Siento discrepar. Aun considerando lo que indican los bancos o gestoras de fondos de inversión, que "rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras”, al final lo que hace una entidad financiera está muy lejos de “las apuestas a futuro”, lo que hacen es ver el precio de la rentabilidad financiera a un plazo determinado, y en los préstamos tan largo plazo, tienen que conseguir algo más que tal rentabilidad, adicionado el coste de las dotaciones contables de insolvencia y desde luego la recuperación de los gastos e impuestos de la formalización hipotecaria. Con lo cual el tipo que nos van a ofrecer, ojo que será el precio sin bonificar, será siempre superior a las expectativas del mercado para inversiones al mismo plazo. Por el contario un tipo variables se va ajustando a la realidad de los tipos de interés año a año. Bien, la teoría es esta y además al menos yo la he podido comprobar a los largo de más de 40 años, firmé mi primera hipoteca en 1982 y la última en 2023, total han sido 6, aunque la última por edad es a plazo bastante mas corto que las demás, ninguna de las 5 anteriores llegó a su vencimiento, se amortizó antes, y si comparo cualquiera de ellas con los fijos del momento, el resultado es siempre el mismo, a perder dinero con los fijos, y además tiene toda la lógica cuando ves que ninguna una entidad financiera hace apuestas en estas cosas, el precio fijo va a ser siempre considerando una expectativas ligeramente inferiores a lo que determinan los mercados en cada momento, para tener un margen de seguridad, cosa que en variables no es tan necesario, porque un mal año se corregirá en los siguientes. Y entiendo que se tomará el precio sin bonificar porque en las bonificaciones el beneficio no percibido vía interés, lo obtendrán con comisiones de tales productos asociados y bonificables. Ahora bien, si nos salimos estrictamente de esta supuesta lógica financiera que puede coincidir con el pasado, pero nadie nos garantiza que ocurra lo mismo a futuro, el tipo variable tiene un problema que a mi entender es muy gordo, no toda la ciudadanía podrá asumir y otra que aun pudiendo no querrán bajo concepto alguno, se trata de los “saltos” que puede dar una hipoteca variable, ahora mismo recuerdo una revisión que tuve en 2008, no fue la máxima del Euribor desde la entrada de España en el euro, pero poco le debía faltar, llegando a pagar un 5,875%. Si, ciertamente en los años 80, 90 y principios de los 2.000, los 12, 15% o los 8, 9% de los últimos años 90 estuvieron, pero no en el entorno del euro, con lo cual LA TRANQUILIDAD DE UN TIPO FIJO, DE CONOCER LO QUE VAS A PAGAR CADA MES, con independencia de lo que nos depare la Sra. Lagarde o quien a futuro la sustituya, es algo a considerar y como no hay nada gratis, la tranquilidad también tiene su coste.