El precio de una acción no se mueve al azar: sube y baja formando patrones que se repiten porque detrás está la psicología de miles de inversionistas. La Teoría de Ondas de Elliott busca poner orden a ese vaivén y anticipar hacia dónde va la tendencia.
Es una de las herramientas clásicas del análisis técnico y, aunque tiene fama de compleja, la idea de fondo es sencilla. Acá te explicamos qué son las Ondas de Elliott, cómo se estructuran y cómo puedes usarlas para leer el mercado.
Puntos clave
- Cinco ondas a favor de la tendencia, tres en contra.
- Reflejan la psicología del mercado, no un dato exacto.
- Se apoyan en la serie de Fibonacci.
- Rinden mejor combinadas con otro indicador (MACD, RSI).
Historia de las Ondas de Elliott
Las Ondas de Elliott son un modelo creado por Ralph Nelson Elliott (1871-1948), un contador estadounidense que dedicó buena parte de su carrera a la contabilidad antes de volcarse al estudio de la bolsa.
En los años de la Gran Depresión, ya retirado por una enfermedad, Elliott se puso a analizar el precio de las acciones de la Bolsa de Nueva York. En 1938 publicó sus conclusiones en el libro The Wave Principle.
Su gran hallazgo fue que el ánimo de los inversionistas movía el precio: mientras más compraban, más subían los títulos, y al revés. Cada decisión responde a un patrón, y esos patrones se repiten en el tiempo formando las ondas.
Teoría de Ondas de Elliott: explicación y ejemplos
En su teoría de las ondas, Elliott señala que los valores se mueven en cinco ondas en la misma dirección de la tendencia mayor, y en tres ondas en contra de la tendencia principal.
Las primeras ondas se denominan impulsivas (que equivalen a las emociones del momento), y las segundas correctivas (que regulan las ondas impulsivas). Este patrón de ocho ondas se corresponde a una onda de otro patrón superior, y cada onda de éste contiene a su vez ocho ondas inferiores.
Existen unos ratios para calcular la distancia y amplitud entre las 8 ondas, en base a la conocida serie de Fibonacci, que se elabora partiendo del número 1 y sumando a cada número el anterior, como sigue:
1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610…
Las Ondas de Elliott se calculan multiplicando y dividiendo cada número por el anterior, con la característica de que cualquier número de la serie dividido por el anterior nos proporcionará prácticamente el mismo resultado. Así:
Toda esta secuencia se ve bajo la siguiente gráfica en tendencia a la baja (si fuese alcista sería al revés):
Tipos de ondas de Elliott
- La Onda Nº1 demuestra de manera brusca su intención (en este caso, ir a la baja).
- La Onda Nº2 corrige levemente la Onda Nº1, pero no llega a su punto de partida: es solo la base para volver a bajar.
- En la Onda Nº3 se observa una baja con una tendencia más marcada que la onda Nº1, que se corrige levemente en la Onda Nº4 (similar a la corrección de la onda Nº2).
- La Onda Nº4 cierra así la tendencia bajista en la onda Nº5. Después vendrá una corrección normal del mercado (las últimas tres ondas de corrección).
Detalles de la gráfica
En concreto, tenemos tres ondas bajistas (1, 3 y 5) y dos correcciones alcistas (2 y 4), que conforman lo que Elliott denominó tramo impulsivo.
Para que la onda se comience a dibujar, la corrección 2 debe ser de entre 61% y 76% con respecto a la onda 1.
A su vez, esta tiene que ser confirmada por la onda 3, que debe tener una proyección mínima de 160% con respecto a la onda 2, por lo que suele ser la onda más fuerte de las tres bajistas en este caso.
Luego tenemos la onda de corrección 4, que suele oscilar entre 25% y 40% de corrección, y cuyo precio nunca podrá ser mayor que el precio mínimo de la onda 1 cuando analizamos un tramo bajista.
Por último, tenemos en este tramo la onda de impulso 5, cuya proyección con respecto a la onda 4 es de alrededor de 160%. Tiene una longitud similar a la onda 1 y en ella el volumen de operación juega un papel fundamental, ya que suele incrementarse de forma significativa, aunque sin ser proporcional a la subida del precio.
Después veremos la corrección del mercado, formada por tres ondas correctivas: dos alcistas y una bajista para este ejemplo. A esto se le denomina tramo correctivo y son ondas algo más imprecisas que las anteriores.
La onda “a” corrige la onda 5 y su precio suele situarse entre las ondas 3 y 4. La onda “b” corrige la “a” entre un 50% y un 60%, pero no más del 75%.
Por último, la onda “c” suele tener la misma longitud que la “a”, con una corrección de entre 150% y 161% con respecto a la onda “b”.
¿Cómo utilizar las Ondas de Elliott en el análisis técnico?
Como hemos visto, la Teoría de Ondas de Elliott es bastante específica y puede no ser fácil de identificar a simple vista, además de que no da información exacta sobre los puntos de entrada y salida del mercado.
Por eso lo más recomendable es usar este análisis gráfico en combinación con otro indicador técnico que le acompañe bien, como el MACD (Moving Average Convergence Divergence) o el RSI.
De esta forma, las Ondas de Elliott se convierten en un complemento útil dentro de tu sistema de trading.
¿Merece la pena usar las Ondas de Elliott?
Las Ondas de Elliott no son una bola de cristal: no te dan un punto exacto de entrada ni de salida, y dos analistas pueden contar las ondas de forma distinta. Su valor está en ayudarte a leer en qué fase de la tendencia estás.
Si operas siguiendo tendencias, te sirven para confirmar cuándo entrar; y si el recuento no está claro, también te avisan de cuándo es mejor quedarse fuera. Úsalas como una capa más de tu análisis, apoyadas en Fibonacci y en indicadores como el MACD o el RSI, no como única señal.
Preguntas frecuentes
Sí. La teoría funciona en cualquier mercado movido por la psicología de la masa y con suficiente liquidez, y las cripto lo cumplen. Eso sí, su alta volatilidad hace que las ondas se vean más marcadas pero también con más ruido, así que conviene confirmarlas con otros indicadores.
Los retrocesos y las proyecciones entre una onda y otra se miden con los ratios de Fibonacci (61,8%, 161,8% y compañía). Por eso ambas herramientas suelen usarse juntas: Fibonacci pone los números a la estructura que dibujan las ondas.
Tiene su curva. La principal crítica a la teoría es que el recuento es subjetivo y dos analistas pueden ver ondas distintas en el mismo gráfico. Se aprende practicando sobre gráficos reales y apoyándote en indicadores más objetivos.
Sí. El patrón es fractal: se repite igual en un gráfico de décadas que en uno de minutos. En general, cuanto mayor es el plazo que analizas, más fiable tiende a ser la lectura de la tendencia.
Fuentes consultadas