Wall Street inicia 2026 con apetito por riesgo, pero con cautela latente
Puntos clave: El sentimiento risk-on se mantiene: Las acciones estadounidenses comienzan 2026 cerca de máximos históricos, respaldadas por la resiliencia de las ganancias, la inversión impulsada por la IA y las expectativas de una Fed más acomodaticia. Los titulares geopolíticos son absorbidos...
El sentimiento risk-on se mantiene: Las acciones estadounidenses comienzan 2026 cerca de máximos históricos, respaldadas por la resiliencia de las ganancias, la inversión impulsada por la IA y las expectativas de una Fed más acomodaticia.
Los titulares geopolíticos son absorbidos por el mercado: La operación en Venezuela generó volatilidad, pero fue tratada como un evento puntual y no como un riesgo sistémico. Los sectores de defensa, industrias ligadas a la energía y acciones value superan al mercado, mientras que las mega-cap tecnológicas muestran señales de fatiga.
El dólar sigue presionado: A pesar de los shocks geopolíticos, el USD continúa lastrado por expectativas de recortes de tasas de la Fed, divisiones internas de política y preocupaciones fiscales, logrando estabilizarse en picos de tensión pero sin capacidad de sostener una tendencia alcista.
Resumen de mercado:
Las acciones estadounidenses arrancaron 2026 con un tono generalmente firme. El Dow Jones y el S&P 500 registraron avances modestos, mientras que el Nasdaq quedó rezagado, reflejando un mercado dispuesto a absorber shocks, pero cada vez más selectivo en la toma de riesgo. La confianza de los inversores se apoya en la solidez de las ganancias corporativas, el gasto de capital sostenido vinculado a la inteligencia artificial y la expectativa de una eventual flexibilización monetaria por parte de la Fed. Sin embargo, las valoraciones elevadas y la amplitud del rally de 2025 han reducido el margen de error, dejando a los portafolios más expuestos a sorpresas inflacionarias, movimientos bruscos en los precios de la energía o errores de política económica.
La operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que incluyó la captura del presidente Nicolás Maduro, añadió una nueva capa de incertidumbre geopolítica. No obstante, los mercados trataron el evento principalmente como un episodio de volatilidad impulsado por titulares, más que como un riesgo sistémico. La atención se centró en los plazos de ejecución, los desafíos legales y la posible reacción internacional. En este contexto, los sectores de defensa, industrias vinculadas a la energía y acciones de valor mostraron un mejor desempeño, mientras que las mega-cap tecnológicas evidenciaron signos de agotamiento tras liderar el rally de 2025.
La reacción del dólar ha sido notablemente contenida. Si bien las escaladas geopolíticas suelen favorecer la demanda de refugio, el billete verde continúa presionado por las expectativas de mayores recortes de tasas, las divisiones internas en materia de política monetaria y el aumento de las preocupaciones fiscales. Las señales de que la independencia de la política monetaria podría verse comprometida, incluidas declaraciones del presidente Donald Trump sobre el liderazgo de la Fed, han debilitado el atractivo estructural del dólar, dejándolo capaz de estabilizarse durante episodios de tensión, pero sin fuerza para establecer una tendencia alcista sostenida.
En conjunto, Wall Street permanece lateralizado cerca de máximos históricos, reflejando un mercado acostumbrado a digerir titulares geopolíticos sin reacciones exageradas, pero cada vez más sensible a los riesgos macroeconómicos, de política y de valoración. Los inversores continúan diferenciando entre volatilidad de corto plazo y fundamentos de largo plazo, aunque el margen de error se ha reducido tras un año de avances coordinados entre múltiples clases de activos.
Análisis técnico
Nasdaq, H4:
El índice Nasdaq continúa operando dentro de una tendencia alcista bien definida en el mediano plazo, aunque la acción reciente del precio sugiere que el momentum se está moderando tras el fuerte avance iniciado desde los mínimos de mediados de 2025. Luego de romper una prolongada fase de acumulación a comienzos del año, el índice desarrolló un rally sostenido que lo llevó hasta la zona de resistencia en 25,500, donde el impulso alcista se ha frenado.
Actualmente, el precio consolida justo por debajo de esta resistencia clave, con la zona 25,200–25,300 actuando como pivote inmediato. La incapacidad de sostenerse por encima de los máximos recientes ha derivado en un movimiento lateral a levemente correctivo. Sin embargo, la estructura alcista de fondo permanece intacta: el índice sigue registrando máximos y mínimos crecientes, y el precio se mantiene cómodamente por encima de los principales niveles de Fibonacci del tramo impulsivo previo.
Los indicadores de momentum son coherentes con una fase de consolidación y no con un giro de tendencia. El RSI ha retrocedido hacia la zona media, entre los 45 y 50 puntos, reflejando una desaceleración del impulso alcista sin entrar en sobreventa. Por su parte, el MACD se mantiene ligeramente por debajo de la línea cero, con un histograma que se aplana, lo que indica que el momentum bajista está perdiendo fuerza y que el mercado podría estar intentando formar una base.
Niveles de resistencia: 25,530.00, 27,800.00 Niveles de soporte: 23,750.00, 22,340.00