La importancia de la Psicología en los mercados financieros (novena parte)

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Hoy retomamos nuestra serie de post sobre Psicología para los Mercados Financieros.

Pero antes, recordar dónde podemos encontrar el resto de la colección, a la que le quedan sólo una parte más:

 

 

Siguiendo con las características de nuestro inversor perfecto, Mr. Cynical, una de las más importantes es que no cree en la suerte.

Richard Wiseman, un genial psicólogo inventor de la disciplina llamada por él mismo "rarología" (en este link, su canal de Youtube), decidió realizar una serie de experimentos sobre la suerte. Quería comprobar si existía o no. Para ello, creó un grupo compuesto a partes iguales por gente que decía tener suerte y gente que decía tener mala suerte.

En primer lugar, realizó una serie de sorteos tipo lotería, comprobando que la probabilidad de que le tocase al grupo que decía tener buena suerte era la misma que la probabilidad de que le tocase al grupo que tenía mala suerte. Es decir, matemáticamente, Wiseman mostró que no existe la suerte.

Pero Wiseman fue más allá. Para comprobar si entonces la suerte era una cuestión de actitud, ideó unexperimento en el que pdeía a los participantes ontar el número de imágenes que había en un periódico. La cosa era que en un anuncio que ocupaba la mitad de la siguiente página ponía: pare de contar, en este periódico hay 43 fotografías. Lo curiosos es que en media la genet que decía tener suerte resolveía el ejercicio en unos segundos frente a los que decía no tenerla, que tardaban más tiempo.

Otro ejercicio que hacía era preguntar a los participantes si les parecía buena o mala suerte la siguiente situación: un atracador entra en un banco en el que te encuentras haciendo gestiones. Un tiro al aire acaba en tu pierna por casualidad y quedas cojo de por vida. Luego preguntaba: ¿crees que tienes suerte o no? Los que decían tener mala suerte aseguraban que eso era mala suerte. Sin embargo los que decía tener buena suerte aseguraban que eso era tener buena suerte porque el tiro no les había matado.

Es decir, que Wiseman mostró que la suerte era un tema de actitud. Que para estar en el sitio adecuado en el momento adecuado hay que estar en muchos sitios en muchos momentos. Que la suerte es para los osados.

No sé si lo que voy a contar ahora es cierto o no, creo que se lo escuché decir a Punset. O en alguna entrevista, no lo sé. Igual lo soñé porque no lo he vuelto a encontrar. La cosa es que escuché que Wiseman, tras el estudio, pidió a los participantes que salieran por un camino diferente, señalando que por el que habían entrado estaba en obras. Después, medía el tiempo que cada sujeto tardaba en encontrar la salida nueva. Lo curioso es que, en media, los quedecían tener buena suerte tarbaban menos tiempo en encontrar la salida.

En fin, que todo es una cuestión de actitud y de conocer las propias limitaciones. El mercado no sabe de buena o de mala suerte, sabe de trabajo y de actitud ante el trabajo. Y no siempre te recompensará. Pero como sabéis, la paciencia también se pondrá de tu parte.

 

 

 

Tomás García-Purriños, CAIA

@tomasgarcia_p

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