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Analizando las contradicciones del mercado

Etiqueta "petróleo": 6 resultados

Sociedades Estacionarias

Hoy se trata del petróleo, ¿verdad? Dentro de 10 o 15 años será la comida, el plutonio, puede que incluso antes… ¿Qué cree usted que el país nos va a pedir que hagamos entonces? Pregúntele a la gente cuando empecemos a padecer escasez; cuando no haya calor en su hogar, cuando pasen frío, cuando la maquinaria de las fábricas se detenga, cuando los que jamás conocieron el hambre empiecen a padecerla…

                                                                                                                                        Diálogo final de la película Los tres días del Cóndor   Leer más

¡Paga lo que te pido o lárgate!

Al morir dejo dos vencedores, dos Hércules en ciernes: Rusia y Estados Unidos de América.
 
Napoleón Bonaparte
 
 
Han pasado 200 años desde que Napoleón lanzó su pronóstico. Y aquí estamos: Estados Unidos y la Federación Rusa siguen jugando al gato y al ratón, lanzándose pullas y maniobrando en la sombra para debilitarse mútuamente. 
 
Tras la debacle de la U.R.S.S., las élites de Moscú perdieron el control sobre medio planeta y el imperio implosionó. Los ánimos en la época de Yeltsin estaban por los suelos. Toda Europa del Este viró hacia Occidente; los Estados “vasallos” se independizaron y la Federación cosechó sonoras derrotas militares ante los rebeldes chechenos liderados por Dzhojar Dudáyev y Shamil Basayev. Boris Yeltsin poco podía hacer porque era un borracho sin remedio. Entregó el país a las mafias y sufrió un golpe de Estado por parte de los nostálgicos comunistas que casi lo desplaza del poder. Ése fue sin duda el momento más delicado. Los rusos esperaban que el presidente recurriera a la autoridad de su cargo para arreglar la situación de un plumazo. Pero no lo hizo… Prefirió pillar una buena cogorza y delegar sus responsabilidades en su chófer personal. Éste pobre hombre tuvo que enfrentarse a los parlamentarios sublevados. Y no lo hizo nada mal. En nombre del presidente hizo unas cuántas llamadas para asegurarse la lealtad del ejército. De modo que cuando Yeltin salió de su “coma etílico” sólo tuvo que firmar las órdenes pertinenentes para ponerlos en vereda. Rusia sobrevivió a ese caos. Aunque sobrecoje pensar que durante unos días el chófer del presidente tuviera al alcance el botón de las armas nucleares…
 
A finales de 1999 Yeltsin abandonó el poder. Ese movimiento pilló en bragas a todas las cancillerías occidentales. Causó verdadera sorpresa. Pero en Rusia la élite se apresuró a encontrarle un sustituto porque su popularidad entre los rusos sólo era del 2%; y también, porque el presidente podía palmarla de un día a otro a causa de una cirrosis. Nadie quería enfrentarse a un nuevo período de vacío de poder que retroalimentara las luchas intestinas y reanudará la agitación política y social que vivió la Federación tras la desaparición de la U.R.S.S. Así que a desgana, la Duma eligió a un ex agente del KGB que había hecho carrera en Berlín Este para que ocupara el cargo de Primer Ministro. Los parlamentarios ni siquiera sabían su nombre… Era el sexto personaje que ocupaba el cargo en poco más de 1 año. Se llamaba Vladímir Vladimírovich Putin. En su discurso de presentación ante la Duma, manifestó lo siguiente:
No puedo abarcar todas las tareas que enfrenta el gobierno en este discurso. Pero de una cosa estoy seguro; ninguna de esas tareas pueden realizarse sin la imposición de un orden y disciplina básicos en este país, sin el fortalecimiento de la cadena vertical.
Entre bostezos, los parlamentarios lo eligieron. Y a partir de entonces el nuevo mandatario se enfrentó a la hercúlea tarea de reformar y reorganizar la administración de un Estado moribundo que recientemente había impagado su deuda. 
 
Putin se puso manos a la obra. E inauguró una nueva política de Estado; la de ir siempre contra el más chulo de la clase. Es fácil entender por qué… Si tienes muchos enemigos y tus medios son escasos, es mejor concentrarse en los elementos más problemáticos; ya que cuando éstos sean derrotados, los demás entenderán “el mensaje” y se retirarán. Es una estrategia muy peligrosa porque puede salir mal –la política rusa no está para milongas-. Pero si sale bien, tienes el camino despejado para hacer y deshacer a tu antojo. Los chulos de la clase sobre todo eran 2: los rebeldes chechenos que campaban a sus anchas por el Cáucaso norte y los oligarcas que actuaban como virreyes, tanto dentro como fuera de las provincias, por la exigua presencia del Estado. A los primeros los sometió tras una durísima y larga campaña militar que terminó con la instauración de un gobierno títere favorable a sus intereses (hoy todos los líderes chechenos están muertos y los demás movimientos independentistas están en desbandada); y a los segundos los asedió con la Hacienda y con los tribunales que velan por la anticorrupción de la maquinaria estatal. 
 
Los oligarcas más poderosos plantaron cara. Controlaban las principales compañías energéticas del país y creían que podrían “comprar” la lealtad de los funcionarios del nuevo gobierno, del mismo modo en que lo habían hecho durante la época de Yeltsin. Sin duda, estaban equivocados. El dueño de Yukos, Mijaíl Jodorkovski, fue acusado de robo, de blanqueo de capitales y de evadir al fisco. Tras lo cúal perdió el control de la petrolera y fue confinado en una cárcel siberiana… A Boris Berezovski tampoco le fue mejor. Pero a diferencia de Jodorkovski pudo exiliarse en Londres. Desde allí juró venganza y conspiró en la sombra para derrocar a Putin junto a otros oligarcas descontentos. Su compañía se integró en Gazprom y bueno… El pasado año se ahorcó en su residencia londinense. 
 
Tras someter a los chechenos salafistas y a los oligarcas más inconformistas, el Kremlin restauró su autoridad en toda la Federación. El Estado multiplicó sus ingresos gracias a las exportaciones de materias primas y Putin pudo emprender una ambiciosa reforma de la administración y del ejército. O dicho de otro modo: fortaleció la cadena de mando vertical de la que habló en su discurso antes de ser elegido como Primer Ministro. Esta evolución ha suscitado críticas en Occidente; pues muchos políticos y analistas creen que Rusia está tratando de reverdecer los viejos laureles de la extinta Unión Soviética. Personalmente creo que esos temores son infundados, aunque es evidente que el país vive inmerso en una pseudo democracia donde las libertades individuales y colectivas están supeditadas a la realpolitik del Estado. En Europa nos cuesta entenderlo; tal vez porque no nos damos cuenta de que los rusos no son como nosotros. Ciertamente tienen apariencia occidental, pero su pueblo siempre se ha decantado por gobernantes fuertes cuyo proceder tiene más en común con los líderes orientales que con los políticos europeos. Vladimir Yakunin –otro antiguo miembro del KGB que forma parte de la camarilla íntima de Putin y que, como él, es un “orientalista” convencido-, definió así la situación de su país:
Rusia no está entre Europa y Asia. Europa y Asia están a la izquierda y a la derecha de Rusia. No somos un puente entre ellos, sino un espacio de civilización separado, donde Rusia une a las comunidades del este y del oeste.
 
Está claro, no? Gracias a los ingresos del gas y del petróleo, los rusos han recuperado el control sobre los países euroasiáticos que tradicionalmente tenían fuertes vínculos con Moscú. Han firmado tratados comerciales vinculantes con Bielorrusia, Kazajistán, Uzbekistán y Armenia. También lo firmaron con la Ucrania de Yanukovich… Sin embargo tras el golpe de Estado patrocinado por los eurofascistas del Maidán ese acuerdo se ha evaporado y el país se desliza lenta e irreversible hacia la guerra civil. El tema de Ucrania tiene mucha miga porque es el escenario que eligieron los norteamericanos para frenar el avance de los rusos por Eurasia. El resultado es incierto porque el país tiene dos almas y porque en la Unión Europea no se ponen de acuerdo sobre las sanciones que hay que imponer a Moscú por el tema de Crimea. La postura arribista en contra de Moscú de los países bálticos y de Polonia está siendo contrarrestada por el pragmatismo de los alemanes. Por otro lado, la renovación del Parlamento Europeo tras las elecciones ha dado alas a algunos partidos de extrema derecha como el Frente Nacional de Marine Le Pen. La mayoría de estos partidos son pro Putin. Así que la situación en Ucrania tiene pinta de que va enquistarse hasta la partición final del país en dos mitades: la pro rusa y la pro europea. 
 
En cualquier caso, a causa de la ingerencia norteamericana en Ucrania, Europa ha perdido la oportunidad de crear un gran espacio comercial que fuera de Finisterre a Vladivostok. Serguéi Lavrov, el ministro de exteriores ruso lo ha expresado de la siguiente forma:
los acontecimientos del Maidán son el resultado natural de la expansión de la influencia de Occidente hacia el este, a expensas de los intereses de Rusia. Esa postura arruina una oportunidad histórica para tener un continente unificado.
Los europeístas convencidos como yo se tiran de los pelos… Los dirigentes europeos la han cagado hasta el fondo y estoy de acuerdo con el parecer de Henry Kissinger y de los ex cancilleres alemanes Gerhard Schröder y Helmut Schmidt de que hemos hecho el ridículo provocando a los rusos. En fin… Lo que va a pasar a continuación es que Putin dará rienda suelta a su alma “orientalista” y fortalecerá las relaciones con los países de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). 
 

La Cuestión Energética

 
No tengo ninguna duda de que las tensiones energéticas están detrás de todas las tensiones geopolíticas mundiales. La situación es muy compleja porque el mundo se está dividiendo en dos grupos cada vez más diferenciados. Por un lado tenemos a los países deudores; o sea, todo Occidente (Estados Unidos, Japón y la Unión Europea con su banca quebrada). Y por el otro a las naciones acreedoras. Básicamente los BRICS y los países reunidos en la Organización de Cooperación de Shanghái. El papel de los BRICS como compradores de la deuda norteamericana tiene los días contados porque Estados Unidos está empeñado en recrear una nueva “Guerra Fría” que le ofrezca la excusa para impagar su deuda mediante una gran devaluación del dólar como ya hizo en 1971. Ni rusos, ni chinos están comprando T-bonds; es más, los venden y adquieren oro en su lugar. Naturalmente esto es un gran inconveniente para la FED; está en pleno tapering y para no “perder la cara” ante la comunidad internacional se ve en la obligación de comprarlos de “estranquis” a través de Bélgica. De este modo evita la subida del yield que amenaza con cortocircuitar la fantasmal recuperación de la economía norteamericana (es evidente que están en recesión, el PIB creció un escuálido 0’1% en el primer trimestre, pero seria del -1% sin el aporte del Obamacare). Si queréis saber lo que está pasando de verdad en la economía norteamericana y lo que nos espera, os recomiendo que veáis el documental Inequality for all de Robert Reich.
 
El endeudamiento del primer mundo, que va camino de ser el segundo… Es un problema para los países productores de materias primas porque Occidente se ahoga en deudas que lastran su crecimiento económico. Las bajas tasas de interés evitan el impago, aunque está música no durará para siempre. Lo que tendrían que hacer es subir los tipos a corto plazo para que los bancos se animen a prestar. Si tu economía está desapalancada –como en Alemania- no hay ningún problema en hacerlo, pero el resto del mundo no quiere implementar esta medida porque teme hundirse en una nueva Gran Depresión. 
Cambio porcentaje deuda
 
Crecimiento de la deuda pública y privada por países durante el período 2007-2012 (ahora las cosas están peor)
 
Gracias a la flexibilización cuantitativa, la FED, el BoE, el BoJ y el BCE han alejado el peligro del default. De momento… Su postura es comprensible. Sin embargo la devaluación monetaria desalienta el interés de los BRICS por nuestros bonos y fomenta la economía especulativa tanto en la renta fija como en la renta variable. La especulación no es mala per sePero tras 6 años de impresión indiscriminada de dinero, la economía productiva languidece por el empuje de la rentabilidad en las rentas de capital. Es evidente que se están produciendo asignaciones erróneas de capital: por qué invertir en una pyme cuando puedes ganar mucho más en bolsa? Todo el mundo está metido en este juego. Los bancos también. Sin crédito las pequeñas y medianas empresas tienen que reducir los salarios o echar a gente para sostener la viabilidad de su negocio. Lo cuál se traduce en una caída generalizada del consumo que lastra el crecimiento económico y la mejora de la recaudación fiscal de nuestros gobiernos que están endeudados hasta las cejas.
 
Así que si seguimos con los QE mal, muy mal. Y si subimos los tipos de interés puede que nos hundamos en una depresión en toda regla. Como la mayoría de los Bancos Centrales no quieren quitas “a la griega” y las deudas siguen aumentando, lo más probable es que en algún momento de los próximos 3 años veamos brutales devaluaciones monetarias que nos traerán inflación o hiperinflación. Que pintan bastos lo demuestra el hecho de que la FED se está planteando incrementar las compras de T-bonds y que el BCE le dé vueltas a un QE a la europea o que en la próxima reunión de junio deje los tipos de los depósitos bancarios en negativo (lo cuál es un impuesto indirecto a la ciudadanía para que recapitalice a los bancos).
 
Mientras tanto, se entiende el malestar de los BRICS. Y de los rusos, en partircular. La caída del consumo en Occidente lastra el precio de las materias primas y encarece los costes de producción.
 
Bolsa USA
El precio del oro, del cobre y del trigo cae en medio de la exhuberancia irracional de los mercados: burbujón a la vista!!
 
Dónde más se nota esa disonancia entre los precios que paga el mercado y los precios que tendría que pagar para que los productores no pierdan dinero, es en el sector energético. Ni Estados Unidos, ni Japón, ni la Unión Europea pueden pagar más por el gas o por el petróleo porque sinó sus economías se van a pique. Es más, hay claros indicios de que nuestras entidades financieras manipulan los precios a la baja para evitar tener que pagar más (la oscilación de los precios del petróleo Brent en ciclos regulares de 40 días es muy sospechosa). Por cierto, para los “adoradores del fracking”: Los Angeles Times ha publicado recientemente un artículo en el que la Administración de Información de Energía de EE.UU. acaba de reconocer que las reservas probadas de petróleo de esquisto recuperable en el yacimiento de Monterrey (California) se reducen del 96 al 6%. Teniendo en cuenta que en este lugar se encuentran 2/3 del petróleo de esquisto norteamericano, parece evidente que estamos ante otra burbuja patrocinada por Wall Street y que la susodicha “independencia energética de EE.UU.” acaba de morir antes de nacer. Menudo mundo de tahúres…!
 
Occidente ni quiere ni puede pagar más por la energía. Esto es un problema para los países productores porque les transfiere la factura de la crisis. La mayoría de ellos agacha la cabeza y apechuga con las consecuencias porque no pueden influir en el mercado, mientras sus sociedades se descomponen a medida que aumenta la carga fiscal y se encarece el coste de la vida. En este sentido, Brasil es un caso paradigmático. Sin embargo hay un país que no va a rendirse sin luchar. Me refiero claro está, a la Federación Rusa. Hay que ponerse en la piel de Vladímir Putin para entender la lógica de sus maniobras geopolíticas. El precio que la Unión Europea paga por el gas ruso apenas supera el coste de extracción; y para colmo de males, los europeos y los estadounidenses dan un golpe de Estado en Ucrania para instalar a una panda de neonazis resentidos que hacen alarde de su “morosidad”. En resumidas cuentas: la Unión Europea paga lo mínimo por el gas y además se dedica a promover gobiernos morosos que no quieren pagar las facturas. Venga hombre! Esto es inaceptable… Estoy seguro que en el Kremlin tienen muy claro que el colapso de la U.R.S.S. se produjo por la severa caída del precio del crudo durante los años 80; una experiencia que no piensan repetir. En aquél entonces Arabia Saudí aumentó la producción para inducir la caída del precio del crudo y, con ello, ayudar a Estados Unidos durante la Guerra Fría. La alianza del petrodólar tuvo bastante éxito, porque la industria petrolera soviética implosionó al ser incapaz de repercutir sus costes en el precio del crudo. 
 
Tras la anexión de Crimea y la ingerencia rusa en el este de Ucrania –imaginaria o no-, Estados Unidos y los miembros más exaltados de la Unión Europea están buscando excusas para imponer sanciones que puedan dañar a la economía rusa. Sin duda están intentando reproducir la estrategia que tanto éxito les dio durante la Guerra Fría; sólo que ahora, en lugar de aumentar la producción petrolífera para derribar los precios –eso es imposible hoy en día-, buscan la depreciación del rublo y la salida de los capitales extranjeros que invierten en su sector energético. Esta estrategia es muy peligrosa porque pone a los rusos contra la espada y la pared. De momento Putin se lo está tomando con calma porque espera que los alemanes pongan orden en el gallinero de Bruselas. Pero si las sanciones siguen adelante… Bueno, no quiero ni pensarlo. La situación en Ucrania seria lo de menos. Entonces Rusia podría presionar a los europeos cerrando el grifo del gas, del petróleo y del uranio enriquecido que exporta a las centrales nucleares occidentales. Ahora mismo Europa no tiene alternativa al gas siberiano. Y si nuestros dirigentes se empeñan en jugar partidas comerciales de suma cero, todos perderemos. 
 

La Organización de Cooperación de Shanghái

 
Mientras los europeos discuten entre ellos, Putin acaba de firmar con los chinos uno de los mayores contratos de gas de la historia. La noticia corre estos días por la prensa y pone en evidencia que la alianza entre Rusia y China va viento en popa y a toda vela. 
 
Nadie sabe a ciencia cierta los detalles del contrato. Aunque parece ser que la Federación Rusa exportará al gigante asiático 38.000 millones de metros cúbicos de gas al año durante los próximos 30 años (o 50 años en las estimaciones más optimistas). El aumento exponencial de la demanda china en la presente década ha facilitado el acuerdo que llevaba más de 10 años negociándose. Evidentemente los chinos pagarán más por ese gas que los europeos, porque sinó a los rusos no les salen las cuentas… Aunque también podría ser que pagaran lo mismo y, a cambio, financiaran la construcción de los oleoductos que empezarán a operar a pleno rendimiento en 2018. Esto le da a la Unión Europea tres años y medio para ordenar su marasmo energético. Pasado ese período los rusos estarán en una posición de fortaleza y podrán exigirle a los europeos el precio del gas que les dé la gana: “Paga lo que te pido o lárgate!. Y a nadie le importará que, debido a nuestros problemas financieros, no podamos pagar más por el gas sin correr el riesgo de recaer de nuevo en la recesión por el sobrecoste de la factura energética.
Consumo Energía per Cápita
 
El aumento del consumo en China permite la venta de gas a precios más elevados
 
Este megacontrato se realizará en moneda nacional, sean rublos o yuanes y evitará el uso del dólar en los intercambios comerciales. Esta política es consecuente con las medidas tomadas por la Organización de Cooperación de Shanghái. Dicho organismo fue fundado en abril de 1996 por Rusia, China, Kazajistán, Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán. Con el paso de los años ha ejercido una gran fuerza gravitatoria sobre los BRICS y actualmente países como la Índia, Brasil, Pakistán, Bielorrusia e Irán están en diferentes fases de negociación para su ingreso como miembros de pleno derecho. La OCS pretende dinamizar las relaciones comerciales y militares de sus miembros; así como los intercambios comerciales en moneda nacional y la creación de instituciones y vehículos financieros al margen del FMI y del Banco Mundial. Supone la mayor amenaza para la hegemonía del dólar desde que los aliados aceptaron su supremacía tras la conferencia de Bretton Woods (1944).
 
El objetivo a largo plazo de la OCS es consolidar una zona de libre comercio que englobaría al 40% de la población mundial. Aunque en su acta fundacional declara que no es una alianza hecha contra otras naciones o regiones y se adhiere al principio de transparencia, la mayoría de los analistas internacionales considera que uno de sus principales objetivos es el de servir de contrapeso a la OTAN y a Estados Unidos para evitar conflictos que justifiquen la intervención estadounidense en regiones limítrofes de China y Rusia. Tras los acontecimientos de Ucrania, la administración de Obama ha violado ese objetivo y ha resucitado el ánimo anticolonialista de los BRICS y actualmente asistimos a una vorágine de intercambios comerciales entre China, Rusia e Irán. 
 
Hace unos días, Putin declaró su asombro por lo rápido que están yendo las cosas en el seno de la OCS. Y uno se pregunta que pasará con el tinglado del petrodólar cuando China le exija a Arabia Saudita el pago del crudo con yuanes (porque a estas alturas, China ya debe ser el primer socio comercial del país árabe por delante de Estados Unidos). En cualquier caso, el desarrollo de la OCS es incompatible con el mantenimiento del dólar como divisa de referencia internacional. En los próximos años, en algún momento la gente se dará cuenta de la importancia de esta fractura y el dólar sufrirá una brutal devaluación que sumirá a Estados Unidos en una severa recesión económica aderezada con inflación o hiperinflación. Aunque bien pudiera ser que los yanquees decidan devaluar antes, quién sabe? Por aquello de que “lo maté porque era mío”.
 
Gail Tverberg cree que si el dólar pierde su posición de supremacía los BRICS lo lamentarán porque el mundo perderá gran parte de la demanda estadounidense. Para los países productores de materias primas como Rusia esto seria un gran inconveniente porque en un entorno claramente deflacionista no podrían repercutir los costes de producción en el precio final de sus exportaciones. Así que en un escenario semejante lo pasarían realmente mal… El análisis de Tverberg es interesantísimo e invita a profundas reflexiones. Pero claro: hoy es hoy y mañana… Mañana no existe.
 
Un abrazo amigos/as
 
NOTA: Casi sin darme cuenta, llevo un año posteando en este blog. Como pasa el tiempo! Quiero darle las gracias a Rankia y a todos los que me leen, sean rankianos o no, por sus comentarios y lecturas que me ayudan a pensar y a reflexionar sobre la situación macroeconómica global. Aunque a veces soy un tipo vehemente, nunca he querido faltarle el respeto a nadie y pido perdón a todos aquellos que se hayan sentido ofendidos si ése fue el caso. Aquí estamos para aprender. Como los niños, todos nos equivocamos –yo el primero-. No me importa reconocerlo si con ello puedo mantener la mente abierta para enriquecerme un poco más. Espero que vosotros también… Nos encontramos en la red. 
 
 
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Petróleo, Minerales y Deuda. Las limitaciones de un Mundo Finito

La sociedad actual es demasiado dependiente del petróleo. Y eso no va a cambiar en los años venideros.

                                                                 Tony Blair, ex premier británico y hazmerreír de la socialdemocracia europea

 

En cierto modo el concepto del “Peak Oil” es una entelequia. Lo es porque todavía queda mucho oro negro en el subsuelo. El problema es que su extracción se encarece a un ritmo vertiginoso a medida que disminuye la presión en la roca madre que lo contiene; porque la mayoría de campos petrolíferos son muy viejos y porque hace años que las compañías no encuentran ningún yacimiento colosal como los de antaño. Sólo los venezolanos, los kuwaitíes, los iraníes o los saudíes disfrutan de pozos relativamente jóvenes donde la extracción es sencilla y barata. Los demás tienen que conformarse con las sobras: con las arenas bituminosas canadienses; con el petróleo de esquisto estadounidense o los nuevos yacimientos de alta mar de Brasil o del golfo de México.   Leer más

El Tercer Jinete del Apocalipsis Deflacionario: el Petróleo

Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías; mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa…; los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pararán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas!

                                                                                                                                                        El libro del Apocalipsis de San Juan   Leer más

¿Por quién doblan las campanas?

Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti.
                                                                                                                         John Donne, Devotions Upon Emergent Occasions
 
Es increíble el daño que la Reserva Federal está causando a medio mundo con sus políticas monetarias de expansión cuantitativa. Como diría Tristán en su blog: el bueno de Ben Bernanke es un “morlaco” de cuidado… Imprimir dinero para sostener la economía, beneficia a unos pocos y maltrata a muchos. Para una minoría de ciudadanos que invierten en bolsa o se aprovechan del resurgimiento del sector inmobiliario estadounidense, Bernie debe ser un santo. Y también lo será para los bancos. Pero para el común de los norteamericanos y para las poblaciones de un montón de países, sus maquinaciones son peores que un dolor de muelas. 
 
Dicen que si dejas a una rana viva en una olla a fuego lento, termina cociéndose… Podría saltar y largarse sin más, pero por alguna extraña razón su metabolismo no reacciona cuando la temperatura sube lentamente. Con lo cual, termina palmándola. Pues bien, con la inflación sucede algo parecido. La subida de los precios genera cierta euforia consumista, una especie de entusiasmo que lleva a la gente a comprar hoy, lo que mañana será más caro. De este modo se adelanta al presente gran parte del consumo futuro. Lo cuál convierte a la inflación en un impuesto en la sombra, imperceptible para el conjunto de la sociedad, que permite mejorar la recaudación del Estado a corto plazo. Sin embargo, con el paso de los meses o años, esa euforia consumista se transforma en depresión cuando los ciudadanos se dan cuenta que han dilapidado todos sus ahorros.
 
La política de imprimir dinero ha beneficiado a los bancos tocados por la Gran Recesión, porque ha subido el precio de los activos que mantienen en cartera; sean acciones, bonos, cédulas hipotecarias, etc. Necesitan los estímulos proporcionados por los bancos centrales para mejorar su rentabilidad y liquidez. Poco les importa que la economía real esté hecha unos zorros y que el común de los ciudadanos, sobre todo en Estados Unidos, tengan que lidiar con inflaciones superiores a las reconocidas en las estadísticas oficiales. Mientras suene la música, les irá bien. En realidad, los intereses de los clientes han pasado a un segundo plano… porque ahora pueden utilizar los activos revalorizados, como “collateral” para obtener tanta liquidez como deseen en las ventanillas de la FED, el BCE, el BoE o el BoJ. Y con ello ampliar la oferta monetaria casi hasta el infinito. Seguramente, porque ese es el único modo de cubrir el vencimiento de los derivados financieros…
 
A menudo escucho la opinión de muchos analistas –y de muchísimos rankianos-, que ridiculizan los peligros inflacionarios asociados a esas políticas de compra de activos. Creen que la impresión digital de dinero, a diferencia del pasado, no elevará el coste de la vida porque la mayoría de las transacciones se realizan en la parte alta del sistema. O dicho de otro modo: el dinero no fluye hacia abajo, hacia la calle. Y como no hay crédito, no hay inflación. En parte es verdad, aunque sea un análisis bastante simplista. Lo que a la mayoría se “le olvida” es que el 80% del dinero que reciben las entidades financieras por parte de los bancos centrales, vuelve a ellos en forma de depósitos. Por ejemplo en la FED, cuyos depósitos ofrecen una rentabilidad que oscila entre el 0’25 y el 1%. En realidad hay un acuerdo tácito entre Bernanke y la banca comercial:
Os pago un pequeño interés por todo ese dinero –para que no lo prestéis…- y, a cambio, podéis invertir como queráis el 20% sobrante.
 
¿Qué es lo que hacen los bancos con todo ese dinero? Pues hinchar burbujas, que es lo suyo. A Goldman Sachs le ha dado por las botellas de vino, elevando el precio de algunos caldos a niveles estratosféricos. Pero la gran mayoría siente predilección por el mercado de las materias primas, sobre todo por el petróleo.
 
La inyección de dinero nuevo en estos mercados gracias a los QE de la FED, se ha traducido en una subida automática de los precios. El proceso es complicado porque en el establecimiento del precio final intervienen muchísimas variables; pero es evidente que los países productores piden más por sus materias primas cuando aumenta el volumen de dólares circulante. Esto tiene un lado bueno y un lado malo. El bueno es que al subir el precio mantienen su “capacidad adquisitiva” para transaccionar con otras divisas; y el malo es que sus economías se ven inundadas por un alud de dólares que perjudica al resto de las exportaciones (por el fortalecimiento de la moneda local) y puede conllevar la aparición de más burbujas, como expliqué en el anterior artículo.
 
Para gestionar los peligros inflacionarios de tanta exhuberancia monetaria, los países productores están siguiendo dos caminos: 1) invierten sus dólares en el sector de la construcción (sea fomentando las infraestructuras o el mercado de la vivienda); y 2) compran tanto oro como pueden. El primer camino tiene sus riesgos… al fin y al cabo, varios de ellos están experimentando burbujas inmobiliarias. Pero a veces es mejor invertir los ahorros cuando las cosas van bien, que hacerlo cuando van mal; porque si todos vendieran sus dólares en un momento de debilidad global, la cotización de la moneda estadounidense podría resentirse, lo cuál sin duda afectaría a la calidad y cuantía de sus reservas. Por otro lado los países que no han invertido sus reservas en bienes tangibles, como Venezuela, se están cociendo por la hiperinflación. El caso de Venezuela es muy interesante, porque en vida de Hugo Chávez el país consiguió sustituir al FMI como prestamista de última instancia a nivel regional. El país exportaba sus dólares mediante créditos blandos a las naciones más necesitadas y, a cambio, controlaba los precios internos y consolidaba su presencia internacional. Pero es evidente que con Maduro algo está fallando… porque los venezolanos se están achicharrando como una rana al sol.
 
Ahora bien, si eres ciudadano de alguno de esos países cuyos ingresos en dólares no dan para pagar la factura energética, tienes un problema… El mejor ejemplo es Egipto. Por cortesía de la FED, los egipcios se están empobreciendo por el encarecimiento de la vida motivado por el precio del petróleo y de los alimentos (que siguen al primero en sus subidas). Pagar la gasolina en libras egipcias, es prohibitivo para el común de los mortales. Y no me cabe ninguna que el aumento del coste de la vida en todos los países de la Primavera Árabe, está impulsando los estallidos sociales de los últimos tiempos. Ron Paul, el líder del partido republicano, no lo podía expresar mejor hace unos días: En Egipto nos odian. Da igual quién gobierne, nos seguirán odiando. Deberíamos reflexionar y reexaminar lo que estamos haciendo, reconocer nuestros errores... Y así es. Las nefastas consecuencias de la política monetaria norteamericana en el Norte de África, en el Sahel y el sudeste asiático, está debilitando la presencia internacional de Estados Unidos y socavando el apetito de muchísimos países por la tenencia de dólares. Si Bernanke cree que la cadena de transmisión del sufrimiento puesta en marcha por sus QE no tendrá repercusiones a escala global, está muy equivocado. Tal vez no lo sepa, pero en muchos lugares ya están doblando las campanas por Washington… 
 

La subida de los Tipos de Interés

Como comenté en el anterior post, si el oro es el canario en la mina… la subida de los tipos equivale a un concierto de Metallica. Esto es así porque desde que empezó la Gran Recesión los gobiernos lo han dado todo para salvar a su banca; produciéndose una monumental transferencia de deuda privada al sector público. Y sin embargo, gran parte del sector financiero sigue muy tocado 5 años después. Sólo que ahora nadie puede permitirse pagar más por su deuda; porque ésta estrangula el crecimiento y podría llevar a muchas naciones a incurrir en default. 
 
Actualmente parece que muchos países están llegando a una especie de rubicón que, en caso de ser sobrepasado, podría llevarlos directamente a la quiebra. Empezando por Estados Unidos. Por algo el tío Ben nos recuerda periódicamente que sin un acuerdo fiscal entre republicanos y demócratas, peligra el pago de la deuda. Naturalmente, esto está empujando los tipos de interés hacia arriba; porque los acreedores exigen mayores primas de riesgo para seguir comprando bonos soberanos. Desde un punto de vista prosaico, el yield sube porque la FED no puede comprar toda la deuda estatal que sale al mercado. Ni siquiera con el QE3… 
 
La pregunta del millón, la que todo el mundo se hace, es: ¿Quién está vendiendo treasuries norteamericanos? Pues bien, aquí tenemos algunas respuestas…
 
Ventas de bonos por países
 
Reconozco que el gráfico me impresionó… porque los países involucrados en las ventas tienen intereses dispares; aunque todos ellos están buscando liquidez a causa del agravamiento mundial de la recesión. Por un lado tenemos a Japón: ¡Vaya sorpresa! Sin duda esto explica en parte el actual fortalecimiento del yen respecto al dólar y tal vez indique que el gobierno de Shinzo Abe, está aminorando el ritmo de impresión masiva de dinero. Quién sabe, puede que la política del crisantemo esté llegando a su fin… todavía es pronto para saberlo. Pero es que además, tenemos a todos los re-emergentes vendiendo deuda norteamericana. Tenemos a Brasil, a Rusia y, por supuesto, a China. China lo hace por partida doble; pues vende directamente o indirectamente a través de sus territorios “franquiciados”, sea Hong Kong, Singapur o Thailandia. El caso de Thailandia es muy llamativo, porque es un comprador compulsivo de oro. Aunque todavía me sorprende más que aliados tradicionales de Estados Unidos como Israel, Canadá y Noruega, estén liquidando posiciones.
 
Todos estos movimientos han precedido la violenta subida de los tipos de interés experimentada a partir de mayo. No puede ser una casualidad… Luego, para colmo de males, varios hedge funds se han apuntado al carro de las ventas. Con bastante éxito, por cierto. Lo cuál suscitó la violenta reacción del presidente de la FED de Dallas, Richard Fischer, que los llamó “cerdos salvajes”. 
 
Cada vendedor tiene sus motivos. Aunque hay una cosa innegable: las campanas ya doblan por Estados Unidos. Y éstas se escuchan con mucha preocupación… Si la Reserva Federal reduce el ritmo de sus compras, los tipos de interés subirán; pero si las mantiene o las incrementa –incrementándose con ello el déficit público norteamericano-, podría empeorar la prima de riesgo y provocar un alud de ventas por parte de los tenedores de bonos. La situación es realmente endiablada y, como no podría ser de otro modo, el mercado está poniendo a prueba los nervios del morlaco Bernanke. 
 

La reacción de la Banca

Hasta ahora, la política monetaria implantada en Estados Unidos ha beneficiado a los bancos. Sobre todo a los más endeudados; que han visto como sus balances mejoraban al calor de las burbujas patrocinadas por la Reserva Federal. Sin embargo, la reciente subida de los tipos de interés supone una gran contrariedad. Éstos han subido un 1% en apenas dos meses; lo cuál se traduce en minusvalías del 10% para toda la deuda pública que tienen en cartera (porque los bonos valen menos). Desde Zerohedge, nos informan que lo que está pasando es un auténtico “baño de sangre”:
 
La caída de los beneficios de los bancos
 
Es muy difícil saber lo que ocurre entre bambalinas. Pero a estas alturas, es vox pópuli que los bancos padecen una gigantesca crisis de liquidez. Seguramente relacionada con el vencimiento de los derivados financieros. Siendo el agravamiento de la crisis global y la actual subida de los tipos de interés, la gota que colma el vaso. De un año a esta parte, la Reserva Federal los ha ayudado en lo que ha podido… Por eso ha incrementado la oferta monetaria otro 20%:
 
Incremento de la Oferta Monetaria
 
O sea, que están creando dinero al mismo ritmo que lo están haciendo los argentinos. Dinero que “desaparece” en el agujero negro de las entidades financieras. 
 
Todo esto por el lado de los Bancos Centrales. Por el lado de los bancos, se están “buscando la vida” para obtener tanta liquidez como sea posible. Durante los últimos meses explotaron el yacimiento del oro-papel, forzando las ventas de los ETF que ellos mismos controlan. Pero como ahora el oro está en backwardation y eso puede causarles un problema financiero adicional… han puesto el punto de mira en el mercado hipotecario. 
 
En apenas dos meses, los intereses de las hipotecas a 30 años, han pasado del 3’5 al 4’5%. Las ganancias que están obteniendo por esta vía, les permiten tapar los agujeros causados por la depreciación de los treasuries. Naturalmente, esta iniciativa amenaza la recuperación del sector inmobiliario estadounidense; porque el encarecimiento del crédito endeuda a las familias y perjudica al consumo (la solicitud de nuevas hipotecas está cayendo a niveles de junio de 2011). Pero a las entidades financieras les da igual, hay que muñir la vaca y el momento de hacerlo, es ahora. El tío Ben está que trina, porque la gula bancaria podría arruinarle el trabajo de los últimos años… Sin embargo, su margen de maniobra es escaso y, a estas alturas, uno ya no sabe si el morlaco controla a los bancos o éstos lo controlan a él. 
 
El quid de la cuestión está en los 1’8 billones de dólares que la banca americana tiene aparcados en los depósitos de la FED. Pues bien, como las cosas se están poniendo peliagudas… los bancos exigen que se les pague más por el dinero depositado. En caso contrario, amenazan con volcar ese montante en la economía real; mediante créditos empresariales, créditos al consumo y demás. Lo cuál rompería el acuerdo tácito entre ambas partes, que han mantenido desde el comienzo de la crisis.
 
Reservas bancarias en la FED
 
Este es el parecer del profesor Robert Auerbach, de la Universidad de Texas (con el que coincido). No es un tema baladí. Si los bancos toman ese camino, ganarán dinero a raudales… pero se producirá una gran devaluación del dólar, la inflación se descontrolará y la Reserva Federal se verá obligada a encarecer el precio del dinero. Aunque podrían pasar cosas peores… En cambio, si la FED mantiene o acrecienta el programa de compra de activos para hacer bajar el yield de los bonos del Tesoro, la suma depositada en la Reserva Federal engordará todavía más, dando más poder a los bancos. 
 
El problema de todo esto es que, pase lo que pase, el interés de los bonos a 5 y 10 años va a seguir subiendo. Marc Faber cree que todo esto, finalmente, conllevará quitas o refinanciaciones de la deuda soberana… Tiene toda la pinta de que Bernanke está entre la espada y la pared. Todo huele a final de partida y a cambio de ciclo. Pero soy muy malo con el timing… Lo que sí sé, es que las campanas van a redoblar por un montón de gente.
 
Un saludo a todos/as. ¡Muchas gracias por leerme y no os perdáis el vídeo de Metallica…!