Rankia Chile Rankia Argentina Rankia Argentina Rankia Colombia Rankia Colombia Rankia España Rankia España Rankia México Rankia México Rankia Perú Rankia Perú Rankia Portugal Rankia Portugal Rankia USA Rankia USA
Acceder
5 recomendaciones

Aunque el término de Triángulo de las Bermudas se acuñó en la década de los 50  sería veinte años más tarde cuando se hizo popular debido a un libro superventas de Charles Berlitz llamado precisamente ‘El Triángulo de las Bermudas’.

 

Según se presentaba en este libro en una zona delimitada por las Islas Bermudas, Puerto Rico y Florida se producían una serie de inexplicables desapariciones de buques y aviones.

Finalmente parece que la explicación viene más de la estadística y de causas tan mundanas como la piratería.

 

En paralelo a este hay otro triángulo que también lleva a la desaparición de operadores del mercado, sobre todo en sus primeras etapas. Estas desapariciones también se puede explicar analizando un poco la situación.

 

Y puede que también aparezca algún que otro pirata.

 

 

 

En el caso del operador en bolsa los vértices no serán geográficos sino conceptuales, a saber:

  • Capital disponible.

  • Necesidades económicas.

  • Capacidad de gestión del riesgo. O nivel de riesgo de las estrategias.

 

Al igual que en el triángulo geográfico es fácil perderse en él y desaparecer. Es decir, cerrar tu cuenta de operador debido a los números rojos.

La razón estriba en lo siguiente:

  • El beneficio conseguido es un porcentaje del capital expuesto en la operación. Es decir, si sacas un 3% de beneficio el trabajo será el mismo con $10.000 que con $100.000. Pero en el primer caso ganarás $.300 y en el segundo $3.000.

  • El porcentaje que sacas a cada estrategia depende del riesgo que corras con ella. A más riesgo mayor beneficio. Pero el riesgo que corres, de forma coherente, debe estar delimitado por tu capacidad de gestionarlo. En caso contrario, sumarás unas estrategia con pérdidas tras otra.

  • Tu necesidades económicas no están directamente relacionadas ni con el capital que dispones ni con tu pericia como operador sino más bien de factores como el importe de tu hipoteca o el número de hijos que tienes a tu cargo, por poner dos ejemplos.

 

Si planteamos el dinero que precisas y el capital que arriesgas en el mercado como una constante sólo queda como variable el nivel de riesgo que corres. Y este es el problema precisamente: si tus necesidades económicas son más altas de lo que tu capital en bolsa se pueden permitir lo que se tiene tentación de hacer es subir el nivel de riesgo. Jugártela en el mercado para llegar a la cifra que necesitas.

 

Te la juegas, porque lo que estás haciendo es jugar a la bolsa, no invertir o especular. Y más pronto que tarde el mercado te recuerda que el lugar de los jugadores están en el banquillo de los perdedores. No hay segunda división, todos vamos directos a la primera y no hay sito para los errores.

 

La lección es clara. Si el sistema económico en el que estamos se llama capitalista es por algo. La cantidad de capital es lo que marca la diferencia. El entorno adecuado es disponer de un enorme capital y poder realizar sencillas estrategias muy seguras que aunque tengan un bajo retorno al funcionar con tanto capital den un beneficio consistente.

 

Si estás comenzando y no dispones de ese gran capital  la solución no está en correr riesgos altos buscando rendimiento espectaculares. Más bien deberás renunciar, por ahora, a convertir la operación en tu medio de vida y pensar en la reinversión de las ganancias como medio para llegar a ese escenario favorable que decía antes.

 

A la vez que vas aumentando el capital disponible con tus beneficios vas ganando en experiencia para ir depurando errores e ir mejorando los rendimientos. Es como una escalera en la que tu vas montando los peldaños mientras subes.

Al final tendrás los conocimientos y experiencia para arriesgar más y además tu capital será más alto. Hay que pensar a medio y largo plazo, pero si vas cumpilendo plazos llegas.

Pensado a corto plazo lo más normal es que el triángulo se trague.

 

¿Y dónde están los piratas? Pues los piratas son precisamente los brokers que tientan al operador novel con rendimientos increíbles y le meten de lleno en el triángulo. Poco capital, mucho apalancamiento y un alto riesgo. Mientras haya suerte le van generando comisiones, y si la suerte le abandona, pues otro vendrá que le sustituya. Por eso hacen publicidad de forma constante. Su negocio sólo funciona si están entrando nuevos operadores que ocupen el lugar de los que van cerrando la cuenta.

 

No creo que haya que preocuparse mucho del Triángulos de las Bermudas, pero si hay que vigilar el triángulo del operador, sobre todo si estás dando los primeros pasos.

 

Hasta la próxima.

 
  1. en respuesta a David Snchz
    #2
    Theta Positivo

    Hola David.
    Si es cierto, la sede la suelen tener en paises que se caracterizan por su opacidad fiscal. Y encima ni tan siquiera tienen que salir de Europa para conseguir estar ocultos.
    Imaginate para hacer una reclamación sobre alguna operación rara o que quiebren de repente.

    1 recomendaciones
  2. #1
    David Snchz

    Hola Theta postivo! Casualmente estos piratas también se encuentran en alguna isla, que no necesariamente tiene que estar en el Caribe, pero que sí que es una isla "paradisiaca", fiscalmente hablando. Hay que ir con mucho cuidado, nadie da duros a cuatro pesetas, y menos en los mercados.

    Un saludo!

    2 recomendaciones
5 recomendaciones
Escribe aquí tu comentario...