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Sobre orbeliano

Blog donde intento auto responderme a determinadas cuestiones que surgen de la actualidad de cada día, abarcando temas legales, financieros y económicos.

Luis Negrete. Asesor jurídico-financiero. Socio Director en PREINVER GESTIÓN.

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orbeliano 20/04/17 17:43
Ha respondido al tema ¿Invertir en RV India?
En mis carteras evito apostar por Fondos centrados en un sólo mercado, por grande que sea este (sin duda, India lo es). Me parece que incrementa el riesgo y perjudica a la necesaria diversificación. Quizás esto sea irrelevante en carteras con un importante volúmen y muy diversificadas entre 20 o 30 fondos, pero no para quienes no superamos los 10 o 12 en nuestros portfolios. Por eso, a quien tenga miedo a meterse a saco en un Fondo de RV India (es mi caso), recomiendo entrar a través de un Fondo Global Emergente que esté posicionado en Asia. He estado varios días buscando un fondo de este tipo, y me ha costado encontrarlo. Quería que fuera un fondo antigüo, que haya batido al mercado de manera consistente, con una volatilidad controlada (< 15) y un excelente rating en Morningstar. Finalmente, he encontrado esta joya, que tiene 5 estrellas y un rating Gold: Comgest Growth Emerging Markets EUR    IE00B240WN62 Me gusta este fondo porque está diversificado entre Asia e Iberoamérica, e incluso tiene posiciones en Sudáfrica. Su estilo de gestión activo debería permitirle aprovechar mejor las oportunidades, así como esquivar alguna posible tormenta que afecte a uno de esos mercados. Tiene además, un Alfa por encima de 2 y un decente Sharpe. Estoy pensando muy seriamente incorporarlo a mi cartera, la cual carece aún de un buen fondo emergente como este.  
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orbeliano 01/11/14 10:02
Ha comentado en el artículo "La suposición de la perfección"
En relación con el artículo de Tomás, recomiendo visualizar este vídeo con una reciente conferencia del profesor Huerta de Soto. https://www.youtube.com/watch?v=CRef2_aRmII En la búsqueda de esa supuesta perfección, el profesor Huerta defiende la deconstrucción completa del Estado y su sustitución por un "anarcocapitalismo" de propiedad privada. ¿Qué pensáis?. Lo cierto es que me ha sorprendido esta derivación anarcocapitalista del profesor Huerta, renegando de su largo pasado como acérrimo defensor de la doctrina liberal. Entiendo y comparto parte de su argumentación, así como la necesidad de superar los viejos postulados del liberalismo clásico. Sin embargo, el objetivo final de deconstrucción completa del Estado, me parece una utopía comparable al marxismo. Este objetivo se pudo intentar en el siglo XIX, cuando el Estado era todavía una entidad tangible e identificable. En nuestros días, se ha convertido en imposible destruir a un Leviatán a quien ni siquiera podemos identificar, al haber conseguido infiltrarse subrepticiamente en todas y cada una de las mecánicas sociales, así como en el subsconsciente (e inconsciente) colectivo. Esto es como tratar de luchar con espada contra un fantasma: existe un gran riesgo de autolesionarse, sin haber conseguido siquiera tocar a tan etéreo enemigo. Por mi parte, pienso que lo máximo a lo que podemos aspirar los espíritus libertarios es reducir el Estado a sus mínimas bases (justicia, policía y asistencia social de emergencia), aislando al máximo su capacidad natural de influir y pervertir el sistema económico de libre mercado. Los impuestos se reducirían al mínimo necesario para financiar estas 3 funciones subsidiarias. Los bienes de titularidad estatal y los servicios públicos pasarían a ser propiedad alícuota de los ciudadanos (al modo de las comunidades de vecinos), siendo gestionadas por fundaciones "sociales" que garanticen los derechos de los accionistas minoritarios, y que no puedan adquirir posiciones de monopolio. La potestad normativa básica en esas 3 materias subsidiarias, podría residir en una reducida selección de sabios, elegidos en función de criterios objetivos. Es decir, una meritocracia consensuada y guiada por estrictos criterios de eficiencia, al margen de los intereses políticos. La democracia se ejercería en el seno de cada una de esas fundaciones, garantizando la constante participación de los ciudadanos en las principales decisiones (no solo cada 4 años). El resto del sistema económico se regiría por las reglas del libre mercado, respetando al máximo la iniciativa individual y la propiedad privada. En suma, me conformaría con suprimir la intervención estatal en la economía y con la manía keynesiana de convertir al Estado en un empresario con capacidad de endeudamiento ilimitada (con los pésimos resultados que hemos venido observando). Más lejos de aquí, no creo que podamos llegar... ¿o si?.
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orbeliano 27/07/12 15:39
Ha comentado en el artículo Jesús Huerta de Soto y la austeridad
No creo que el profesor Huerta esté preocupado tras leer este vano intento de refutación. La realidad de estos años confirma lo acertado de sus tesis, a pesar de las toneladas de demagogia y veneno intervencionista que siguen lanzando Mr. Krugman y sus amigos (sólo para seguir cobrando millones por sus conferencias). Quien desee profundizar en el debate entre austeridad y falsos estímulos, que vea este estupendo vídeo sobre la pelea dialéctica entre Keyness y Hayek: http://youtu.be/IX_0mgW5Fus Yo lo tengo claro. Aunque, por pura comodidad, a mucha gente le guste escuchar otra cosa, la prosperidad se construye desde abajo hacia arriba y no al revés.
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orbeliano 14/07/12 15:48
Ha comentado en el artículo ¿Por qué nos quejamos?
Enhorabuena, Comstar. Has escrito un estupendo alegato en favor del espíritu positivo y de la auto-responsabilidad (esa virtud tan básica que debería enseñarse en las escuelas de primaria, y de la que carecen tantos "protestantes" crónicos). Estos años de crisis y zozobra integral, deberían de haber puesto de manifiesto algo que muchos ya teníamos muy claro hace tiempo: el futuro te lo labras tú mismo con el sudor de tu frente. Nadie regala duros a cuatro pesetas. Ni los Bancos nos regalaban el dinero que (a su vez) pedían prestado, ni ese papá Estado al que tanto siguen reclamando cariño algunos malcriados nos prestará su protección sin hacérnosla pagar 2 veces. Por supuesto que la vida es, a menudo, muy injusta. Por desgracia, es demasiado frecuente ver a los sujetos mediocres escalar varios escalones por encima de los excelentes. Esto ocurre, sobre todo, en las sociedades huérfanas de instituciones serias, como la nuestra. Una sociedad que también adolece de una grave ausencia de referentes, tanto personales como morales. Por eso, no debe extrañarnos que muchos se salten a la torera las reglas del juego, contando con el permiso expreso del árbitro. Muy por encima de otros países, España se caracteriza por otorgar constantemente licencia de corso a las "bribonadas". Como por ejemplo, cuando ese supuesto Estado protector y "social", se dedica no sólo a omitir su deber básico de vigilancia, sino también a promocionar e incluso participar en las sucias corruptelas de esos pocos bribones. Alguien situado en el mismo epicentro del poder, bautizó un día a esto con el nombre de "cloacas del Estado" (yo pienso que se quedó corto y debió definirlo como "vertedero público de miserias"). Estoy convencido de que sólo existe una cura para esta larga enfermedad que aqueja a nuestro país: una inyección en vena de auto-responsabilidad individual y de conciencia liberal, en el auténtico sentido de la palabra. Ya se ha demostrado con creces que los españoles somos muy torpes para autogobernarnos. Casi siempre, lo único que hemos conseguido engordando lo público es que el Estado se convierta en un Saturno que devora a sus hijos. Por tanto, no caigamos de nuevo en el mismo error. Tomemos de una vez un camino diferente y reduzcamos el poder público a la mínima expresión. Dejemos que los ciudadanos se hagan cargo de su propio futuro y vertebremos una sociedad con sólidas instituciones, capaces de auto-gestionarse por sí mismas. Premiemos a los empresarios de éxito, en lugar de denigrarlos. Admiremos a los buenos estudiantes, en lugar de marginarlos. Y penalicemos al mediocre que sólo reclama una igualdad "por abajo", como único medio de garantizarse la vidorra y el solaz del gratis total... y protesta enérgicamente cuando esto amenaza con terminarse. Proclamemos la próxima revolución: Vivan la Responsabilidad individual y el espíritu positivo. Los únicos que nos garantizarán el futuro. "Lo que vale, cuesta".
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orbeliano 03/09/11 14:32
Ha comentado en el artículo Ahora es ¿Cuando?
A mí me da que, mediante esta reforma forzosa, nuestros acreedores pretenden evitar que España declare algún día la "deuda odiosa". (http://www.cadtm.org/Grecia-Irlanda-Portugal-Por-que) Otra cosa es que lo consigan... En Grecia ya están a punto de declararla, lo que implicaría dejar de pagar gran parte de la deuda, amparándose en que ha sido asumida de manera ilegal. Es decir, contraviniendo los preceptos de la legislación internacional. Se invoca nada menos que un principio del Derecho Internacional, contenido en la Carta de las Naciones Unidas (artículos 55 y 56, «la elevación del nivel de vida, el pleno empleo y unas condiciones de progreso y desarrollo en el orden económico y social [...], el respeto universal y efectivo de los derechos humanos y de las libertades fundamentales para todos, sin distinción de raza, sexo, lengua o religión»). Según defienden estos juristas, las medidas de austeridad y las deudas contraídas en el marco de esos acuerdos están afectadas de nulidad, ya que todo lo que es contrario a la Carta de la ONU se considera no escrito (!¡). En suma: si este argumento jurídico termina reconociéndose válido, esta reciente reforma quedaría en papel mojado, ya que los Tratados internacionales suscritos por nuestro país superan en rango a nuestra propia Constitución. De todos modos, teniendo en cuenta que son precisamente los países acreedores quienes dominan la ONU, veo dificil que prospere este argumento. Pero ojo al dato !!.
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orbeliano 30/08/11 08:42
Ha comentado en el artículo Propuestas (atrevidas) para un programa electoral (5): libertad = movilidad
Creo que ambos hablamos de lo mismo, Macro. Hay que distinguir entre igualdad formal e igualdad material. La igualdad material es una vieja utopía que se ha demostrado inviable, tanto cuando ha tratado de imponerse por la fuerza (lucha de clases) como cuando se intenta implantar de forma artificial, a base de normativas. La clave es que, por mucho que lo intentemos, no se puede negar esa cruda realidad "darwiniana" presente en la Naturaleza y en cada uno de nuestros genes. Por tanto, la postura más realista consiste en garantizar la igualdad de base, o formal. Lo cual significa propiciar el libre acceso de todos a las mismas oportunidades. No se trata de repartir recursos, sino de eliminar los obstáculos que permitan un aprovechamiento racional de los mismos. Más que la igualdad, debería perseguirse la complementariedad. Que cada individuo pueda libremente encontrar su lugar o función dentro del equipo. Y que el grupo se beneficie de las aportaciones de cada uno, por mucho que estas no siempre sean equilibradas. Aplicando la analogía, y para restarle un poco de "hierro" a la discusión, podemos comparar la organización de una sociedad con la de un equipo de futbol. Dentro de este deporte, hace tiempo que podemos distinguir dos estrategias organizativas muy diferentes: 1) La que tiende a organizar las cosas "desde abajo hacia arriba", y 2) La que prefiere que las acciones se impulsen "desde arriba hacia abajo". La primera estrategia se identifica con la línea de crecimiento lento pero seguro, seguida por el FC Barcelona. La segunda, consistente en la expansión basada en la rápida movilización del gasto y los recursos, sería la impulsada por otros clubes como el Real Madrid. Esta diferente estrategia se deja sentir tanto fuera como dentro del campo: 1) Fuera del campo, el Barcelona se ha ido construyendo paso a paso, desde la base de la cantera. Sin prisas pero sin pausas, apoyándose en el progresivo crecimiento individual de cada jugador. Mientras, el actual Real Madrid se ha ido creando a base de sucesivos impulsos. Es decir, a golpe de talonario. 2) Dentro del campo, el juego del Barcelona tiende a construirse desde atrás, y tiene como objetivo la máxima participación de todos los miembros del equipo. Este se forma por la suma de 11 especialistas. De esta manera, el diferente grado de protagonismo de cada jugador en el juego surge en cada momento de manera espontánea, no calculada. Por el contrario, el juego del Real Madrid se basa en ordenar el juego para volcarlo sobre sus mejores individualidades. Una mayoría de jugadores ven difuminada su participación y sacrifican su protagonismo para ponerse al servicio de unos pocos jugadores decisivos. La urgencia del "resultadismo" hace que no se busque tanto la complementariedad como la suplementariedad. Está claro que la estrategia de crecimiento sostenido y espontáneo consume menos recursos, reduce la inflación de la deuda y produce mejores resultados a medio plazo. Ejemplos de sociedades que se han construido "desde abajo": Suecia, Noruega, Finlandia... Frente a estas, estamos los que siempre nos empeñamos en empezar la casa por el tejado: Italia, España, Grecia... ¿Se nota que mi equipo siempre ha sido el Barça, verdad?. Si es así, pido humildes disculpas a los aficionados madridistas (pero no a Mourinho ni a Florentino) :-)
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orbeliano 29/08/11 22:14
Ha comentado en el artículo Propuestas (atrevidas) para un programa electoral (5): libertad = movilidad
Si no interpreto mal, lo que invocas en este post es el viejo principio de "justicia social". Es decir, el derecho a la igualdad de oportunidades para todos. Para que este principio de igualdad formal se aplique en la práctica, se necesita una estructura social permeable (naces en una familia pobre, pero puedes llegar tan lejos como tu compañero de pupitre de familia rica). Ahora bien. ¿Cómo conjugar este principio de igualdad formal con la necesaria protección de la libertad individual?. Las sociedades más liberales o abiertas anteponen ante todo la libertad del individuo. En una palabra, prefieren que la igualdad no se sobrealimente artificialmente, sino que surja de manera espontánea, como resultado de la libre interacción social. Por el contrario, aquellas sociedades más estatalizadas pretenden imponer la igualdad por sistema, aunque ello implique sacrificar muchos ámbitos de libertad individual. (Un ejemplo reciente: imponer las cuotas por sexos en los Consejos de Administración de las empresas privadas ?!). Entonces, ¿qué tipo de sociedad garantiza mejor esa permeabilidad?. Analizando la Historia del siglo XX, se aprecia que las mayores cotas de igualdad se han alcanzado dentro de las sociedades más dinámicas y abiertas. Por el contrario, cuanto mayor restricción han sufrido las libertades individuales, menores han sido las posibilidades de progreso individual y social. Esto quizás es debido a que las sociedades más liberales incentivan ante todo la responsabilidad individual, por encima de las "cuotas impuestas". Ello incentiva una mayor creación de riqueza, y es más facil que cada individuo encuentre la motivación para esforzarse en emular a aquellos que consiguen el éxito. En este sentido, estoy de acuerdo con el principio de libertad de elección que postulas en tu post. El Estado debe abstenerse de imponer determinadas conductas y limitarse a facilitar las diferentes opciones. Quien pueda y quiera pagarse una sanidad privada de calidad, que la pague. Quien no, que se arriesgue a que la calidad de la sanidad pública no cumpla con las expectativas. Lo mismo en las empresas: quien no desee asumir la movilidad, que no exija percibir el mismo sueldo que quien la asume libremente. A menudo lo hemos olvidado: elegir una opción concreta significa renunciar a los beneficios de las otras opciones que desechamos. Ese comportamiento infantil de exigir toda clase de derechos y no asumir responsabilidades, pienso que ha pasado a mejor vida.
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