blog La macroeconomía al descubierto.
Analizando las contradicciones del mercado

De victoria en victoria hasta la derrota final

 

Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circula por el mundo.

 

Primera ley fundamental de la estupidez humana

                                 Carlo Maria Cipolla

 

Llevo más de un año sin postear y no sé por dónde empezar… Empecé un artículo muy extenso en el que hablaba de macroeconomía, geopolítica, fascismo y nuevas tecnologías. Al principio era prometedor –porque todo eso está interrelacionado-, pero tras escribir unos cuántos párrafos desistí porque mi cabeza no daba para más. Me costaba unir los nodos y, lo que en principio parecía una gran disertación, terminó pareciéndome una “coliflor”. Así que hoy vamos a simplificar las cosas; tocaré el tema de la macro y de la geopolítica y dejaré para otra ocasión el del fascismo y las nuevas tecnologías.

 

De victoria en victoria hasta la derrota final

El principal problema que le veo a la situación macroeconómica mundial, inmersa todavía en una crisis muy profunda, es que no tiene solución fácil a la vista. Los Bancos Centrales tienen muy poco margen de actuación porque están presos por la política monetaria que han llevado a cabo en los últimos años –o como dicen los anglosajones, porque se han situado “en una esquina” desde la que no pueden moverse-. Si suben demasiado los tipos de interés los mercados colapsarán porque se invertirá la cadena del apalancamiento financiero; y si dejan las cosas como están, las clases medias desaparecerán de la faz de la Tierra (provocando con el ello el colapso del consumo y, seguramente, también del Capitalismo). Mientras tanto, como no podía ser de otra forma, las tensiones domésticas y geopolíticas aumentan, pues muchos gobiernos tienen la esperanza de que podrán salir de ésta arruinando al vecino. Ciertamente los Bancos Centrales tienen que elegir entre “Guatemala” y “Guatepeor”; aunque hay un Plan C: las guerras comerciales entre bloques impulsadas por la política de sanciones mutuas que suponen una vuelta pura y dura de las viejas artimañas proteccionistas.

Y en esas estamos, estimados amigos. Visto así da miedo, pero cuando vas al meollo del asunto, da pavor.

Desde que empezó la Gran Recesión en 2008, prácticamente todos los Bancos Centrales –excepto el ruso y alguno más- han imprimido billones de dólares digitales para inducir la bajada de todas las tasas de interés. O dicho de otro modo: añadieron deuda al sistema para pagar la deuda existente. Esa jugada no está mal si uno espera que la economía vuelva a crecer con fuerza para pagar ese dineral que se ha prestado (un modus operandi que ha funcionado muchas veces en el pasado), pero de momento llevamos nueve años con un crecimiento muy por debajo de las expectativas. Y francamente, no creo que lo consigamos. Occidente vive una crisis demográfica sin precedentes en la historia cuyas repercusiones escapan al entendimiento del común de los mortales. La gente vive su vida como si no pasara nada sin ser consciente de la que se nos viene encima… Nuestros países están agobiados por los costes que conlleva tener una población sumamente envejecida en la que el consumo se retrae y los salarios se desploman porque las empresas le ven “las orejas al lobo”.

                                                                           

Debido al impacto de la industria del fracking, el Estado de Tejas es uno de los más dinámicos de la economía estadounidense

No tenemos un crecimiento económico digno, ni siquiera, con el precio del barril de petróleo a menos de 50$. Así de grave es la situación. Luego, si tenemos en cuenta que el Capitalismo sufre crisis recurrentes cada diez años… Cualquiera diría que estamos muy cerca de darnos un nuevo baño de sufrimiento. 

Con todo esto quiero decir que el sistema está atrapado en una espiral descendente de la que es muy difícil salir (quién quiera profundizar en las razones del desplome puede consultar los artículos de mi blog referentes a los jinetes del apocalipsis). Conscientes o no del calado de esta situación, los responsables de las políticas monetarias tomaron un montón de medidas para bajar todas las tasas de interés y, también, para controlar una inflación que temían podía descontrolarse. Algunas de esas medidas fueron: abaratar el precio del dinero, darle riendas al sistema del shadowbanking –tanto público como privado- para que los agentes financieros pudieran financiar a bajo coste las deudas soberanas que no han parado de aumentar con el paso de los años, elevar los intereses en los depósitos de los Bancos Centrales para que la gran banca no se animara a prestar a cambio de un suculento “dividendo”, etc. Aunque quizá lo más relevante de estas medidas es que los señores Bernanke, Draghi, Kuroda y compañía, ha propiciado un gigantesco rally tanto en la renta variable como en la renta fija que ha hecho a los ricos más ricos y, al resto de la población, más pobre. No creáis que no los entiendo… ¿Qué otra cosa podían hacer para salir de la Gran Recesión? A fin de cuentas, por muy “independientes” que digan ser, están supeditados a unos gobiernos acojonados por una persistente crisis fiscal que amenaza su status quo.

Cuando era un joven estudiante de Historia Contemporánea en la universidad creía que nuestros dirigentes eran inteligentes y, hasta cierto punto, responsables aunque no siempre velaran por el interés común… Es lo que tiene la juventud. Puede ser bastante naive. Sin embargo con el paso de los años mi enfoque ha cambiado por completo. Ahora me alineo más con las tesis del gran historiador italiano Carlo Maria Cipolla que en su pseudo ensayo satírico “Allegro ma non troppo puso de relieve que a menudo las sociedades están gobernadas por payasos que no saben lo que hacen. Sobre todo en tiempos de crisis. Lo cuál me lleva a la siguiente pregunta: ¿sabe esa gente cuáles son las repercusiones de las políticas económicas que han puesto en marcha? No lo parece. Tras 8 o 9 años de bajas tasas de interés la riqueza se ha acumulado en unas pocas manos y muchas pymes se han ido a la mierda porque no han podido competir con las grandes corporaciones cuyos activos  se han hinchado escandalosamente en las bolsas (lo cuál además les permite financiarse a bajo coste). Más allá de que eso no es libre competencia ni Capitalismo, porque el mercado está manipulado desde “arriba”, esta tendencia facilita la aparición de lobbys que influyen en el poder legislativo y pervierten la Democracia.

La supuesta recuperación económica parece haber evitado al 95% de la población estadounidense

Es más apostaría a que las democracias actuales se convertirán en estados fascistas con un barniz democrático. ¿Qué diferencia hay entre lo que está pasando con la Italia de Mussolini? Al menos “Il Duce” fue sincero: metió a los representantes de las grandes corporaciones en el Parlamento para votasen leyes a su medida. Con el beneplácito del rey, por cierto. Ahora en cambio todo se cuece entre bambalinas, en secreto, para no “perder la cara ante los demás”, conforme a los estándares de la mentalidad burguesa de nuestros dirigentes.

Pero en fin, ya dije que hablaría de todo esto en otro post y no quiero extenderme más. Sigamos…

Como decía la intervención en el mercado de la deuda soberana por parte de los Bancos Centrales bajó las tasas a cero o por debajo de cero. Aunque la FED está tratando de revertir esa política al aumentar modestamente el precio del dinero, lo que tenemos es lo siguiente: un tercio de la deuda pública mundial está en terreno negativo. Y no lo digo yo, lo dice el informe semestral de Rothschild de hace unos meses:

Tasas de interés bajas, rendimientos negativos de la deuda pública y flexibilización cuantitativa forman parte del mayor experimento financiero de la historia, afirma el jefe del fondo de inversión RIT Capital Partners, Jacob Rothschild. Sus consecuencias son aún desconocidas, advierte.

A juicio del multimillonario, "estamos en aguas desconocidas", y es imposible predecir las consecuencias de la combinación de tasas de interés muy bajas, con un 30% de la deuda pública mundial con rendimientos negativos y la flexibilización cuantitativa a una escala masiva.

Fijaros en la evolución de los intereses de la deuda soberana alemana y japonesa.

Y sigue el informe:

Asimismo, el banquero señala que esta política ha dado lugar a un rápido crecimiento de los mercados de valores –las acciones estadounidenses han crecido tres veces desde 2008– con una inversión cada vez mayor y una volatilidad que se mantiene baja.

Sin embargo, aunque casi todas las inversiones se han visto impulsadas por esta "creciente ola monetaria", el sector real de la economía "sigue estando anémico, con una demanda débil y deflación en muchas partes del mundo desarrollado", constata Rothschild. 

En efecto: el sector real de la economía “sigue estando anémico, con una demanda débil y deflación en muchas partes del mundo desarrollado”. El dinero no se invierte en la economía productiva porque se puede ganar mucho más en la renta variable o en la renta fija. Es comprensible. Pero también es “comprensible” que los bancos u otras entidades financieras no quieran hacerlo en un entorno en el que los salarios se desploman y el consumo se retrae. ¿Qué aliciente tiene eso? Ninguno. Es mucho mejor dejar que las pymes languidezcan por la falta de crédito para luego comprar sus activos a precio de saldo. No sé que diría Cipolla de todo esto, pero es posible que entre nuestros dirigentes haya un buen número de estúpidos que en su día creyó que las políticas del dinero barato estimularía el desarrollo y una inflación sana propiciada por el lado de la demanda.

Personalmente, creo que las caídas salariales obedecen a una necesidad del sistema para reducir los costes generales generados por la deuda. Aunque tampoco me extrañaría que esa política haya sido fomentada desde arriba por los que temen un fuerte brote inflacionario debido a que, desde 2008, los Bancos Centrales han doblado la base monetaria. Vete a saber… En cualquier caso, las bajas tasas de interés han generado otras burbujas cuyo coste recaerá en las clases medias agobiadas por el peso de la deuda (como la del crédito estudiantil para costearse los estudios universitarios –con intereses sin compasión del 8%- o la relacionada con el boom de las ventas de automóviles). La viabilidad de esas burbujas parece tener los días contados. Sobre todo porque los millenials parecen haber llegado a su particular peak de la deuda; o dicho de otro modo: con lo que ganan, no pueden gastar más.

Las cosas van mal, amigos. Y si no mirar como le va a la “velocidad del dinero”:

El dinero cambia poco de manos. Y si no que se lo pregunten a los empresarios del retail, como el norteamericano, cuyas grandes cadenas están al borde de la quiebra. Por supuesto los bancos que apoyan a Amazon –una empresa superapalancada que nunca ha dado beneficios- tienen cierta responsabilidad en todo esto, pero no hablaré de ello porque no quiero desviarme del hilo de mis argumentaciones.

 

Perspectivas de tormenta

Tal vez porque intuyen la que se avecina; o no, porque son unos completos estúpidos, los dirigentes de la FED han empezado a encarecer el precio del dinero. Dicen que lo hacen porque la economía va mejor… Pero hace unos días Janet Yellen dijo que serían más flexibles con las subidas de tipos porque los salarios y la inflación no suben como deberían. Más allá de que para interpretar a esta gente se necesita un curso de psicología avanzada, lo que queda claro para mi es que si no suben los tipos de interés pronto la mayoría de los fondos de pensiones estadounidenses, tanto públicos como privados, se enfrentan a un escenario muy sombrío de quiebras que podría dejar en la estacada a millones de ciudadanos cuyos ingresos serán diezmadas. A diferencia de otros países, en Estados Unidos, los fondos de pensiones están obligados a conservar sus treasuries hasta su vencimiento. Lo que significa que durante estos años no han podido aprovecharse de la fiebre que ha sacudido al mercado de la renta fija en la que muchos compraban y vendían bonos con jugosas plusvalías a medida que aumentaba su valor con la caída de las tasas. Ahora mismo, se encuentran en una situación peligrosa en la que la mayoría gana muy poco o incluso pierde dinero debido a que el interés de buena parte de sus bonos está en terreno negativo. Situación que se complica todavía más si tenemos en cuenta que la base de pensionistas no para de aumentar debido al envejecimiento de la población. 

Sobre el “por qué” en Estados Unidos no dejan a los fondos de pensiones actuar en el mercado de renta soberana como hacen los de Pimco o los bancos es un misterio para mi. Lo que si sé es que las actuales subidas de tipos en ese país por parte de la FED benefician a esos fondos porque, poco a poco, la subida del interés se va trasladando a los treasuries. En caso contrario, la señora Yellen tendrá que enfrentarse a la “madre de todas las burbujas”. Si es que no le está estallando ya en la cara... Muchos fondos ya se han ido a la quiebra y, en sólo 10 años, la mayoría se quedará sin dinero con que pagar las pensiones. En teoría los afectados podrían acudir para cobrar “algo” a un fondo de seguro del gobierno llamado Pension Benefit Guaranty Corporation (PBGC). El problema, sin embargo, es que el PBGC apenas tiene dinero y tendría que acudir al Tesoro para financiarse. Con lo cuál, o una de dos: o se deja caer a los fondos de pensiones (con las implicaciones sociales y deflacionarias que eso puede tener. Además del impacto que eso va a tener para un montón de aseguradoras) o el Estado los financia con más deuda.

Si la FED encareciera rápidamente el precio del dinero tal vez podría revertirse esa situación. El problema es que todo eso revertiría la cadena del apalancamiento financiero que ha dado alas a la renta variable durante más de 8 años. Las bolsas se desplomarían. Así que como siempre sucede en el Capitalismo, alguien tiene que perder: ¿quién será? O eso o nos metemos en una espiral hiperinflacionaria. De todos modos no parece que la bolsa estadounidense pueda subir mucho más. El PER promedio de las cotizadas ronda el 30 y se está acercando peligrosamente al 32 que tenía antes del crash de 1929.

Mientras tanto la situación se deteriora. Quizá por eso entiendo a Buffet cuando dice que tiene decenas de miles de millones de dólares que no sabe dónde invertir.

 

¡Un abrazo a todos!

In memoriam patris mei

Comentarios
43
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  1. #41

    Mars1978

    en respuesta a Beamspot
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    Muy buenas maestro! llevaba tanto sin verte por estos lares que te daba por perdido de Rankia.

    Me alegro de leerte de nuevo, como siempre comparto tu punto de vista que veo muy realista, pero como siempre la realidad supera la ficción y las bolsas en EEUU y europa no paran de hacer máximo tras máximo histórico desde el final del verano!

    Yo sinceramente dejé de entender esto hace tiempo, subidas eternas con impresoras de los bancos centrales a todo meter haciendo dinero a mansalva igual que al final de la vida de los grandes imperios (y mira que en España sabemos de quiebras y de imperios hundidos...), sin inflacción, y todo sigue como si nada, desbocado y sin frenos, y lo peor sin perspectiva en el horizonte ni a un crecimiento real ni a una recesión ni a nada, es como si hubiéramos entrado en un limbo, un purgatorio eterno, una anomalía cuántica sin solución, pero la bola sigue rodando y la música sonando aun cuando nadie parece querer bailar. La gran pregunta ¿hasta cuándo?
    Un abrazo amigo.

  2. #42

    Mars1978

    Señor Claudio, el anterior post era para tí ;)
    Un abrazo

  3. #43

    Claudio Vargas

    en respuesta a Mars1978
    Ver mensaje de Mars1978

    Muy buenas Mars!

    Je je, es cierto. Pero en parte, todo esto tiene explicación. Sorprende hasta cierto punto que las bolsas suban cuando la FED de Yellen ya ha subido tres veces los tipos de interés. Pero no tanto cuando te das cuenta que esa subida ejerce de "efecto aspiradora" para todos los dólares que hay desparramados por el mundo: ¿dónde van a ir sino a la bolsa? Por otro lado, por fin parece que esa llegada del dinero está empezando a calentar la economía por el lado de la inflación -reconocida ya al 2'2% por la propia FED-. Así que subirán subiendo tipos, aumentando con ello el efecto aspiradora... El problema es que cuando el precio del dinero alcance el 3%, sino antes, la burbuja en la renta variable explotará; no sólo por el aumento del coste de las deudas, sino porque la cuantía de estas está absolutamente fuera de control y habrá que liquidar activos para poder pagarlas. Aunque sean impagables...

    Ese momento llega poco a poco, mientras Estados Unidos busca desesperadamente una nueva guerra con la que enriquecerse y los BRICS continúan, a paso lento pero firme, hacia la desdolarización; el mejor modo de acabar con la supremacía militar yanqui.

    Así que en esas estamos amigo,

    El próximo artículo tocará hablar sobre "Cataluña"...

    Saludos!!