Acuerdo EE. UU.–Venezuela y aumento de la oferta amenazan con presionar a la baja al precio del petróleo
Puntos clave: Una rápida resolución geopolítica y un régimen de exportación controlado por EE. UU. liberarán entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano previamente bloqueado, generando un choque de oferta significativo en el mercado global. El aumento de producción de la OPEP+, junto...
Una rápida resolución geopolítica y un régimen de exportación controlado por EE. UU. liberarán entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano previamente bloqueado, generando un choque de oferta significativo en el mercado global.
El aumento de producción de la OPEP+, junto con niveles récord en Brasil y Argentina, está amplificando la sobreoferta estructural.
Con una política estadounidense orientada a reducir los costos energéticos internos y una oferta en fuerte expansión, analistas proyectan que el precio del crudo podría caer hacia los USD 50 por barril.
Resumen de mercado:
Una rápida resolución geopolítica en Venezuela, combinada con incrementos estructurales en la producción global, está redefiniendo el panorama fundamental del mercado petrolero y elevando el riesgo de una caída significativa de los precios. Tras la intervención militar de Estados Unidos y la captura del presidente venezolano, la Casa Blanca alcanzó un acuerdo unilateral para asumir el control de las exportaciones petroleras del país. Este pacto establece un régimen de supervisión estadounidense sobre la comercialización del crudo venezolano, con el objetivo explícito de evitar que los ingresos financien a la administración anterior.
Como resultado inmediato, Estados Unidos facilitará la liberación de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo previamente bloqueado o varado, lo que representa un aumento súbito y material de la oferta en el corto plazo a nivel global.
Este incremento coincide con una tendencia más amplia de crecimiento de la producción mundial, que está profundizando los desequilibrios del mercado. A pesar de los recortes vigentes, la OPEP+ ha ido incrementando gradualmente sus cuotas de producción. Al mismo tiempo, productores fuera del cartel, especialmente Brasil y Argentina, están llevando su producción a niveles récord. Esta combinación está generando un exceso de oferta que supera con claridad las proyecciones de demanda.
En consecuencia, la perspectiva de precios se ha tornado claramente bajista. El objetivo político explícito de la administración Trump de asegurar costos energéticos más bajos para Estados Unidos refuerza este cambio estructural. Dada la convergencia de factores —la entrada de barriles venezolanos, el aumento de producción de miembros clave de la OPEP+ y productores independientes, y un entorno político favorable, los analistas comienzan a consolidar un consenso en torno a una trayectoria descendente sostenida del crudo, con la posibilidad de que los precios de referencia pongan a prueba el nivel de USD 50 por barril en 2026.
Análisis técnico
Petróleo crudo, H4:
Los precios del petróleo crudo continúan operando firmemente dentro de la tendencia bajista dominante establecida desde el máximo de junio. El reciente intento de recuperación técnica ha fracasado, reforzando el sesgo negativo predominante. Tras encontrar una base cerca del nivel de USD 55,00, el precio intentó rebotar, pero se enfrentó a una resistencia sólida y reiterada en la zona de USD 58,65. La incapacidad de sostener avances por encima de este nivel provocó una renovada presión vendedora, con el mercado acercándose nuevamente a los mínimos del ciclo previo.
La debilidad del precio está respaldada por el deterioro de los indicadores de momentum. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) continúa descendiendo gradualmente hacia zona de sobreventa, reflejando una presión vendedora persistente. Al mismo tiempo, el MACD ha confirmado un cruce bajista por debajo de la línea cero y sigue profundizando su pendiente negativa, señal de que una nueva fase de momentum bajista está ganando tracción tras el fallo del rebote.
El panorama técnico para el petróleo crudo se mantiene claramente bajista. El rechazo en una resistencia bien definida y la realineación negativa de los indicadores aumentan la probabilidad de una ruptura a la baja. Un cierre diario confirmado por debajo de USD 55,00 consolidaría el escenario bajista y podría acelerar la tendencia descendente. Para invalidar esta estructura, sería necesario un avance sostenido por encima de USD 58,65, un escenario que, por ahora, parece depender de un cambio sustancial en los fundamentos. El camino de menor resistencia sigue siendo a la baja.
Niveles de resistencia: 57,50 – 58,65 Niveles de soporte: 55,15 – 53,80