El euro se mantiene contenido tras el IPC y centra la atención en los datos de empleo
Puntos clave: El IPC de la Eurozona se mantuvo en 2,0%, mientras que la inflación subyacente se moderó a 2,3%, reforzando las expectativas de que el BCE mantendrá su pausa sin cambios de tasas en el corto plazo. La divergencia de políticas monetarias sigue pesando sobre el euro: la Fed aplaza...
El IPC de la Eurozona se mantuvo en 2,0%, mientras que la inflación subyacente se moderó a 2,3%, reforzando las expectativas de que el BCE mantendrá su pausa sin cambios de tasas en el corto plazo.
La divergencia de políticas monetarias sigue pesando sobre el euro: la Fed aplaza recortes y el BoJ avanza en su normalización, ampliando los diferenciales de rendimiento y manteniendo el sesgo bajista en EURUSD.
El próximo reporte de empleo de la Eurozona será clave: datos sólidos podrían ofrecer un alivio temporal, mientras que cifras débiles podrían acelerar la caída del euro hacia mínimos del año.
Resumen de mercado:
El euro mostró una volatilidad limitada tras la publicación de los últimos datos de inflación de la Eurozona, que ofrecieron un panorama mixto pero en línea con las expectativas del mercado. El Índice Armonizado de Precios al Consumidor (HICP) se mantuvo en 2,0%, en línea con el objetivo del Banco Central Europeo, mientras que la inflación subyacente descendió a 2,3%, ligeramente por debajo del consenso de 2,4%. Estas cifras confirman que las presiones inflacionarias están contenidas y refuerzan la visión de que el BCE mantendrá su tasa de depósito en 2,0% durante los próximos meses.
No obstante, el euro continúa enfrentando presiones estructurales derivadas de la creciente divergencia en políticas monetarias. Mientras el BCE adopta una postura de espera prolongada, la Reserva Federal ha postergado el inicio de su ciclo de recortes ante la resiliencia de la economía estadounidense, y el Banco de Japón ha reiterado su compromiso con una mayor normalización monetaria. Esta combinación sigue ampliando los diferenciales de tasas y favoreciendo flujos de capital fuera del euro, manteniendo un sesgo bajista persistente para la moneda común.
La atención del mercado se traslada ahora al reporte de desempleo de la Eurozona. Una lectura mejor a la esperada podría brindar soporte temporal al euro, al reforzar la narrativa de un mercado laboral aún sólido. Por el contrario, un aumento del desempleo probablemente intensificaría la presión bajista, alimentando preocupaciones sobre estancamiento económico y limitando aún más el margen de maniobra del BCE frente a sus pares.
En conjunto, el panorama para el euro sigue siendo negativo desde una perspectiva de divergencia de políticas. La contención de la inflación elimina cualquier urgencia para que el BCE actúe, dejándolo rezagado frente a otros bancos centrales que continúan ajustando sus políticas. Cualquier rebote en el corto plazo tendería a ser técnico y limitado, salvo que se produzca un giro claramente más restrictivo en el discurso del BCE o un deterioro significativo de los datos económicos en Estados Unidos. En ausencia de estos catalizadores, el camino de menor resistencia para el EURUSD sigue siendo a la baja, con el mercado atento a un posible test de los mínimos del año.
Análisis técnico
EURUSD, H4:
El par EURUSD ha confirmado una reversión bajista desde el máximo de tres meses en 1.1808, manteniendo una presión vendedora constante dentro de una estructura descendente bien definida. La acción del precio muestra debilidad persistente, ya que el par no solo rompió el límite inferior del canal bajista, sino que además falló en sostener cualquier intento de rebote técnico, con las subidas siendo rápidamente absorbidas por nuevas ventas.
El foco inmediato se sitúa en el nivel de soporte clave en 1.1655, una zona donde previamente ha surgido interés comprador. Una ruptura clara y sostenida por debajo de este nivel reforzaría el sesgo bajista, habilitando un movimiento hacia soportes inferiores. En contraste, una defensa efectiva de esta zona podría dar paso a una fase de consolidación, aunque el sesgo estructural seguiría siendo frágil mientras el precio se mantenga por debajo del antiguo canal.
Desde una perspectiva técnica, el escenario para EURUSD es bajista. La incapacidad de recuperar terreno tras la ruptura del canal es una señal clara de debilidad. Un cierre por debajo de 1.1655 consolidaría aún más este panorama. Para cuestionar la tendencia actual, el par necesitaría un repunte convincente por encima de 1.1700, que ahora actúa como resistencia inicial. Hasta que eso ocurra, es probable que los repuntes sean vistos como oportunidades de venta.
Niveles de resistencia: 1.1710, 1.1755 Niveles de soporte: 1.1655, 1.1610