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Uno de los principales problemas que afectan directamente a la solidez financiera es la morosidad. Según el Informe de Estabilidad Económica, emitido por el Banco Central para el primer semestre de 2018, los indicadores de deuda de los hogares chilenos siguen en aumento, alcanzando el 46% del PIB al cierre de 2017. 

 

¿Cómo evitar caer en morosidad?

Debido a lo anterior, es importante entender en qué consiste este concepto, sus consecuencias y las medidas que se pueden tomar para evitar morosidad y conseguir mantener saludable nuestra economía. 

 

 

¿Qué es la morosidad?

Para evitar caer en morosidad hay que entender primero en qué consiste. El término hace referencia a aquella condición en la que una persona u organización poseedora de una deuda no cumple con su pago en el plazo debidamente establecido.

Existe -por parte de las instituciones- una importante preocupación por la morosidad. La experiencia histórica nos enseña que la causa más frecuente de las quiebras comerciales es la falta de liquidez, es decir, la incapacidad de los bancos de devolver el dinero de sus clientes porque sus deudores no han pagado los créditos.

Independientemente de las causas que llevan a una persona a caer en morosidad, lo cierto es que se trata de una condición que impide enfrentar los compromisos adquiridos, frenando todo acceso a créditos u opciones financieras similares.

 

¿Cuáles son las consecuencias de caer en morosidad?

Para resguardar la estabilidad económica de compañías y personas naturales, las instituciones crean registros públicos en los que se incluyen a las personas que cuentan con la condición formal de morosos. Esto tiene como objetivo su identificación para negarles cualquier tipo de financiamiento.

En Chile existe DICOM, una empresa privada que maneja la información de los individuos que no han podido cumplir con sus obligaciones financieras. El acceder a instrumentos de crédito y financiación es prácticamente imposible al estar en esta lista. Lo anterior, reprime cualquier tipo de proyecto o gastos que requieren de créditos por parte entidades financieras, además de limitar la capacidad de pago de la persona y la posibilidad de salir del registro.

Además, tener la condición de morosos aumenta los gastos asociados con las deudas impagas, ya que al estar fuera de plazo están sujetas a un incremento exponencial de los intereses. 

Por último, las instituciones financieras afectadas pueden solicitar a los tribunales el pago de la deuda reteniendo los bienes del cliente, lo que se conoce como embargo. Comúnmente, este concepto se entiende como la expropiación de ciertos bienes del deudor por parte de un receptor judicial. No obstante, el embargo solo contempla que esta figura requise determinados bienes del individuo para evitar que los venda, sin perder la propiedad sobre éstos. 

Entendiendo lo anterior, evitar morosidad es de suma importancia para mantener una buena salud financiera y no pertenecer a ninguna "lista negra" que nos lleve a poner en riesgo nuestros bienes.

 

¿Cómo evitar caer en morosidad?

  • Ser cautelosos al momento de usar los instrumentos de créditos.
  • Evaluar con atención la tasa de interés de los créditos para así elegir la más conveniente.
  • Planificar nuestro endeudamiento de modo que las deudas no superen el 30% del ingreso líquido mensual.
  • Tener un fondo de ahorro al que se pueda recurrir para cualquier eventualidad.
  • Tener cuidado con los productos adicionales que se pretenden adquirir, como seguros o tarjetas que sean ofrecidas por añadidura.

La morosidad no tiene que representar un problema en tus finanzas si te planificas, previenes las eventualidades y te educas en el aspecto financiero.

 

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