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Cuánto más reflexiono sobre el estado de la economía mundial, más claro tengo que esto es “Game Over”. Nos aproximamos raudos y veloces a una quiebra absoluta del sistema como no se ha visto en centenares de años. Olvidaros de los cantos de sirena sobre la recuperación, porque no la veremos. Lo mejor que nos podría pasar es que la Gran Recesión evolucione en una Gran Depresión. En caso contrario padeceremos una crisis semejante a la que asoló Europa durante la primera mitad del s.XVII; un periodo de intensas turbulencias internacionales que trastocó la geopolítica del momento y puso fin a la hegemonía del Imperio Español. Las señales de este proceso desintegrador están en todas partes para quién quiera verlas: guerras de divisas motivadas por deudas impagables, neo imperialismo chino para hacerse con el control de los recursos naturales de la aldea global, lucha encarnizada de las naciones por la posesión de oro físico, sociedades convulsionadas por la desigualdad social generada por la recesión económica, etc. Visto desde esta perspectiva que España vaya a incumplir el pago de su deuda soberana en los años venideros, no debería sorprender a nadie. Ciertamente nuestros políticos tienen gran parte de culpa por haber atizado una monumental burbuja inmobiliaria que nos ha endeudado hasta las trancas y que podría terminar en la partición del país… Aunque en su descargo tenemos que reconocer que se enfrentan a una complejísima situación internacional que los desborda por completo, porque todos los “manuales de ruta” caducan lo que tarda en ponerse el sol.

Y es que esta crisis es totalmente diferente. “¡Venga Claudio! –me diréis-, la situación no puede ser tan grave”. Bueno, ya lo discutiremos. Pero a los escépticos les recomendaría que se dieran un paseo por Turquía, por Argentina, Tailandia, Ucrania, Grecia o Detroit para que vean lo rápido que se está deteriorando la situación. Porque no puedo pedirles que se vayan a Siria, a Libia o a Yemen… Faltaría más! Las piezas más débiles están cayendo como un castillo de naipes y los problemas de la periferia se están trasladando al corazón del sistema: dónde todo empezó. Desde 2008 todos los gobiernos están engordando sus deudas, imprimiendo dinero y acumulando activos invendibles en los balances de los bancos centrales, en una extraña carrera que los dirige directamente hacia el precipicio. Supongo que esto es cómo el juego de las sillas; sólo puede quedar una y mientras los perdedores sean los demás… Pues “a quién le importa”, que cantaba Alaska. El nivel de endeudamiento en general; los niveles de sobrevaloración, de sobrecompra y de compras apalancadas de la renta variable norteamericana; la caída de los salarios y de la capacidad adquisitiva de la clase media… Todos estos indicadores ya superan los números que teníamos en 1929 antes del gran crash bursátil. Una prueba fehaciente de lo complicada que es la situación.

Tras la caída de Lehman Brothers el mundo contuvo el aliento porque temió una reedición de la Gran Depresión que destrozó a las economías de varios países durante los años 30 del siglo pasado. Afortunadamente teníamos al tío Ben al frente de la FED; un estudioso de ese periodo que, por un extraño giro del destino, tuvo la oportunidad de enmendar los errores de sus antecesores al mando del Banco Central. A finales de los años 20 los responsables de la Reserva Federal pincharon la burbuja inmobiliaria y bursátil al subir los tipos de interés y finalizar su programa de compra de bonos del Tesoro (la flexibilización cuantitativa de entonces). Y como todo el mundo sabe, estas medidas desembocaron en una gran crisis de liquidez que propició la caída de las bolsas en octubre de 1929. Sobre el “por qué?” la FED actuó de ese modo todavía suscita grandes debates entre los economistas. Aunque a nadie se le escapa que al fomentar la especulación, el crédito huye de la economía productiva y se agravan las desigualdades sociales. En cualquier caso, que no hicieran nada cuando todo se desplomó… Es bastante chocante. Así pues, cuando la bolsa se hundió en marzo de 2009 Bernie ya estaba yendo en la dirección contraria: rebajó el precio del dinero, puso en marcha la flexibilización cuantitativa para fabricar dólares y patrocinó la recuperación del sector inmobiliario y de las bolsas.

La política monetaria implantada por la Reserva Federal evitó el colapso de las finanzas y del comercio internacional. Pero tras 6 años de impresión indiscriminada de dinero sus responsables se enfrentan a un problema morrocotudo de muy difícil solución: los salarios siguen cayendo. La tasa de ahorro también está muy mal… Pero esto hasta cierto punto es comprensible habida cuenta de que los mandamases de la FED están intentando revitalizar el consumo por la vía del gasto, no del ahorro. Como buenos keynesianos, lo fían todo a la recuperación del consumo –que en Estados Unidos supone el 70% del PIB-. La ecuación es sencilla: si la gente gasta aumentan las transacciones comerciales, la presión de la demanda sobre la oferta de bienes incrementa sus precios y el Estado puede recaudar más en impuestos para pagar las deudas. Es así como se va gestando el impuesto inflacionario. Por un lado rebajas el precio del dinero al 0 o 0’25% y, por el otro, dejas que los precios escalen hasta el 2, 3 o 5%. Lo que te dé la gana, pues casi todos los gobiernos manipulan las estadísticas sobre la inflación. De este modo la diferencia entre los tipos de interés y el coste de la vida alivia la carga financiera de los deudores –la mayoría-; y reprime a los ahorradores, que observan atónitos como su riqueza se esfuma año tras año.

Es indudable que la represión financiera practicada por los Estados ha aliviado la posición de los deudores; sean los ciudadanos, los bancos, las empresas o los gobiernos. Pues la caída de los tipos de interés está permitiendo refinanciar las deudas y fomentar el escaso crecimiento económico a costa de los ahorradores. Sin embargo es un proceso lleno de peligros… Aunque las deudas del sector privado han disminuido, las del sector público han aumentado y parece evidente que en el cómputo global el sistema está más sobrecargado que en 2008. Por eso los políticos y su prensa afín nos están bombardeando todo el día con las excelencias de la recuperación económica. Les va la vida en ello. Si no conseguimos crecer pronto con fuerza, la burbuja de la deuda pública explotará. Una parte del mercado cree en sus cantos de sirena, pero la otra no. Desde abril del año pasado el interés de los bonos de Estados Unidos, de Alemania e incluso de Japón, ha empezado a subir a pesar de que sus gobiernos están imprimiendo dinero como locos.

La subida del yield es la peor noticia que cabría esperar. La respuesta a este incordio dependerá del país. Los japos están empeñados en hiperinflacionar, los alemanes continuarán con los ajustes y los norteamericanos combinarán los recortes con la flexibilización cuantitativa. Todo eso mientras esperan la ansiada recuperación. Pero vendrá? Creo que han sobreponderado las expectativas. A partir de ahora los Estados se enfocarán en la contención del gasto, con lo cuál la economía perderá gran parte del impulso público que la ha estimulado en los últimos años. Por otro lado aunque los QE han aportado su granito de arena al provocar la bajada de los tipos de interés, su recorrido está llegando a su fin; ya que a largo plazo son más destructivos que creativos. Fomentan la economía especulativa en lugar de la productiva, agravan las desigualdades sociales y deprimen indirectamente los salarios. Seria de ingenuos creer que el 11% de la población estadounidense que invierte en bolsa puede sostener el consumo del país cuando al 89% restante le bajan los sueldos. Lo extraordinario es que haya gente que defienda esa tesis… Menudos caraduras. Si las compañías acumulan beneficios a costa de los trabajadores, al final se van a quedar sin mercado donde colocar sus productos porque nadie se los comprará. Karl Marx ya nos advirtió de esta gran contradicción del Capitalismo en su obra “Der Kapital”. Bajo ciertas condiciones de estrés, la búsqueda de plusvalías empresariales podría llevar a la quiebra del sistema.

La caída de los salarios impacta de lleno en las ventas minoristas –en negro- y en la caída de las transacciones comerciales –en amarillo-

La caída de los salarios es un asunto muy importante. Dicen que Janet Yellen está muy preocupada… La verdad es que esta mujer tiene un papelón. Podría obligar a los bancos a prestar los billones de dólares que tienen aparcados en las cuentas del Banco Central y matar trescientos pájaros de un tiro. Pero para hacerlo tendría que subir los tipos de interés a corto plazo para que las entidades financieras se animaran a prestar y la FED ya ha dicho en varias ocasiones que no piensa tocar el precio del dinero hasta 2015. Además de que seria una medida muy peligrosa por el lado inflacionario. Y si Yellenita no hace nada, la economía languidecerá bajo el asedio de las fuerzas deflacionarias.

Como no hay crédito, ni se le espera, las compañías han buscado financiación en la renta variable:

El Multiplicador del dinero está peor que en la Gran Depresión (la velocidad del dinero está mejor)

La evolución de las bolsas desde 2009 le debe mucho a los beneficios empresariales. Y una parte significativa de éstos proceden de los ajustes salariales. Luego, como las compañías del S&P500 han invertido el 25% de sus ganancias a la recompra de sus acciones para acumular autocartera –la recompra ha supuesto el 60% del rally durante 2013-, no se puede negar que una parte de las alzas se apoya en el esfuerzo de los trabajadores.

Sin embargo la gran pregunta que todos deberíamos hacernos es la siguiente: está justificado el deterioro del empleo sólo por la necesidad imperiosa de las cotizadas por obtener financiación en la renta variable? Y no me refiero sólo a la bajada de los sueldos; sino también al aumento brutal del trabajo a media jornada y a la reducción sostenida de las horas extras. Que es lo que está pasando? Es que no se dan cuenta las empresas que estas medidas son pan para hoy y hambre para mañana? En cualquier caso el deterioro continúa y desde hace dos años estamos experimentando fenómenos extrañísimos cuya aparición se corresponde con periodos altamente recesivos. Me refiero sobre todo a la proliferación del pago en especie y a la encogiflación. Muy mal tienen que estar las cosas cuando las empresas remuneran a sus empleados con cheques para que consuman sus productos… En España lo hace El Corte Inglés y en Estados Unidos tenemos a Wal Mart y a un montón de establecimientos más. Casi todos relacionadas con el comercio minorista. Por otro lado proliferan las compañías que intentan timar al ciudadano mediante la encogiflación. Supuestamente sus productos cuestan lo mismo cuando, en realidad, llevan menos contenido. Por ejemplo en las bolsas de patatas fritas; pesan lo mismo porque las llenan de aire, pero te las terminas en un plis plas.

Esta tendencia suicida del Capitalismo está siendo impulsada por las necesidades de financiación, por la preocupación por las deudas contraídas y por un enemigo formidable que no tiene rival. Esta fuerza sigilosa y letal que pasa inadvertida para el común de los analistas, está fuera del alcance de los Bancos Centrales y es la principal responsable del fracaso de los QE. Sabéis cuál es? Es el enemigo a las puertas: es el Petróleo.

La Corrida del Petróleo

El crudo es el sospechoso habitual que encontramos detrás de todas las movidas que hoy sacuden al planeta. Es el responsable que atiza “la Primavera Árabe”; es el impulsor de la reciente crisis monetaria de los países emergentes; es la pesadilla de los banqueros centrales que luchan contra la deflación –o contra la estanflación-; y es el coco de todos los currantes que sufren los recortes salariales cuando sus empresas les repercuten el coste de los insumos.

El oro negro se está acabando. Hace años que alcanzamos el peak oil y desde hace décadas ya no se encuentra ningún yacimiento suculento como los de antaño. Los pozos envejecen. Y a medida que lo hacen, aumentan los costes financieros porque el crudo es más difícil de extraer –por la disminución de la presión en la roca madre que lo contiene-, hasta que en un momento dado la inversión pierde su rentabilidad y se abandona. Lo que nadie te va a contar es que cada año se cierran muchísimos más pozos de los que se abren y que los costes ascendentes de la industria se está tragando gran parte de la liquidez proporcionada por los Bancos Centrales. Como si de un agujero negro se tratara… Las finanzas públicas de un montón de países se deterioran a la misma velocidad que descienden sus reservas petrolíferas; tras lo cuál, sus gobiernos sienten el deseo de imprimir dinero para sostener el gasto y evitar que la economía se venga abajo. Devalúan sus monedas para ganar competitividad comercial, exportan más y aceleran el proceso de envejecimiento de sus reservas. Y vuelven a imprimir dinero en un bucle sin fin hasta que destruyen la confianza en su moneda. Aunque la realidad siempre es mucho más compleja de lo que uno cree… Esto es básicamente lo que le está pasando en Argentina.

Y sin embargo, a pesar de las críticas que están recibiendo los argentinos –muchas de ellas justificadas-, todo el mundo está embarcado en el mismo juego. Tengan o no tengan petróleo, todas las naciones imprimen dinero para lograr dos propósitos: 1) la caída de los tipos de interés que reduzca la carga de los deudores y fomente el crecimiento interno –sobre todo mediante burbujas inmobiliarias-; y 2) la devaluación monetaria para robarle al vecino sus exportaciones. En ambos casos necesitarás un montón de energía para sostener el crecimiento económico. Y si no la tienes o la importas muy cara, tarde o temprano el sector privado repercutirá la subida de los precios en los salarios y la recuperación se detendrá. Estamos tratando un tema supercomplejo con infinitas variables y ramificaciones que exceden el contenido de este artículo… Pero quiero hacerlo! Nos enfrentamos a un cuello de botella terrible entre una población mundial que no para de aumentar y unos recursos energéticos que disminuyen a una asombrosa velocidad. En la confluencia de estas tendencias encontramos una lucha encarnizada por los recursos naturales y un gran shock deflacionario como no se ha visto en 400 años. Una imagen vale más que mil palabras:

La caída de la producción de crudo impactará en todas las fuentes de energía

O dicho de otro modo: hay demasiada gente en el planeta para tan pocos recursos. La fuerza impulsora de esta crisis surge del desequilibrio población-recursos –que curioso que cuando todo empezó en 2007, fue cuando alcanzamos el peak oil-; agravada después por las deudas. Por eso los gobiernos no pueden parar de imprimir… pues si lo primero no tiene solución; al menos, pueden inducir la bajada de los tipos de interés mediante los QE. Si los eliminaran las tasas de descontrolarían, la economía se frenaría en seco y los Estados irían a la quiebra. No estoy a favor de la flexibilización cuantitativa, pero entiendo su lógica. Pero si los mantienen indefinidamente en el tiempo, el capitalismo sucumbirá a sus contradicciones de las que he hablado al principio de este artículo. Aumentarán las desigualdades sociales y las grandes corporaciones industriales repercutirán la creciente factura energética en los salarios de sus empleados, agravando con ello la crisis del consumo.

Hagamos lo que hagamos estamos condenados. Hay que seguir de cerca lo que pasa en Argentina porque ahora mismo es “el espejo del mundo”. Han subido un 30% los tipos de interés para contener la corrida inflacionaria que amenaza a su Banco Central y a los ahorros de los depositantes. Pero cuando la economía entre en recesión por este motivo: que harán?; volverán a imprimir dinero? Yo creo que seguiremos así hasta que todo se venga abajo… Occidente lo tiene un poco mejor que los países emergentes porque su desarrollo se basa en el sector servicios; mucho menos intensivo en el consumo de energía que la industria, radicada en éstos últimos. Menos Rusia, todos los BRICS están pasando apuros por el sobre coste de la factura energética. Algunos me diréis que el shale gas es la solución de todos nuestros problemas… Lo cuál es una completa falacia porque la extracción de shale oil es carísima. El único país que puede sacarle partido a medio plazo es Estados Unidos. En cualquier caso, la Agencia Internacional de la Energía no le ve recorrido más allá de 2020 (un análisis excesivamente optimista si consideramos que la AIE se basa en las reservas probadas, no en los costes reales de extracción).

Evolución de la producción de shale oil según los analistas de ITG

La cosa está muy mal porque somos petróleo dependientes. Somos unos yonquis del crudo y de sus derivados. Toda la economía cuelga de ellos y apenas hemos iniciado la transición hacia otro modelo energético porque hemos tardado mucho tiempo en reconocer el problema.

La caída de la producción petrolífera y la consiguiente suba de precios afectará impactará en toda la economía. Los costes de la minería, del transporte, el mantenimiento de la red de infraestructuras y el recibo de la luz se encarecerán. Y sin embargo, lo peor vendrá por el lado de la agricultura. La expansión de los cultivos agrícolas de los últimos 100 se ha fundamentado, directa o indirectamente, en el consumo de hidrocarburos. Desde que roturas el campo para sembrar hasta que encuentras el producto en el supermercado, los derivados del petróleo intervienen en todo el proceso. En el blog de Gail Tverberg viene éste gráfico de los superciclos de la agricultura elaborada por Peter Turkin y Sergey Nefedov. La tendencia que nos muestra es coherente con los procesos de auge y caída de varios imperios durante los últimos 2000 años. No sé lo que pensaréis vosotros, pero a mi me encaja para explicar el boom de la agricultura durante el siglo XVI y su posterior decadencia en el s.XVII. Este periodo se corresponde con la dominación del mundo por parte de los españoles; en el que la inflación causó estragos durante el Renacimiento y deflación durante el Barroco.

Superciclos de la agricultura según Turkin y Nefedov

Si superponemos a este ciclo el gráfico de Tverberg sobre la proyección de la producción de crudo, parece evidente que la economía ya ha empezado a menguar. Todos los gobiernos están imprimiendo moneda del mismo modo en que lo hicieron las naciones a principios del s.XVII. Asimismo, el declive en la producción agrícola augura grandes tensiones por el lado de la población; habida cuenta de que los recursos serán más escasos. En todas las crisis anteriores la población menguó… Yo creo que “esta vez no será diferente” y que sufriremos el mismo problema. Los inventarios agrícolas están en mínimos de los últimos 10 años y los campos siguen despoblándose a medida que los jóvenes emigran a la ciudad y sus padres se jubilan y abandonan las tareas agrícolas (un fenómeno que prosigue a escala mundial). Ahora mismo es una inversión ruinosa porque las distribuidoras cargan los costes a los agricultores.

Por todo lo que he contado en este artículo, creo que los próximos 5 años serán cruciales para el destino de la Humanidad. Es inútil inferir como irán las bolsas a corto plazo en base a estos análisis, porque la cosa va mucho más allá… Tenemos que prepararnos. Será necesaria una gran coordinación geopolítica por parte de los Estados para minimizar los problemas. Puede hacerse, pero si dejamos que la parte reptiliana de nuestros cerebros tome el mando, vamos apañados.

Con este artículo he dado rienda suelta a toda mi “osería”, como prometí. A partir de ahora serán más livianos. Antes de irme os dejo un vídeo muy cachondo de Zerohedge:

 

 

Un abrazo a todos/as!

  1. en respuesta a Txuliren
    Knownuthing

    El declive ya ha empezado. ¿Por qué crees que estamos en una crisis que seis años después no ha remitido? ¿Qué tal lo estamos capeando? Supongo que la respuesta depende de a quien preguntes, pero la mayoría diría que no muy bien.

    Y no, yo no sugiero nada, ni a ti ni a nadie. Cada uno debe tomar sus decisiones y encontrar su camino. Nadie puede hacer eso por ti. Cada persona está haciendo cosas distintas según lo que piense que va a pasar.

    Un saludo

  2. en respuesta a Txuliren
    #99
    Claudio Vargas

    No es eso Txuliren. Know ha dado en el clavo cuando ha dicho: "El nivel de seguridad que tengas es el que determina lo que haces". Cada uno tiene que decidir por sí mismo en base a lo que sabe y lo que observa a su alrededor. Yo veo un deterioro de la macro y de la geopolítica como se había visto desde hace 70 u 80 años. Y va a más! Tenemos varias crisis en ciernes que coinciden en una Supercrisis que amplifica los efectos por todo el globo. La liquidez de los mercados se está evaporando tras imprimir varias decenas de billones de dólares y habría que preguntarse, por qué? Lo de Ucrania por ejemplo, es tremendo. En España no sentimos los efectos. Pero... Y si Rusia corta el gas? Esas cosas no suceden por casualidad. El tamaño de la economía mundial se está encogiendo. Lleva años cayendo en dientes de sierra hacia abajo y no hay nada ni nadie que pueda pararlo a pesar de las medidas extraordinarias que se han tomado.
    El propósito "pedagógico" de este blog es hablar de todas esas piezas que no encajan, para que la gente pueda unirlas de algún modo y tener una visión global de lo que está pasando. No es el tipo de información que encontrarás en los Mass Media, ni en la opinión de los políticos. Pero como digo, que cada cuál extraiga sus conclusiones.

    Un abrazo amigo!

    1 recomendaciones
  3. en respuesta a Knownuthing
    #98
    Txuliren

    buffff a este nivel tan filosófico ya me pierdo, te pones muy trascendental y ya empezamos a hablar a nivel abstracto... hacer felices a los que te rodean no quita para ponerse en guardia en otras cosas, pero ¿en qué? es que me da la sensación que me estás sugiriendo comprarme la silla de la playa, las palomitas y disfrutar de lo que queda de las fiesta a bordo... no te hagas asceta todavía porque mañana no será cuando se acabe el mundo, como mucho, el inicio del declive, y en el declive hay que saber capear también. No te lo tomes a mal pero después de la racha que llevas te veo como derrotado, aunque la vida no tenga sentido, uno tiene que asumirlo y buscar aliciente en pequeñas cosas microscópicas y mirar al futuro con algo de optimismo, o que? si no, de aquí, el harakiri (qué decididos que eran en shogun), venga ánimo!

  4. en respuesta a Txuliren
    #97
    Knownuthing

    Jajaja, si un barco hace agua por una vía que no se puede taponar, no se trata de tener el timing correcto y saltar a la lancha salvavidas en el último momento, por muy guay que sea la fiesta a bordo.

    Si no estás seguro de acertar, entonces no puedes decidir, ¿no? Si estás seguro que el colapso es inevitable y próximo, un plan de pensiones no tiene sentido. Es mejor usar el dinero sobrante en hacer felices a los que te rodean y disfrutar de la vida. Si estás seguro de lo que quieres hacer para tratar de evitar que el colapso se te lleve a ti personalmente por delante, entonces usarás el dinero para ello.

    El nivel de seguridad que tengas es el que determina lo que haces.

    Obviamente si sabes que las compañía petrolíferas independientes no son viables, están gastando en extraer petróleo más de lo que les van a pagar por él, piden prestado para dar dividendos y ya no encuentran más petróleo explotable, obviamente no inviertes en ellas ¿no?

    Pero eso lo sabe todo el mundo, porque es información disponible públicamente ¿o no?

  5. en respuesta a Knownuthing
    #96
    Txuliren

    Qué decepción desde el 72 sin afrontar una realidad a voces... maldito el día en el que se quemó el primer litro de combustible, gracias por dedicar tiempo a responderme. Sin duda el problema existe pero si no se acierta en el timing, tener razón a destiempo es una forma de no tener razón... entiendo que lo de "prepararnos" es a otro nivel de la del dinero, pero ¿estáis hablando en términos de: comprarse un terreno en el campo, una escopeta, latas de sardinas,...? ¿No nos estaremos pasando? Yo quiero ser de los de la tercera opción: tratar de prepararme, pero no se me ocurre la magnitud a la que me tengo que preparar ni en qué. El dinero perderá todo su valor, ahora que estamos a tiempo, ¿qué hacemos con él? Gracias y un saludo.

  6. en respuesta a Txuliren
    #95
    Knownuthing

    El pueblo llamo, ¿podemos prepararnos de alguna forma? o ¿me compro unas palomitas, silla de playa y a esperar?¿de qué hacer con los ahorrillos ya ni hablamos NO?

    Ya que contestas a mi mensaje, te doy mi opinión, Txuliren. En realidad la respuesta que cada uno le dé se trata de una opción personal dado que no existe una solución colectiva, al no tratarse de un problema, sino de una situación. Los problemas tienen una solución, mientras que las situaciones tienen diferentes respuestas, que pueden ser más o menos acertadas. La humanidad está sobre aviso de esta situación desde 1972 cuando el club de Roma publica "Los límites al crecimiento". La respuesta que colectivamente decidió darle a la situación fue negarla e ignorarla. Ahora que se acerca el día del ajuste de cuentas, las respuestas pueden ser individuales o comunitarias, pero no globales, porque los intereses de cada grupo chocan con los de los demás (guerras de recursos por ejemplo).

    No hay por qué lamentarse, es como son las cosas. Los sistemas biológicos se expanden aprovechando todos los recursos hasta que encuentran los límites externos. No está en su naturaleza autolimitarse porque es anti-adaptativo. Si yo decido usar menos gasolina, no pospongo el resultado, porque ahora un chino dispondrá de esa gasolina para su uso, a un precio ligeramente más barato. Todo lo que los acuerdos de Kioto y las limitaciones de emisiones en Europa están consiguiendo es reducir su crecimiento y trasvasar ese consumo de combustibles fósiles a los países emergentes, que los consiguen más baratos y les generan más crecimiento. Cuando los límites al crecimiento de los sistemas biológicos se encuentran por encima de la capacidad de carga de su ecosistema, estos crecen por encima de dicha capacidad en lo que se denomina rebasamiento (overshooting) hasta que alcanzan los límites y lo que sigue es una reducción de población hasta volver por debajo de esa capacidad de carga. Repito, es como funcionan estas cosas. No somos distintos ni especiales. La dinámica no es muy distinta a la de una plaga de langostas.

    Debido a ello el auge y la caída de civilizaciones se repite periódicamente como nos puede ilustrar magníficamente Claudio Vargas. Casi siempre acompañadas de una buena dosis de mortandad. Esta vez se nos ha ido la mano gracias a los combustibles fósiles, y hemos conseguido globalizar el planeta a tiempo de que la caída afecte al 95% del planeta a la vez. Hace tan solo 50 años la mitad del mundo no dependía en absoluto del petróleo. Ahora te tienes que ir realmente a lugares remotos para encontrar gente cuyo bienestar no dependa de él.

    La gente que vive la caída de una civilización, un proceso que puede llevar generaciones en completarse, no es consciente de lo que está pasando, ni por qué, y esta vez no va a ser diferente. Tan solo ven que los problemas se amontonan de todas las direcciones y las soluciones ya no funcionan, y que con el tiempo la situación se deteriora. Pero siempre piensan que es un retroceso temporal y que la recuperación está a la vuelta de la esquina si consiguen elegir al líder adecuado que aplique las soluciones adecuadas (¿os suena?). No hay peligro en contarlo a voces, porque no nos van a creer. Es la maldición de Casandra. La esperanza en un mañana mejor es un eje fundamental de las personas. A mí me ha costado una crisis personal y entiendo perfectamente que la gente no quiera comprobar los datos y prefiera decir que no se lo cree, como si la fe tuviera algo que ver con todo esto.

    Dicho lo cual cada uno puede tomar las opciones personales que crea conveniente, que yo pienso que se reducen a tres:
    - Ignorarlo o no creerlo y seguir tal cual (negación)
    - Asumir lo que va a pasar y aceptarlo, cambiemos o no nuestra forma de vida (asunción)
    - Tratar de prepararnos para los problemas que preveamos que nos van a afectar (acción)

    En cuanto al dinero, lo más probable es que pierda todo su valor. Absolutamente nadie cambiará combustible, agua o comida por dinero.

    6 recomendaciones
  7. en respuesta a Knownuthing
    #94
    Txuliren

    y después de leer lo de barbastro, qué, ¿a seguir viviendo? Ya puede darse un colapso bien gordo porque de verdad que me bajáis la moral hasta el suelo. El pueblo llamo, ¿podemos prepararnos de alguna forma? o ¿me compro unas palomitas, silla de playa y a esperar?¿de qué hacer con los ahorrillos ya ni hablamos NO?¿compramos MP/petróleo/oro?¿todo eso cómo se compra?¿eso eran futuros?¿fondos?
    Buuffffff creo que lo más rentable va a ser invertir en un fondo que investigue un sistema de suicidio colectivo sin sufrimiento... sois unos cabrones y no os salváis ninguno del hilo jejejeje, asustaviejas, agoreros, gafes,...

  8. en respuesta a Knownuthing
    #93
    mancodelepanto

    Bueno, ya irás conociendo a Unai, Claudio también le conoce, y verás por qué digo que es el nº1 Español.
    En cuanto al tema petróleo, a mí si me convence el argumento conspiración, no creo que la demanda de petróleo se reduzca al mismo nivel que lo ha hecho el precio tan súbitamente (desde julio hasta octubre cae en un ~20%).

    Y el dólar, es la pregunta del millón... Como el COMEX y el Shanghai Gold Exchange. ¿Romperá todo junto? ¿Será un efecto dominó? Hay muchos agentes que influyen, esto sí lo veo harto complicado pronosticarlo.

    Buscaré a Kyle Bass.

    Un honor leerte de nuevo Know,

    saludos!

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  9. en respuesta a Knownuthing
    #92
    Amparo Sisternes

    Me alegro que vuelvas a estar por aquí Knownuthing. Espero que todo vaya bien y puedas volver al día a día rankiano.
    Un fuerte abrazo,

  10. en respuesta a mancodelepanto
    #91
    Knownuthing

    Ah, y en cuanto a la caída del dólar, no parece que de momento. Parte del dinero creado de la nada ha encontrado su camino hacia las economías emergentes donde había mayores tipos de interés y mayor crecimiento de la deuda. Gente como Kyle Bass opinan que con los problemas del enfriamiento de las economías emergentes (véase Brasil, Sudáfrica, Turquía o Chile), ese flujo de capitales podría revertirse en un momento, acentuando la caída de esas economías y tirando del dólar hacia arriba como no se ha visto en mucho tiempo.

    Para los que compramos el petróleo en dólares eso sería un problema adicional sin duda, por mucho que la subida del dólar moderara el precio del petróleo que se vende en dicha moneda.

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  11. en respuesta a mancodelepanto
    #90
    Knownuthing

    Gracias de nuevo, Claudio y tambien Mancodelepanto. No estoy seguro hmm de haber vuelto, jaja. Solo charlando públicamente con amigos.

    A Turiel lo he leído. Es de referencia como demuestra que lo pusieran en la primera charla de la reunión de peak-oil de Barbastro este mes. La conclusión de su artículo al respecto fue demoledora. De todos los invitados a Barbastro, salvo uno, todos estaban convencidos de que se va a producir un colapso de mayor o menor entidad, más pronto que tarde. Esta es gente que sabe más del tema del petróleo que el 99,99% de la gente, incluidos todos los que ven el petróleo como una commodity desde el punto de vista económico.

    Barbastro llamando a la Tierra

    A Gaztelumendi no le conocía. Su última entrada sobre la caída del precio del petróleo, la conspiración USA-Saudí que circula por Zerohedge, no me convence. Los datos de recesión de Alemania y Japón, dos de las cuatro primeras economías del mundo, explican por sí solos la caída en la demanda y si los saudíes no siguen la caída del precio, perderán cuota de mercado frente a sus competidores cuando el precio se recupere, lo que no tiene sentido cuando precisamente los saudíes pueden aguantar precios más bajos que los demás productores. Nada de lo que ha pasado requiere de explicaciones adicionales que la lógica del mercado ante la alternativa del diablo en que se encuentra el petróleo: Precio alto => crisis de importadores => estrangulamiento de la demanda => Precio bajo => crisis de exportadores => estrangulamiento de la oferta; y vuelta a empezar. Cada vez es más difícil encontrar una franja de precio que satisfaga a todos dado el incremento continuo de los costes de producción.

    Un saludo a los dos

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  12. en respuesta a Knownuthing
    #89
    mancodelepanto

    Qué grata sorpresa encontrarte de nuevo por aquí. Espero ver un knownuthing asiduo a rankia de nuevo, traiga el mensaje que traiga, lo leeré igual. Si me permites un consejo, da igual cuál sea tu opinión, cada uno es responsable de interpretarla a su manera. Si me permites Claudio, añadir además de Turiel a Unai Gaztelumendi, que es para mí el metalero número uno en España.
    Yo creo que aún quedan unos años para el gran declive, no muchos. Quizás antes del
    2020, coincidiendo con la explosión de la burbuja del fracking (que pueden seguir financiando con QEs por todo el mundo).
    De momento nos queda por ver la gran deflación, y más tarde la caída del dólar, y quien sabe si veremos fuegos artificiales, espero que no.

    Lo que sí espero es verte de nuevo por aqyí, como muchos otros. Decirte que gracuas a ti descubrí Rankia, y empecé a interesarme por la economía de un modo alternativo, vamos que me abrió los ojos leerte.

    Un saludo, genio.

    2 recomendaciones
  13. en respuesta a Knownuthing
    #88
    Claudio Vargas

    Por supuesto que me acuerdo de ti! Cómo no... Uno no se encuentra a gente como tú por el camino, con tu capacidad de análisis y de reflexión. No todo el mundo tiene esa "ultracognición". Debe ser por las limitaciones biológicas de nuestra especie, Know; ya decía Piaget que ni siquiera el "pensamiento formal" estaba al alcance de todo el mundo. Quizá eso explica muchas cosas, no te parece? Por eso la gente es tan manipulable y tan manipulable. El pensamiento comparativo, por ejemplo; es muy engañoso, porque damos por buenas comparaciones de situaciones que "se asemejan" pero que son incomparables y, por lo tanto, habría que desestimarlas. Asimismo, analizar las cosas bajo el influjo de las emociones también suele ser muy traicionero... Las emociones no son racionales y nos empujan a hacer cosas "irracionales".

    Yo también hice el Camino de Santiago hace ya unos años. En solitario. De cabo a rabo (de Roncesvalles a Santiago). Es una experiencia alucinante. Caminar y reflexionar -ya lo decía Sócrates- es lo mejor que hay. A mi me ayudó; pues, como a ti, tenía un montón de problemas personales de diversa índole. Es una experiencia que recomiendo a todo el mundo. Aunque no todo el mundo tenga la disposición, ni el tiempo ni el dinero.

    Tus aportaciones para mi son valiosas, amigo Know. Me emociona que, tras tu vuelta, hayas empezado por mi. Ese gesto está muy bien!
    En efecto, todo cuadra: crisis económica, medioambiental, cambio climático, devaluación rapidísima de la Democracia y demás. Es un escenario del carajo. Y de todo eso seguiré hablando en mi blog. Si no conoces a Antonio Turiel, te recomiendo su blog: The Oil Crash. Es de nuestra cuerda. Una voz lúcida y clara en medio de la cacofonía que nos rodea.

    Estamos en contacto! Y ni se te ocurra largarte otra vez sin más... Je je.

    Un fuerte abrazo

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  14. en respuesta a Claudio Vargas
    #87
    Knownuthing

    A ti te debo una explicación, Claudio. Yo tuve mi propia tormenta perfecta con la confluencia de la muerte de mis padres, mi madre de forma inesperada, el fin de la empresa que me empleaba y de mi matrimonio todo ello en un corto espacio de tiempo. Sencillamente perdí la esperanza. Es difícil saber lo que uno va a aguantar hasta que realmente te ponen a prueba. No tuvo nada que ver con Rankia. Todo era parte de un proceso. Creía que la economía era la respuesta a los problemas del mundo, dado que era la que determinaba el futuro de las personas, pero resultó que buscaba también en el lugar equivocado. Mi retracción personal fue la respuesta, equivocada o no, a mi necesidad de encontrar agarraderos a una crisis existencial. A la casi simultánea pérdida de trabajo y familia, padres, esposa e hijos, alejados también por la falta de convivencia. ¿Qué sentido tiene todo cuando te conviertes en la isla que ningún hombre debiera ser? Desde luego el dinero no es la respuesta.

    Hace poco hice el camino de Santiago. 770 km en 27 días. Mucho tiempo para pensar y para cristalizar el fuego que arde en el interior. Lo obvio se fue volviendo, a la luz de la lógica despiadada, en lo inevitable. A la vez que compartía momentos de intensa comunicación con los peregrinos que iba conociendo, como solo hace posible cuando se comparte el esfuerzo y la soledad y el apartarnos de nuestra vida cotidiana y de nuestras relaciones, me di cuenta de que nadie está preparado para aceptar la posibilidad de lo que se avecina.

    Todo tiene sentido. La corrupción de las clases políticas. El auge del extremismo ideológico y de los separatismos en Europa. La incapacidad de respuesta del sistema. Todo está inter-relacionado y todo emana de la misma causa. Es el crepúsculo. Como los caciques de la isla de Pascua contemplaban las estatuas que nunca se terminarían mientras sus súbditos luchaban por las últimas gallinas para evitar el hambre. Como los últimos sacerdotes mayas contemplaban el abandono de las ciudades por los hambrientos campesinos mientras las últimas guerras trataban de prolongar lo insostenible a costa de robar los últimos recursos.

    La única decisión que nos queda es si queremos sobrevivir a la debacle que se avecina, en la que perecerán de forma no natural al menos 6 de cada 7 personas sobre el planeta, o en lugares como España puede que 9 de cada 10, o si preferimos morir con el mundo en el que hemos vivido, un mundo glorioso e irresponsable al que pertenecemos por nacimiento y elección, dejando a otros la ardua tarea de la supervivencia post-industrial si ello es posible.

    Solo recientemente he vuelto a las lecturas económicas y concretamente hoy a tu blog, que es valioso porque eres de los pocos capaces de analizar un problema desde diferentes ángulos y de forma no lineal, al tiempo que posees un conocimiento envidiable de temas tan dispares como la historia y el análisis fundamental económico. Me ha conmovido que guardaras buen recuerdo de mi y no he podido evitar dar señales de vida, avergonzado, tras recuperar una nueva contraseña. Eso al menos, te lo debía.

    No sé bien lo que podría aportar. Estoy ya mucho más allá de ganar dinero. El mundo al que nos dirigimos es un mundo donde los activos no tendrán valor, los recursos tendrán un valor altísimo y el dinero solo valdrá para encender fuego. No son cosas que los usuarios de Rankia quieran leer. No son cosas que puedan recibir bien.

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  15. en respuesta a Knownuthing
    #86
    Claudio Vargas

    Bueno, bueno, bueno! No sabes la alegría de verte de nuevo por aquí, estimado amigo. Me cabreó tu repentina desaparición... Pero ya es agua pasada y no soy rencoroso (serlo supone una pérdida estúpida de energía personal). En serio, me alegra que postees de nuevo y, también, que te dejes caer por mi blog; dónde hago lo que puedo para abrirle los ojos a la gente desde la humildad -pues no lo sé todo, ni pretendo saberlo-. Ya se lo dije a Enrique Valls, de Rankia, sin Knownuthing y sin Enola (y tantos otros que se han marchado...), esta "Comunidad" perdía mucho. Y ahora que has vuelto, será "más y mejor".

    Las cosas están muy mal, estimado amigo. Tan mal que a veces "me tiraría por la ventana" -como suele decir Mark Faber-. Comparto todos los contenidos de tu entrada y creo que los movimientos de los BRICS, que se están moviendo muy rápido en todos los ámbitos, anticipan de forma clara el desbarajuste que enfrentamos. Y los peor parados, me temo, seremos los europeos atrapados en esta Unión Europea decrépita y manipulada por los intereses de los norteamericanos; otro barco que se hunde sin remedio ante el empuje de China y del resto del mundo que ha decidido desdolarizarse desde ya. Estamos inmersos en una espiral descendente que nos sacudirá por todos lados. Repetimos la experiencia del declive del Imperio Romano, del Imperio Español y de otras crisis que se han juntado en una sola; pues, como muy bien dices, a esto hay que añadirle la crisis malthusiana que nos acecha, el cambio climático, la crisis de deuda y demás. Demasiado para "el body". Sólo que ahora esto va a ser mucho más rápido y profundo. Yo soy maestro de primaria y no tengo hijos; y créeme que cuando me fijo en la gente que tiene hijos pequeños, aunque sea para mis adentros, me pregunto una y otra vez sobre el destino que tendrán esos niños. Pues la cosa no pinta nada bien.

    No sé si has leído los artículos de este blog (me lo he preguntado muchas veces!). Pero creo que este te gustará:
    https://www.rankia.com/blog/macroeconomia-al-descubierto/2417325-superciclos

    Un abrazo amigo!
    Y ahora que has vuelto: ¡No te vayas, hombre! No importa lo que te diga la gente.

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  16. en respuesta a Claudio Vargas
    #85
    Knownuthing

    No necesitas de ninguna ayuda, Claudio. Lo haces fantásticamente bien. Aunque en mi opinión eres excesivamente optimista.
    Un análisis científico de la situación concluye sin lugar a dudas que pronto nos vamos a enfrentar a la mayor crisis de la humanidad desde su existencia. La respuesta es tan terrible que la mayoría de los que lo saben y lo piensan prefieren entrar en negación, y además se oculta a nivel público para no precipitar el desenlace, por lo que los corderos van a ir balando hasta el matadero. Es un tema hacia el que he ido evolucionando a través de mi propia crisis personal, desde la ciencia, que no tenía respuestas, pasando por la economía, que tampoco las tiene. La única respuesta posible es la comunidad inter-personal, y para eso vamos a necesitar ayudarnos unos a otros y darnos prisa.

    El invierno del ciclo largo de Kondratiev se conjuga con los ciclos seculares naturales aún más largos que mencionas y que levantan y tumban civilizaciones, con el ciclo geológico del petróleo de M. King Hubbert y con el cambio climático para conjurar la tormenta perfecta.

    La mayor parte de la gente sigue sin saber por qué estamos en crisis desde el 2008 y prefieren creer que la recuperación empezará en el 2015. Acusar a las hipotecas subprime de la crisis es como acusar a la fiebre (primer síntoma) de ser la responsable del ébola. Un virus invisible estaba minando el sistema desde dentro desde finales de 2005 y continuará atacando el sistema, haciendo fallar órgano tras órgano sin que las medicinas paliativas disponibles puedan hacer otra cosa que aliviar algunos síntomas. Solo que la probabilidad de muerte de este paciente es del 100%. Lo que en 1973 era un problema sobre el que se podía actuar, debido a la inacción y a las decisiones equivocadas amontonadas se ha convertido en un callejón sin salida.

    La experiencia me ha hecho ver que la mayor parte de la gente no quiere saber esto, de la misma manera que no quiere saber que tiene un cáncer incurable o que se avecina el diluvio universal. Y el mundo está regido por personas de edad avanzada con muchos medios que esperan poder aislarse de las consecuencias más negativas hasta que estén muertos, y ello requiere utilizar todos sus medios para mantener la ficción de que la civilización sigue su marcha hacia un futuro mejor, facilitado porque es lo que la mayoría de la gente quiere creer.

    Resulta que tras varios años, los osos teníamos razón, no en predecir la bolsa, que es impredecible y está manipulada por las impresoras de los bancos centrales (si no hay mucha fiebre puedes pensar que no tienes ébola, como hacía la auxiliar Teresa Romero tomando paracetamol en casa durante días), sino en ver que la crisis de deuda privada del 2008, cerrada en falso, se reproducía en una crisis de deuda pública en 2011, cerrada en falso, y va a continuar reproduciéndose sin visos de aliviarse. Si la medicina de los bancos centrales fuera a funcionar ya lo habría hecho a estas alturas. Insistir comprando más activos tóxicos y rescatando más bancos es como decía Einstein, locura.

    No va a haber recuperación. Tan solo un alivio temporal entre crisis cada vez más graves hasta que la economía globalizada se derrumbe y fraccione provocando la mayor catástrofe en la historia de la humanidad.

    Se suele decir que el futuro no se puede predecir, y es cierto, pero las cosas que dependen de límites físicos sí se pueden predecir, o más apropiadamente pronosticar (saber con antelación). Alguien situado en las médulas en el siglo I hubiera podido pronosticar que algún día el oro económicamente extraíble se acabaría, y que los avances tecnológicos de los romanos lo único que hacían era adelantar ese día. La probabilidad de dicho suceso era de 1 (100%), y tan solo hubo que esperar 200 años a que sucediese. De la misma manera puede pronosticarse, paso por paso, todo lo que nos aguarda debido a estar alcanzando simultáneamente una serie de límites físicos infranqueables, para los que no tenemos solución. No sabemos cuando va a suceder, pero mucha de la información disponible sugiere que no contamos ya con décadas sino años, o quizá menos.

    La mayor parte de la gente ha sido entrenada a pensar de manera lineal causa-efecto por los sistemas educativos y los guionistas de cine y televisión, pero los sistemas complejos como la economía en la que se sustenta nuestra civilización, no pueden analizarse con pensamiento lineal, dado que la interrelación entre sus partes se mantiene en un equilibrio inestable que amplifica o reduce las presiones que recibe el sistema. Esa respuesta armónica a presiones y estímulos por parte del sistema es la base de los ciclos de prosperidad y crisis y ha de ser tenida en cuenta al analizar la respuesta de nuestra economía globalizada no al agotamiento del petróleo extraíble, un suceso que puede estar en un futuro más o menos distante, sino a la reducción del petróleo disponible para los paises importadores, una realidad que lleva ya 8 años teniendo lugar.

    Tras 6 años de crisis vemos como Europa no levanta cabeza, Japón empeora decididamente, USA mantiene el tipo ocultando un deterioro de fundamentales y el mundo emergente, con Brasil a la cabeza comienza a unirse a la fiesta de la crisis. Juncker hace llamamientos al estímulo keynesiano urgente como si reproducir la fallida política económica del Japón de Abe fuera a darnos un resultado diferente esta vez. Decididamente no se entiende como los toros pueden tratar de cantar victoria solo porque los mercados hayan subido. La desconexión entre mercados y economía nunca ha sido tan grande. Es una receta para el desastre.

    Bueno, ya hay bastante para este comentario.

    Un fuerte abrazo, Claudio

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  17. en respuesta a jpenadi
    #84
    Denario Mercader

    Gracias jpenadi

    En alguna ocasión me han rebatido estos planteamientos defendiendo que todo el "problemón" comenzó en 1913 con la creación de la FED, es decir, con el “nacimiento” del intervencionismo estatal en la economía, por medio de los bancos centrales.

    ¿La crisis de 1920-1921 puede achacarse a ello?
    ¿Las medidas de austeridad tomadas fueron realmente eficaces?
    ¿Se puede defender que toda medida política proteccionista es errónea por definición?
    ¿No hay consenso todavía sobre qué llevó a la crisis del 29?
    ¿Fue o no fue el New Deal el responsable de la salida?
    ¿Se puede defender que, en realidad, fue la causa de que la salida se retrasase?

    ¿Qué contestar a quien defiende con vehemencia que con tres medidas concretas se arreglaba todo:

    Primera: Retorno al patrón oro.
    Segunda: Coeficiente de caja 100% para los depósitos a la vista.
    Tercera: Eliminación de los bancos centrales, al menos como prestamistas de último recurso para la banca.

    Tal vez es que yo no lo acabo de entender. No soy ningún experto y él sí… Cuando me dice “que la banca debe volver a su negocio tradicional y respetar la regla de oro, o lo que es lo mismo, evitar el descalce de plazos”, como toda solución… yo me pierdo completamente.

  18. en respuesta a Claudio Vargas
    #83
    Mars1978

    Animo hombre! Dicen este año que es fuertecita la gripe. Recuperate¡
    Un abrazo

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  19. en respuesta a Mars1978
    #82
    Claudio Vargas

    Voy con bastante retraso Mars. Resulta que me ha machacado la gripe y me ha dejado fuera de combate 10 días... No tenía ganas de hacer nada. Pero ya estoy mejor. A ver si puedo colgarlo antes del próximo weekend.

    Un abrazo amigo!

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  20. en respuesta a Claudio Vargas
    #81
    Mars1978

    A ver cuando vuelves a postear un artículo osezno. Este finde esperaba leerte y que desilusión!! mira que necesito leerte para moderarme y no volverme más alcista :)

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