La bolsa de valores está constantemente expuesta a fluctuaciones provocadas por diversos eventos globales. A lo largo de la historia, hemos sido testigos de caídas significativas que han marcado el rumbo de los mercados financieros.
A continuación, exploraremos algunas de las mayores caídas en la historia de la bolsa y los factores que las desencadenaron.
Las mayores caídas históricas del Dow Jones
Para comprender mejor las caídas más significativas del Dow Jones, analizaremos la disminución acumulada, los días con mayores pérdidas y el contexto económico y bursátil de esos momentos.
El "Jueves Negro" de 1929
Durante la década de los años 20, la economía estadounidense experimentó un crecimiento impresionante, consolidándose como la principal economía mundial. Sin embargo, este auge llevó a una especulación desenfrenada en la bolsa, creando una burbuja financiera. El 24 de octubre de 1929, conocido como el "Jueves Negro", el Dow Jones sufrió una caída abrupta. Este mercado bajista se extendió por 989 sesiones, tocando fondo en enero de 1932 con una disminución acumulada del 86%. Durante este período, se registraron caídas diarias significativas, como el 28 de octubre con un -12,82% y el 29 de octubre con un -11,73%.
Crisis financiera de 2008
En la década de 2000, el mercado inmobiliario estadounidense experimentó un auge impulsado por créditos hipotecarios de alto riesgo (subprime). En 2006, este mercado colapsó, desencadenando una crisis financiera que se extendió globalmente. La quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008 marcó el inicio de una caída en la bolsa que duró 517 sesiones, alcanzando su punto más bajo en marzo de 2009.
Crisis del COVID-19
La pandemia del COVID-19, que comenzó como una crisis sanitaria, tuvo repercusiones económicas significativas. Para contener el virus, se implementaron medidas de cuarentena que paralizaron la economía global, reflejándose rápidamente en las principales bolsas de valores. En un lapso de 26 días, el Dow Jones acumuló una caída cercana al 30%. Durante este período, se registraron dos de las cinco mayores caídas diarias en la historia del índice: el 16 de marzo de 2020 con una disminución del 12,93% y el 12 de marzo de 2020 con una caída del 9,99%.
El colapso bursátil de abril de 2025 por la guerra comercial de Trump
El 2 de abril de 2025 ("Día de la Liberación"), el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un arancel general del 10% sobre todas las importaciones, con una escalada que llegó a ubicar los gravámenes a China en 125%. El anuncio desató una de las peores ventas masivas globales desde la pandemia: el Dow Jones perdió más de 4.000 puntos en 48 horas y el Nasdaq registró su peor jornada desde el inicio del COVID-19.
Esta medida generó un clima de incertidumbre global que impactó fuertemente las inversiones en economías emergentes como la chilena, afectando en particular a sectores como minería y energía.
Sin embargo, el conflicto arancelario siguió evolucionando: a lo largo de 2025 y 2026 hubo sucesivas treguas, reducciones (como la baja del arancel "fentanilo" a China del 20% al 10% tras la reunión Trump-Xi de octubre de 2025) y un giro judicial de fondo, cuando la Corte Suprema de EE. UU. dictaminó en febrero de 2026 que la ley invocada para imponer los aranceles recíprocos no facultaba al presidente para hacerlo, lo que derivó en un nuevo arancel global del 15% vigente desde ese mismo mes. El nivel de aranceles a China sigue siendo, por tanto, un frente cambiante más que una cifra fija.
Sin embargo, el conflicto arancelario siguió evolucionando: a lo largo de 2025 y 2026 hubo sucesivas treguas, reducciones (como la baja del arancel "fentanilo" a China del 20% al 10% tras la reunión Trump-Xi de octubre de 2025) y un giro judicial de fondo, cuando la Corte Suprema de EE. UU. dictaminó en febrero de 2026 que la ley invocada para imponer los aranceles recíprocos no facultaba al presidente para hacerlo, lo que derivó en un nuevo arancel global del 15% vigente desde ese mismo mes. El nivel de aranceles a China sigue siendo, por tanto, un frente cambiante más que una cifra fija.
Caídas históricas en la bolsa de Japón
Aunque el foco suele estar puesto en Wall Street, lo cierto es que los mercados asiáticos también han protagonizado caídas estrepitosas. En el caso japonés, varios eventos recientes han puesto a prueba la resiliencia de su principal índice bursátil, el Nikkei 225, afectando tanto a inversores locales como internacionales.
Veamos uno de los episodios más recientes que dejó huella en la memoria del mercado nipón.
Agosto de 2024
En agosto de 2024, la bolsa japonesa enfrentó una caída pronunciada debido a una combinación de factores internos y externos. La creciente inflación, la depreciación del yen y tensiones geopolíticas en la región provocaron pánico entre los inversores. El 5 de agosto, el índice Nikkei 225 cayó un 7,2%, la mayor disminución desde la crisis financiera global de 2008. El gobierno japonés y el Banco Central intervinieron con medidas de emergencia para estabilizar el mercado.
El colapso por la guerra comercial en 2025
A inicios de abril de 2025, las crecientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y China desencadenaron una de las peores jornadas para los mercados globales en años. El 7 de abril de 2025, el índice Nikkei 225 se desplomó más del 8% en la apertura, reflejando el temor de una recesión global inducida por la disputa comercial. La fuerte dependencia de Japón en las exportaciones lo hizo particularmente vulnerable a esta crisis.
TOP 3 caídas de la bolsa chilena
A lo largo de los años, la Bolsa de Comercio de Santiago también ha experimentado momentos de alta tensión, donde la volatilidad se apoderó del mercado y las pérdidas fueron ineludibles. Aunque su tamaño no se compara con los gigantes globales, las caídas en Chile han dejado lecciones potentes para quienes invierten localmente. Revisemos las tres más recordadas.
1. Crisis financiera global (2008)
Chile no quedó al margen de la debacle mundial que comenzó con la caída de Lehman Brothers. La Bolsa de Comercio de Santiago (BCS) sufrió una fuerte corrección en medio del pánico global y la salida masiva de capitales desde mercados emergentes. El IPSA, índice de referencia local, acumuló una caída cercana al 35% entre junio y noviembre de 2008.
El desplome de los precios del cobre, motor de la economía chilena, acentuó la presión sobre los activos bursátiles. La caída del consumo interno y la contracción del crédito completaron el cóctel bajista.
2. Estallido social (2019)
El 18 de octubre de 2019 marcó el inicio de una de las crisis sociales más intensas desde el retorno a la democracia. En los días siguientes, el IPSA cayó más de un 4% en una sola jornada, y en el acumulado de la semana perdió más del 10%, afectado por la incertidumbre institucional y la violencia en las calles.
Sectores como retail, transporte y banca fueron los más golpeados. La volatilidad se mantuvo durante semanas, y la inestabilidad política y económica llevó a los inversionistas a buscar refugio en activos más seguros.
3. Pandemia COVID-19 (2020)
La irrupción del COVID-19 también golpeó con fuerza al mercado chileno. En marzo de 2020, el IPSA se desplomó más de 30% en cuestión de días, activando mecanismos de protección y paralización temporal de operaciones.
La paralización del comercio, las restricciones sanitarias y la caída del precio del cobre impulsaron una venta masiva de acciones. La incertidumbre sobre el futuro económico, el desempleo y las ayudas estatales marcaron ese periodo.
La mayor pérdida en un solo día: Nvidia en 2025
El 27 de enero de 2025, Nvidia sufrió una de las mayores caídas ya registradas en el mercado financiero, con una pérdida estimada de 600 mil millones de dólares en valor de mercado en apenas un día. El precio de sus acciones cayó un 16,9%, impulsado por preocupaciones respecto al avance de DeepSeek, una startup china que desarrolló un modelo de inteligencia artificial de alto rendimiento, con costos significativamente más bajos y sin depender de los chips de Nvidia.
El anuncio de DeepSeek generó una reacción en cadena que afectó no solo a Nvidia, sino también a otras grandes tecnológicas como Microsoft, Broadcom y TSMC, que registraron pérdidas importantes.
Pese a este impacto, los analistas mantienen una visión positiva para el largo plazo, destacando la demanda sostenida por chips de alto rendimiento y el crecimiento acelerado del sector de inteligencia artificial.
La magnitud de esta pérdida superó a la registrada por Meta en febrero de 2022 (232 mil millones de dólares), y ocurrió poco después de un año récord para Nvidia, que había acumulado una suba del 120% en 2024. El evento refuerza la importancia de la gestión de riesgos y la diversificación de portafolios en un mercado volátil.
El récord de Nvidia sigue vigente, aunque no quedó solo: en febrero de 2026, Microsoft sufrió la segunda mayor caída diaria de capitalización bursátil de la historia, al perder cerca de 357.000 millones de dólares (-9,9%) en una sola sesión, en medio de dudas del mercado sobre el retorno de las multimillonarias inversiones en inteligencia artificial de las grandes tecnológicas.
Preguntas frecuentes sobre las mayores caídas de la bolsa
No hay un plazo único: depende de la causa de la caída y de la respuesta de política monetaria y fiscal. El crack de 1929 tardó años en recuperarse (el Dow Jones no volvió a su nivel previo hasta mediados de los años 50), mientras que la caída por el COVID-19 en 2020 se recuperó en cuestión de meses gracias a estímulos masivos. Los desplomes puntuales de una sola acción o sector, como el de Nvidia en 2025, suelen recuperarse mucho más rápido que las crisis sistémicas que afectan a toda la economía.
Chile es una economía pequeña y abierta, muy dependiente del precio del cobre y de los flujos de capital extranjero. Cuando hay pánico global, los inversores institucionales suelen retirar posiciones de mercados emergentes como refugio, y una caída en la demanda global golpea directamente el precio del cobre, el principal producto de exportación chileno. Esa combinación amplifica el efecto de las caídas externas sobre el IPSA.
Lo primero es evitar decisiones impulsivas basadas en el pánico del momento: la historia muestra que vender en el punto más bajo de una caída suele ser el peor momento posible para hacerlo. Conviene revisar si los fundamentos de tu inversión cambiaron realmente o si se trata de una reacción de mercado a corto plazo, y evaluar tu horizonte de inversión y tolerancia al riesgo antes de mover tu cartera. La diversificación entre distintos activos y mercados sigue siendo la herramienta más efectiva para amortiguar este tipo de episodios.
No es lo común, pero se ha vuelto más frecuente en los últimos años porque las empresas tecnológicas más grandes (Nvidia, Microsoft, Apple, Meta) alcanzaron valoraciones de mercado tan altas que hasta una caída porcentual moderada representa una cifra absoluta enorme. Por eso los récords de mayor pérdida diaria en dólares se han ido actualizando: hoy el ranking está encabezado por estas mismas compañías tecnológicas, y no por empresas de otros sectores.