Rankia Chile Rankia Argentina Rankia Argentina Rankia Colombia Rankia Colombia Rankia España Rankia España Rankia México Rankia México Rankia Perú Rankia Perú Rankia Portugal Rankia Portugal Rankia USA Rankia USA
Acceder

Opere con opciones de forma fácil

Las opciones son especialmente complejas, y poco claras, para los nuevos participantes del mercado. De hecho, son un instrumento financiero más adecuado para los traders avanzados y profesionales. Pero una vez que comprenda el concepto básico, le será mucho más fácil avanzar entre las profundidades del mundo de las opciones así como desarrollar estrategias con opciones que vayan más allá de tan sólo comprarlas y venderlas. Como parte de lo que aprenderá en este artículo veremos qué opciones debe operar y cuáles debe observar desde el principio.

 

 

El concepto básico de una opción es prácticamente tan viejo como los propios mercados: se paga de forma anticipada el derecho a comprar o vender algo en una fecha específica a un cierto precio. Pero eso no lo es todo: además de comprar opciones, también puede “venderlas”. Como vendedor, obtendrá la prima de la opción, una estrategia que a los profesionales en particular les gusta aplicar mucho. Las primeras tareas que haremos con las opciones serán las compras y las ventas de las mismas. Con las compras, podrá beneficiarse del aumento de los precios, mientras con las ventas de su caída. Puede ver una descripción general y una explicación más detallada en la Figura 1. Las opciones pueden cumplir muchas funciones. Por ejemplo, si tiene una posición larga en acciones, una opción de venta aumentará su valor a medida que los precios caigan lo cual le podría servir como cobertura contra una bajada de precios. Por otro lado, un operador con una posición larga en acciones, podría vender opciones sobre sus acciones para obtener ingresos adicionales de las primas de las opciones. 

 

 

Un trader también podría comprar una opción de compra (o vender una opción de venta) para participar en una tendencia alcista esperada, o comprar una opción de venta (o vender una opción de compra) para beneficiarse de un movimiento a la baja. Explicación: en este contexto el término “largo” significa que se ha comprado una posición con una opción de compra. En consecuencia, las opciones de venta las tendremos en cuenta si el trader vende opciones, entonces será cuando la estrategia a la baja del vendedor entrará en acción. Lo cual no debe confundirse con la terminología de las acciones más populares, en donde la especulación sobre un aumento de los precios a menudo se conoce como la toma de una posición a largo, y, si los precios disminuyen, a corto. En la práctica, las opciones son las herramientas más sofisticadas de los traders. Por así decirlo, y en pocas palabras, comprar una opción de compra permite al propietario participar en un movimiento ascendente. La parte difícil es averiguar qué opción se debe comprar, o qué estrategia alternativa que use más de una opción usar, de tal manera que se obtenga la mejor relación riesgo/probabilidad. A continuación veremos algunas estrategias con opciones y cómo se aplican normalmente en la práctica. Aunque aquí solo podremos arañar en la superficie, estos ejemplos le mostrarán varias estrategias que usan opciones de compra. Además, también le ayudaremos con las consideraciones necesarias que tenga que tomar para la construcción de su posición.

 

Diferenciales de opciones

Los operadores de opciones profesionales usan a menudo combinaciones de posiciones largas y cortas. Lo hacen para crear estrategias especiales de gestión del riesgo respecto a los beneficios y así beneficiarse de una amplia gama de escenarios de entrada (no solo cuando la acción o el futuro aumentan o disminuyen, sino también cuando se mueven de forma lateral). Comprar opciones individuales sería como comprar un traje en una tienda. Los diferenciales (spread) de opciones; por otro lado, son como un traje a media que un diseñador lo crea exclusivamente para usted. Dos de los diferenciales con opciones más simples son el diferencial con opciones de compra (también llamado “bull spread”) y su opuesto, el diferencial de opciones de venta (también llamado “bear spread”). El diferencial con opciones de compra surge de la compra simultánea de una opción de compra con un precio de ejercicio más bajo y la venta de otra opción de compra con un precio de ejercicio más alto. Un ejemplo de un diferencial de opciones de compra sería el siguiente: la acción subyacente cotiza a € 50. Usted compra una opción de compra a un precio base de 50 euros por 6,50 euros y vende una opción de compra a un precio base de 60 euros por 3 euros. 

El objetivo de la estrategia es beneficiarse de un movimiento ascendente a través de la compra de opciones de compra mientras se busca reducir el riesgo mediante la venta de la opción de compra. Al mismo tiempo, el potencial de las ganancias se limita a través de la venta de la opción de compra de mayor precio. La Figura 2 muestra un diagrama de la relación riesgo/pérdida de un diferencial de opciones de compra. En esta operación tendremos la máxima ganancia si el precio de la acción es exactamente el precio base de la opción de compra está más alto que la vendida, en nuestro caso 60 euros. Por encima de este precio, las ganancias adicionales de la compra de opciones de compra se compensarán con las pérdidas de la opción vendida. La pérdida máxima de esta estrategia se limita a la diferencia entre la prima recibida y la pagada, en este caso 3,50 euros. De forma similar al diferencial de compra de opciones, se define el diferencial de venta de opciones. El diferencial opuesto es una operación bajista en la que una opción de venta se compra a un precio de ejercicio más alto y una opción de venta se vende a un precio de ejercicio más bajo.

 

 

Combinaciones de opciones y subyacentes

Combinar las características de riesgo/recompensa de las opciones y sus activos subyacentes es otra forma de crear estrategias flexibles con opciones. Un buen ejemplo de este enfoque es la venta de opciones de compra cubiertas. Esta estrategia se refiere a la venta de opciones de compra fuera de dinero contra una posición de acciones largas ya existente. Por ejemplo, en una posición de acciones largas a un precio de $ 50, se vendería una opción de compra a un precio de ejercicio de $ 60. Las opciones de compra cubiertas son más rentables cuando la acción cotiza al precio de ejercicio de la misma fecha de vencimiento (en este caso, 60 euros). Estas operaciones deberían hacerse con acciones cuyo futuro próximo se considere neutral o ligeramente alcista. Si la acción sube demasiado, muy por encima del precio de ejercicio, perderá dinero en la opción. Pero antes de perder dinero en esta posición, las acciones subyacentes deben caer al menos en la cantidad que recibió en primas al vender la opción de compra.

 

Ejemplos de estrategias: Straddle largo y corto 

Uno de los beneficios de las opciones es que se pueden construir posiciones independientes de la dirección del mercado. Tales estrategias se basan en la volatilidad. En el caso de estrategias de opciones de compra, se beneficiará de un aumento de la volatilidad (la cual aumenta el valor de la opción) y, por otro lado, de una disminución de la volatilidad (la cual reduce el valor de la opción). La estrategia con opción clásica, independiente de la dirección y, por lo tanto, dependiente de la volatilidad es el straddle. El straddle se crea comprando una opción de compra y una de venta con precios de ejercicio idénticos y con la misma fecha de vencimiento. Si la acción subyacente cae o sube más que las primas pagadas por las opciones, esa posición se verá beneficiada. Un ejemplo: imagine una acción negociada a 50 euros. La opción de compra en el dinero de junio cuesta 6,50 euros y la opción de venta en el dinero de junio cuesta 5,50 euros. Por cierto, esta combinación implica una ligera perspectiva alcista del mercado accionario subyacente, ya que la opción de compra y la de venta deberían tener el mismo valor en una visión del mercado perfectamente neutral.

Si compra este straddle, es decir, compra la opción de compra y la de venta por un total de 12 euros al mismo tiempo. Si la acción aumenta, ganará dinero por la compra y perderá por la venta. Si la acción cae, ganará la de venta y perderá la de compra. Su riesgo estará limitado al precio total de las 2 opciones. La Figura 3 muestra el perfil de ganancias/pérdidas de un straddle a largo. La clave de esta estrategia es comprar opciones con baja volatilidad. Baja volatilidad significa: prima baja. Lo cual, a su vez, promete un mayor potencial de ganancias si la acción subyacente se mueve lo suficiente en una dirección. Por ejemplo, las acciones negociadas en un rango de precios estrecho tienen baja volatilidad y, por lo tanto, son candidatas adecuadas para este tipo de estrategia con opciones. En estos casos, los straddles son una excelente forma de capear posibles conflictos en los que el operador no está seguro de la dirección de la ruptura del mercado. En la práctica, los traders tratan de encontrar la mejor opción para este tipo de operaciones de “volatilidad larga”. Calculan la volatilidad y determinan si es particularmente baja. Si es así, tienen una buena oportunidad de compra en comparación con el resto de opciones. La venta de un straddle es la otra cara de esta estrategia y ofrece la oportunidad de beneficiarse de una disminución esperada de la volatilidad (trading de volatilidad a corto). En este caso, mientras la volatilidad siga siendo muy alta, vendería opciones de compra y venta idénticas. Usted recaudaría la prima correspondiente más alta, y si la volatilidad vuelve a caer a un nivel normal y, por lo tanto, el valor de la opción disminuye, obtendrá la prima como ganancia. El perfil de riesgo/recompensa de esta operación es justo el opuesto al straddle largo: el beneficio estará limitado pero el riesgo no. La prima de la opción se paga al operador por asumir este riesgo. 

 

 

Máxima flexibilidad - con opciones

Los ejemplos muestran las opciones tan flexibles que ofrecen las opciones. Las diferentes posibilidades de posicionamiento son prácticamente ilimitadas. Por ejemplo, si cree que una acción aumentará su valor en un futuro próximo, entonces podría comprar más opciones de compra que de venta. Cuantas más opciones de compra compre en relación a las vendidas, más optimista estará siendo en la estimación del valor subyacente. Para beneficiarse de una disminución del precio esperado, se comprarían más opciones de venta que de compra. El uso de tales “ratios” es una técnica común para aumentar la flexibilidad de las operaciones con opciones y cualquier evaluación de la evolución futura del mercado. Aún se puede lograr más flexibilidad mediante el uso de opciones dentro del dinero y fuera del dinero. También puede usar opciones con fechas de vencimiento diferentes o vender opciones con un valor temporal alto y comprar opciones con un valor temporal bajo. Estas técnicas permiten al trader crear combinaciones de riesgo bien definidas y beneficiarse de las diferentes situaciones del mercado y obtener sus pronósticos sobre los precios. Una nota práctica: los costes de transacción de las operaciones con opciones son más altos que los de las transacciones bursátiles. Por lo tanto, el operador del mercado de futuros privado normal, y especialmente el trader orientado a corto plazo, tendrá que prestar mucha atención a los costes generales de la construcción de estrategias con opciones múltiples.

 

¿Construir lo básico y adaptar los detalles? 

El trading con opciones tiene también su pequeño secreto el cual está bien guardado. Con el fin de tener la pérdida de valor temporal de su lado, los traders profesionales venden opciones en lugar de comprarlas. ¿Pero a quién se las venden? Por supuesto, a los pequeños traders privados. Estos tienden a comprar opciones en lugar de venderlas. Lo cual no significa que siempre sea la mejor para los traders privados (y especialmente para los principiantes) o para los profesionales vender exclusivamente opciones. Una posición de venta de opciones también conlleva riesgos adicionales. Sin embargo, este consejo debería ser un estímulo. Para ser un ganador constante, debe comprender los detalles de los detalles de las opciones, y eso le llevará tiempo.

 

Conclusión 

Las técnicas que hemos visto en este artículo se han simplificado en aras de la claridad. Como se mencionó anteriormente, muchos profesionales de éxito que usan opciones no simplemente compran opciones de compra cuando creen que el mercado subirá o compran opciones de venta cuando creen que el mercado caerá, sino que son mucho más flexibles. Así, por ejemplo, utilizan combinaciones para construir posiciones independientes de la dirección y, por lo tanto, para poder reaccionar al comportamiento actual del mercado. Decisivo aquí es la comprensión correcta de la volatilidad y la pérdida de valor razonable, ya que estos, aparte del precio, son los factores más importantes que influyen en el trading con opciones. Incluso si lo parece a primera vista: el trading con opciones no es ciencia, pero es multidimensional y de base amplia. No debemos olvidar que el mercado no regala nada. El riesgo limitado significa siempre que se limitan las oportunidades de obtener ganancias. Del mismo modo, al vender opciones: la alegría de cobrar las primas siempre está asociada a asumir riesgos inevitables. Una vez que haya entendido los conceptos básicos del trading de opciones, podrá utilizar estos instrumentos de manera óptima.  

 

 

¡Sé el primero en comentar!
Comentar