El Tercer Jinete del Apocalipsis Deflacionario: el Petróleo

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Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías; mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa…; los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pararán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas!

                                                                                                                                                        El libro del Apocalipsis de San Juan

 

EL TERCER JINETE DEL APOCALIPSIS DEFLACIONARIO: EL PETRÓLEO

Desde 1850 a 1914 se desarrolló en Inglaterra, en Estados Unidos y en otras naciones europeas, lo que los historiadores han dado en llamar II Revolución Industrial. Una periodo espectacular, en cuánto al desarrollo económico y material de la humanidad. Desde un punto de vista macroeconómico, el crecimiento fue posible no sólo por el éxito de la agricultura… sino por una confluencia de factores que empujaron en la misma dirección. Sobre todo por un aumento brutal de la productividad industrial que evitó la subida de los precios; muy presionados por una población que no paraba de crecer. Para abaratar los costes de fabricación, los industriales recurrían constantemente a la moderación salarial, al uso del carbón y a la modernización de las fábricas para racionalizar las cadenas de producción. La tan cacareada I+D fue un invento de aquellos días… Todas estas circunstancias, provocaban un sostenido y vigoroso crecimiento del PIB. Por supuesto, había crisis puntuales… porque la confianza ilimitada en el progreso terminaba generando burbujas “tecnológicas”; como pasó con la fiebre por el ferrocarril, cuyo estallido se llevó por delante a las bolsas y a los bancos que habían arriesgado demasiado.

Tras cada crisis, el capitalismo resurgía como el ave fénix; daba dos pasos atrás y cinco hacia delante, para encarar el “más difícil todavía”. Las recesiones duraban, lo que la industria tardaba en “ponerse las pilas”. O sea, bastante poco. Los empresarios confiaban ciegamente en los progresos de la ciencia. Patrocinaban el trabajo de los inventores y estaban atentos a cualquier innovación tecnológica que pudiera reportarles beneficios en las cadenas de montaje. Varios descubrimientos y nuevas creaciones como: la corriente alterna, el caucho, el motor de explosión, el teléfono, la bombilla incandescente, la radio y muchos más, fomentaron el progreso y enriquecieron a un selecto grupo de emprendedores que entendieron sus posibilidades comerciales. Asimismo, las mejoras introducidas en el transporte y en las comunicaciones consolidó el mercado interno de  Estados Unidos y permitió el auge del imperialismo europeo.

Influidos por una interpretación sesgada del darwinisimo, los europeos se creían superiores a todo quisqui y se lanzaron a la conquista del mundo para saquear los recursos de las naciones menos desarrolladas. Los ingleses, por delante de todos. Los súbditos de la reina Victoria, instauraron por la fuerza de las armas el libre comercio en todos los territorios del imperio; lo que en la práctica era un eufemismo, porque el interés de las poblaciones nativas era ninguneado por completo. De este modo: los sudafricanos perdieron gran parte de su oro, los peruanos se quedaron sin guano y decenas de millones de chinos fueron obligados a colocarse con opio a cambio de su producción de té. Los bancos de la city repatriaban los capitales coloniales hacia la metrópoli y el HSBC, establecido en Hong Kong, será recordado para siempre por ser el primer narco banco de la historia. Pero oye: no había nada malo en todo eso! Sólo eran negocios…

La globalización de la época, era un chollo. El viento soplaba a favor para Occidente: las poblaciones jóvenes aseguraban la demanda de todo tipo de bienes, la producción agrícola florecía con el guano de Perú, la productividad industrial era altísima y el precio de las materias primas estaba por los suelos. Hay que ver como han cambiado las cosas… En cualquier caso, la II Revolución Industrial jamás se hubiera desarrollado sin el carbón. Era barato de extraer, fácil de transportar y su potencia calórica era formidable. Cualidades que todavía conserva. Por supuesto está el problema de la contaminación medioambiental… pero a los industriales del s.XIX les importaba un comino. Era la fuente de energía que calentaba los hogares, mantenía en funcionamiento a las fábricas y permitió la modernización de los medios de transporte. Sin él, nada de todo eso hubiera sido posible.

Un maná caído del cielo

A finales del s.XIX y a comienzos del s.XX, los empresarios empezaron a fijarse en las posibilidades comerciales del petróleo. En 1886, a Herr Benz se le ocurrió la genial idea de construir un vehículo de tres ruedas propulsado por un motor de explosión: el primer coche con gasolina de la historia! A partir de entonces, los emprendedores de la incipiente industria del automóvil comenzaron a competir entre sí. Por un lado estaban los constructores de los vehículos impulsados a vapor –cuyo combustible era el carbón-; y por el otro los constructores de los vehículos propulsados por gasolina o gasoil (Rudolf Diesel se incorporó un poco más tarde, pues casi la palma en uno de sus experimentos). La batalla entre ambos bandos se prolongó hasta que Henry Ford reventó el mercado con su modelo Ford T; que era mucho más barato, liviano y fiable que los automóviles de vapor.

Para los empresarios del carbón, el éxito de Ford y compañía fue duro de roer. En las décadas siguientes esta materia prima seria desplazada en todo el sector del transporte por el petróleo. La potencia energética del petróleo era inigualable. Y no sólo eso: era muy barato! En algunos países como Arabia Saudita o Venezuela podía recogerse con la mano… y en Texas, Argentina, Azerbaiyán y otros lugares, la extracción era muy fácil porque el oro negro se hallaba a muy poca profundidad. Los costes de producción eran muy bajos y eso explica, en buena medida, el éxito comercial de la Standard Oil de Rockefeller y de otras compañías que vendrían después.

Asimismo, la explotación del petróleo desencadenó un boom en la industria química. Al principio, el trabajo de las refinerías se enfocó en la obtención de gasolinas, gasoil y queroseno para el sector del transporte. Pero luego, conforme pasaban las décadas del s.XX, los progresos en los procesos de destilado permitió la obtención de productos más sofisticados como los plásticos y los fertilizantes, que rápidamente encontraron un hueco en el mercado. La fiebre por los hidrocarburos es fácil de entender. Su relación coste/beneficio era extraordinaria; lo cuál permitió la liberación de ingentes recursos financieros que la industria empleaba para pagar a sus accionistas o para introducir mejoras en las fábricas. O dicho de otro modo: los beneficios socioeconómicos del petróleo superaban, con mucho, sus costes de producción. Por eso a nadie debería extrañar que el consumo de gasolina y gasoil desplazara al carbón en el transporte; que los plásticos arrinconaran a la industria del vidrio o que se extendiera el uso del petróleo en las centrales térmicas para la generación de electricidad.

El acceso a fuentes de energía baratas –no quiero olvidarme de la electricidad…-, fue la guinda para la II Revolución Industrial. La confianza ilimitada en el progreso, en la tecnología, en las posibilidades del ser humano o el rechazo visceral del pasado… estaban al orden del día. La mejor expresión de tanta euforia lo encarnó el movimiento futurista italiano; cuyos integrantes sentían pasión por los coches, por las máquinas, por los deportes de riesgo y, también, por las aventuras militares. Y casi todos iban de poetas (es una peña bastante interesante). Lo malo de tanta euforia y energía desbocada, sin embargo, es que al final puede la cosa puede descontrolarse. Cualquier psiquiatra serio estaría de acuerdo conmigo. Los europeos aprovecharon el vigor del crecimiento económico para afilar los sables y dirimir sus disputas en la I Guerra Mundial. Se dejaron 14 millones de muertos por el camino… Y francamente, no se puede ser más estúpido. En cambio, los norteamericanos optaron por la botella de whisky y por el frenesí de las bolsas; impulsadas al principio por las excelentes plusvalías empresariales y, más adelante, por el crédito de los bancos. En la primavera de 1928, el presidente Hoover declaró que “la prosperidad estaba a la vuelta de la esquina”; cuando en realidad, al doblar la calle les esperaba el crash bursátil de 1929 y una depresión que todavía se recuerda.

No hay de donde sorber

Hace ya un montón de años, me fui con unos amigos a Cuba. Recién me había licenciado en Geografía e Historia e, incauto de mi, pensaba que al gobierno de Fidel Castro le quedaban “dos telediarios”. Aunque mis colegas tenían otros propósitos… yo sinceramente deseaba conocer la realidad de una sociedad comunista antes de que se desvaneciera, como ya había sucedido en la Europa del Este. Así que me fui con ellos. Alquilamos un coche y nos pateamos la isla de cabo a rabo. Nos alojábamos en casas particulares, comíamos en los paladares y visitamos un montón de ciudades. Al movernos tanto, descubrimos muy pronto que en la isla había dos tipos de gasolina: la gasolina para turistas, más cara pero de mayor octanaje; y la gasolina para los cubanos, cuyo rendimiento dejaba bastante que desear. Sea por la razón que sea, decidimos comprar sólo gasolina para cubanos –lo cuál era ilegal-. Llegábamos a un sitio, le preguntábamos a la gente y terminábamos en los arrabales de cualquier ciudad… Medio orgullosos y medio acojonados. En un momento dado, salía alguna mami de alguna casa cochambrosa con un cubo lleno de gasolina en una mano y un tubo, en la otra. Entonces nos esperaba la apasionante tarea de sorber… Poníamos un extremo de la manga en el cubo y sorbíamos por el otro; succionando el líquido hacia nuestras bocas. Cuando estaba cerca, metíamos la manguera en el depósito del coche y la presión atmosférica hacia el resto. Los cubos se vaciaban como por arte de magia.

Lo malo de todo esto es que cuando la manguera era muy corta, la fuerza de la succión nos llenaba frecuentemente la boca de gasolina… Entonces algún gracioso te ofrecía un cigarrillo. En cambio, si el tubo era demasiado largo, nos dejábamos los pulmones por el camino, tratando de empujar la gasolina hacia arriba. Pues bien, con la extracción del petróleo sucede algo parecido –salvando todas las distancias, claro está-. Cuánto más profundo esté en el subsuelo, más caro será de extraer; ya que la aspiración del mismo se complica a medida que aumenta la longitud de los “tubos” que se usan durante las perforaciones. Esto me hace pensar en los yacimientos que Repsol y otras compañías explotan en alta mar, sea en Brasil, en el mar del Norte o en el Golfo de México, porque se trata de un petróleo caro que tiene que venderse a 70 u 80 dólares el barril para que el negocio sea rentable. Por eso muchos inversores buscan invertir en compañías cuyas reservas se encuentren cerca de la superficie. Si eso es posible… En el fondo, todos los pozos se enfrentan al mismo problema: cuando la presión en la cámara que contiene los hidrocarburos disminuye con el paso del tiempo, su rentabilidad va decayendo hasta que, en un momento dado, son precintados y abandonados.

El progresivo encarecimiento del crudo desde los tiempos de Rockefeller a esta parte, ha ido complicando la situación financiera de los ciudadanos, de las empresas y de los gobiernos. Sobre todo, a partir de la gran crisis del petróleo de los años 70 del siglo pasado. La escalada de los precios se debe en parte a la especulación por parte de los países productores –instigada en su día por Gaddafi, al que ya han ajustado las cuentas…-; y en parte, a la necesidad de las compañías petroleras de mantener sus márgenes a medida que se encarecen los costes generales de la producción. Durante mucho tiempo me he preguntado por qué el precio del barril se mantiene tan alto cuando la recesión amenaza por todas partes… Es una buena pregunta, no? Pues bien, creo que la respuesta se halla en la situación intrínseca de las petroleras. Si el precio del barril baja debido a los miedos deflacionarios, éstas cierran los pozos más caros o abandonan las prospecciones en curso para ahorrar costes, con lo cuál restringen la oferta y el precio del barril vuelve a dispararse. Eso es lo que piensa Gail Tverberg y yo estoy de acuerdo con ella.

Cambio de Paradigma

Los tiempos del crudo barato son cosa del pasado. Hace ya muchos años que no se descubren yacimientos cómo los de antaño. Hay cierto consenso en el sector de que el Peak del Petróleo se alcanzo en 2008; momento a partir del cuál la producción va a menguar, pase lo que pase con la demanda. Y es que ya no hay de dónde sorber… Como consecuencia de todo esto, los precios siguen subiendo.

Según la Agencia Internacional de la Energía

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE)

Debido a que somos una sociedad petróleo-dependiente y a que todavía no hemos encontrado una fuente de energía que permita reducir la demanda de hidrocarburos, el mundo entero se enfrenta a un problema irresoluble. Todo lo que tenemos se hace con o mediante el petróleo. Derivan del oro negro: los plásticos, los fertilizantes agrícolas, ciertos alimentos, el alquitrán con que cementamos nuestras carreteras, los combustibles del sector del transporte, los combustibles que se usan en algunas centrales térmicas, etc. Si el petróleo sube, sube todo lo demás. Para los ciudadanos, la industria y los gobiernos, la situación empieza a descontrolarse:

-Los ciudadanos: Tendrán que acostumbrarse a pagar más por el transporte, los alimentos y la ropa. Lo malo de todo esto es que el encarecimiento del coste de la vida se produce en un contexto generalizado de caída de los salarios. Sin ahorros, el consumo sólo puede patrocinarse con bajos tipos de interés y vía endeudamiento. Eso es lo que están intentando la FED, el BCE, el BoE y el BoJ. Y ni así, porque ya vemos que en Europa estamos al borde de la deflación. En cualquier caso, la temporada de la vida low-cost ha venido para quedarse; sea porque compramos marcas blancas, consumimos medicamentos genéricos, compramos ropa en outlets, viajamos con Vueling o porque nos “encantan” los productos del Mercadona –si algún día sale a bolsa, es compra obligada-.

-La industria: Hace pocos años la empresa de fertilizantes alemana K+S, abandonó el petróleo por el gas natural. Necesitan energía para procesar la potasa que extraen de las minas. Y entendieron que si seguían dependiendo del crudo, sus márgenes iban a saltar en mil pedazos. Se gastaron un pastón modernizando sus fábricas para adaptarlas al consumo de gas natural y, gracias a ello, han mejorado significativamente la rentabilidad del negocio. Sin embargo, para la minería en general las cosas van muy mal… Tendrían que seguir el ejemplo de K+S, pero la mayoría no lo han hecho; tal vez, porque no pueden. Por eso muchas compañías están al borde la quiebra. En ese caso sólo pueden cerrar minas, bajar los salarios o despedir a la gente. Lo cuál debilita el consumo de la ciudadanía todavía más… En cualquier caso, el aumento del precio de la energía está impactando en el balance de todo el complejo industrial a escala mundial. Encarece los costes de producción y muchas empresas se ven en la necesidad de endeudarse con los bancos para sobrevivir y continuar con su actividad. Que se lo pregunten a los de Fagor o Panrico… Luego, como los bancos son conscientes del peligro –ya decía Mark Twain que “te retiran el paraguas cuando llueve”-, tienden a restringir el crédito; empeorando más, si cabe, la existencia de los industriales.

-Los gobiernos: Para los gobiernos, los Estados, todo esto se traduce en menos recaudación fiscal. Lo cuál los obliga a endeudarse para financiar su superestructura. Sin la asistencia de los Bancos Centrales, sea a través de la labor de los QE o los LTRO, muchos ya habrían incurrido en default. De momento aguantan, pero ya veremos hasta cuándo…

Como veis, el tercer jinete del Apocalipsis está disfrazado de inflación. Cuando en realidad, va repartiendo deflación a diestro y siniestro. Su disfraz es muy vistoso en las economías re-emergentes. Esto es así, porque los BRICS son actualmente el taller del mundo (por obra y gracia de la globalización):

Según el Statistical Review of World Energy de BP (2013)

Debido a que la industria consume mucho más crudo que el sector servicios, los re-emergentes no tienen otro remedio que engordar la factura energética, extendiendo la inflación por sus economías. En cambio, como en Occidente estamos volcados con el sector terciario, los costes no son tan gravosos. Por supuesto, en China, la India o Brasil van a tener que lidiar con dinámicas inflacionistas y deflacionistas; pero su resolución dependerá de la política monetaria y fiscal de cada país.

La industria petrolera está intentando minimizar todo esto. Han aumentado mucho la producción de gasolinas por barril, fomentan el consumo del biodiesel, están buscando petróleo como locos y ahora, también, están experimentando con el fracking. Sin embargo todo eso son parches, que no alteran la problemática de fondo: el petróleo se acaba. Respecto al fracking me gustaría comentar algo. A no ser que los coches funcionen con gas natural y que toda la industria se pase a esta materia prima, ningún país alcanzará la independencia energética. El petróleo de esquisto es muy caro… Y para que las petroleras obtengan negocio con el gas pizarra, seria necesario que las sociedades occidentales abrumadas por el peso del sector servicios, paguen más por él (lo cuál, es harto improbable). Recientemente, Shell ha abandonado el negocio del fracking en EE.UU. Por la sencilla razón de que, con los precios actuales del gas, no han podido rentabilizar las costosas inversiones iniciales. Han palmado más de 2000 millones de dólares y se han largado…

Y para terminar, dejo un par de reflexiones. Si el mundo sucumbe a un shock deflacionario, la mitad de la industria petrolera sucumbirá porque no podrá sufragar los gastos de la extracción y el refino. Luego, si salimos de la recesión y empezamos a crecer con fuerza, la subida de los precios detendrá en seco el crecimiento económico. James Hamilton, en su magnífico artículo "Causes and consequences of the oil shock of 2007-2008", sostiene que cuando la factura petrolífera de un país alcanza el 5’5% del PIB –o el 10% considerando todas las fuentes de energía-, éste entra inmediatamente en recesión. Desde el fin de la II Guerra Mundial, Estados Unidos ha padecido 11 recesiones. Y en 10 de ellas, la factura petrolífera llegó a ese fatídico 5’5% del PIB. También sucedió en 2007 –como en España, por cierto-. Lo cuál nos lleva inevitablemente a la conclusión de que “los días de vino y rosas” son cosa del pasado…

Tal vez los mayas estén en lo cierto y ahora toque un cambio de ciclo. Lo que yo veo, es que Occidente ha perdido los fundamentales que impulsaron la II Revolución Industrial. Todo ha cambiado por completo. Tenemos poblaciones viejas, pagamos un pastón por la energía, los salarios son bajos y estamos hasta arriba de deudas. De momento, las bolsas ignoran todo esto… Es más, muchos se sorprenden de que la FED no haya reducido el QE o que el BCE haya bajado los tipos de interés. Jesús, María y José… este mundo siempre estará lleno de incautos y de vende-biblias. La situación actual es insostenible y cuando corrija, habrá mucho dolor.

 

Creo que este es uno de mis mejores artículos… Espero que os guste!

  1. #40
    20/11/13 08:04

    Este comentario lo he insertado en el blog de Llinares también.

    http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/Wall_Street_es_un_riesgo_sistemico_demasiado_grande_para_caer._O_una_nuev

    Muchas cosas muy interesantes contadas por alguien que estuvo dentro de la Fed hasta hace bien poco. Da
    escalofrios leer el siguiente parrafo del final del artículo.

    ""Incluso cuando se observa que hay deficiencias en el QE, el presidente Bernanke sostiene que un poco de acción de la Fed es mejor que nada. La cuestión es que la Fed está debidamente compensando el resto de la disfunción de Washington. Pero el banco central se encuentra en el centro de esa disfunción", concluye Houszar. "Ha permitido que el QE se convierta en la nueva política de Wall Street de demasiado grande para quebrar""

    Estamos dentro de una huida hacia delante confirmada por este hombre y el experimento en el que estamos inmersos puede acabar de forma trágica.

  2. #39
    16/11/13 09:52

    Yo insisto: las países que no poeseemos ni petróleo ni gas deberíamos invertir en energías renovables, y creo que será la próxima burbuja, porque aunque la energía resulte cara las divisas no salen del país.

  3. en respuesta a Claudio Vargas
    -
    #38
    15/11/13 15:28

    Ese el el problema de las teorías malthusianas que "de momento" no sirven. No sirven "de momento" ni sirven para 10 años después, de hecho de poco han servido casi dos siglos después de su fundador. Es obvio que un día el mundo se acabará para la raza humana y que con recursos finitos y necesidades infinitas las cosas se podrían alcanzar niveles peligrosos, pero eso no es inventar la rueda, es algo mas que obvio. El problema es que hacer pronósticos sin un rango de fecha es inútil en términos prácticos (y todos los que dan fecha fallan), por eso mejor utilizar la sci-fi donde estos pronósticos hacen mas sentido porque parten de la fiction. Decir por ejemplo: a este ritmo, un día ya no tendremos suficiente comida/energia/agua/etc para todos, es un sinsentido, primero porque la evolución del ser humano no es lineal y es un error hacer extrapolaciones lineales. Y después porque lo mas probable es que si ese día llega las causas serán muy diferentes a lo que los malthusianos "predijeron", ie, los malthisianos hacen predicciones de cosas obvias, pero con argumentos equivocados y además que podrían suceder en mil años. No hay nadie que yo conozca o haya leído que pueda pronosticar correctamente y con constancia fenómenos futuros y sus causas y que además sean sus predicciones demostrables. Ejemplos hay muchos: la caída del muro, lo que pasaría después con los países integrantes, la desaparición de Yugoslavia, la apertura de China, qué pasaría con LatAm y su década pérdida, nadie absolutamente nadie ha podido predecir constantemente bien. El ser humano es el peor pronosticador, por eso los malthusianos y cualquiera que trate de pronosticar, ha perdido la batalla antes de comenzarla, y la han perdido no sólo porque el ser humano es terriblemente malo para pronosticar, sino porque apuestan contra la espontaneidad, dinamismo y creatividad que el ser humano puede tener cuando se ve acorralado.

    Las civilizaciones antiguas que fracasaron o desaparecieron solo son obvias en retrospectiva, porque si hubiese sido obvias a tiempo, no hubieran desaparecido o al menos no por las causas que conocemos, sino por otras diferentes. Además las causas de sus caídas o desapariciones aun son debatibles entre los historiadores donde hay varias corrientes. Esas civilizaciones eran economías cerradas y con niveles tecnológicos mínimos. Hoy la globalización y la tecnología va a pasos de gigante y aunque seguimos siendo una economía cerrada a nivel global no hay que olvidar casos como el de Norman Borlaug que salvo del hambre a millones. No podemos comparar el contexto histórico de la construcción de las piramides y los moais, con el contexto actual, las diferencias son abismales aunque la única constante sea la estupidez humana.

    La vida no un juego de ajedrez donde sólo hay dos jugando N número de jugadas finitas, donde N es una función del numero de piezas finitas en el tablero. La vida es un juego de jugadores y recursos finitos, pero con posibilidades infinitas y es imposible para nuestra mente pronosticar sistemas dinámicos complejos donde los outcomes son infinitos. El sistema colapsará: es posible que si, pero no es posible saber ni cuándo, ni cómo, ni porque. Sólo lo sabremos en retrospectiva.

    Por eso creo que la mejor guía es la sci-fi porque los autores no escriben con el objetivo de hacer predicciones lineales, sino con el objetivo de imaginar/inventar realidades infinitas. Ellos basan sus "predicciones" en la realidad+imaginación, mientras que el resto de pronosticadores (malthusianos y no malthusianos) basan sus predicciones en el pasado y en lo que ven hoy, dejan fuera la imaginación, algo necesario para contrarrestar el efecto de creatividad y espontaneidad del ser humano. Todos los escritores de sci-fi han acertado en muchas cosas y fallado realmente en pocas, creo que son mas confiables que el resto de nosotros incluidos los economistas. Pero aun así sus historias no siguen la realidad a la letra, hay matices. Lo de el Big Brother (como vigilancia y falta de privacidad) es un gran acierto de Orwell, pero "controlar" la vida no creo, nadie ha podido controlar la vida del ser humano por periodos prolongados y quien lo ha intentado ha acabado mal. No dudo que vayamos hacia mas vigilancia y menos privacidad (pero quien nada teme nada esconde o como sea que digan en castellano), pero no creo que vayamos a reportarle a un TV cada mañana o que todos vistamos igual ropa o que haya un ministry of thruth y menos con la proliferación de internet que es precisamente un arma contra el control de información. Vamos que ni los chinos han podido bloquear toda la información que quieren.

    A mi lo que me preocupa mas que el gobierno es el corporativismo o corpocracia. Creo que te gustaría el libro "Cloud atlas", en una de las historias relata el autor muy bien este tema.

    Lo mas que podemos hacer para "ver el futuro" es verlo en términos de probabilidades y no en términos absolutos, ie, ver varios posibles escenarios y ponderarlos con probabilidades y no sólo ver un par de ellos porque con sólo dos caemos en el Falso Dilema.

    Es posible que los Genios de cada generación sí tengan mejor visión del futuro que el resto de nosotros, pero si te fijas, ellos son los que menos pronósticos hacen y cuando hacen alguno casi siempre lo llenan de probabilidades y matices y ni ellos mismos están 100% seguros.

    La humanidad resolverá cualquier cuello de botella, igual que los ha resuelto durante miles de años: un día antes del vencimiento y sin una resolución perfecta sino parchada. Siempre que hay crisis y duda las teorías de Matlhus y del apocalipsis saltan a la palestra porque es algo innato del ser humano, es la forma en la que nuestro cerebro está conectado. Lo curioso es que quienes cambian al mundo y ayudan a la humanidad a dar ese "salto de fe" para seguir avanzando y olvidarse al menos por tiempo de los miedos y la duda, son precisamente los que hace poco caso a las teorías del colapso y ven las crisis como oportunidades. El mundo no esta mal, sólo está cambiando.

    Saludos y un abrazo!!!

  4. en respuesta a Gaspar
    -
    #37
    15/11/13 10:46

    Es un debate interesante, todo esto. Ciertamente, las teorías malthusianas han fracasado. De momento... Y esto se debe, fundamentalmente, como dices, a la capacidad del ser humano para innovar y adaptarse a los cambios. Sin embargo en ciertas sociedades del pasado, con economías cerradas debido a la idiosincracia de su medioambiente, la cosa no está tan clara. Te acuedas del artículo sobre el antigo Egipto? Y lo mismo para los habitantes de la isla de Pascua; que esquilmaron sin compasión los recursos económicos de su isla, hasta el punto de provocar una gran crisis demográfica... Lo de los rapa nui merece un artículo. Y en ello estoy, acumulando la información. Así que sí, las teorías de Malthus han fracasado. Pero estos precedentes, le dan cierto recorrido. Los malthusianos todavía no han perdido la batalla!

    Es fácil analizar las cosas a "toro pasado". Es como jugar al ajedrez. Desde fuera las jugadas se ven muy bien -y se ven mejor, cuando las analizas al terminarse la partida-. Ahora bien, en plena batalla con tu contrincante también te das cuenta de unas cuántas cosas. Quizá no se tiene la perspectiva objetiva del observador, cierto, pero a menudo predices las maquinaciones de tu oponente y reaccionas en consecuencia. No me gusta el pensamiento comparativo, porque es muy traicionero... pero creo que es un buen ejemplo. Verne, Asimov, Orwell, Huxley y tantos otros, teorizaron correctamente ciertos aspectos de la sociedad que hoy nos parecen totalmente naturales, pero que no lo eran entonces. Que te parece el concepto de "Gran Hermano" de Orwell -porque viendo lo de Snowden...-; o el concepto de la "soma" de Huxley? Para mi, son muy interesantes, porque anticiparon la concepción del Estado neofascista que tenemos ahora. Vale, no es un fascismo como el de antaño, por supuesto; pero su ambición por controlar la vida de los ciudadanos y su corporativismo, van en esa línea.

    Creo sinceramente, que las mentes pensantes de cualquier sociedad sí tienen consciencia de la magnitud de los cambios. Casi todo lo aprendemos mediante el ensayo y el error. Pero de vez en cuando, te paras y piensas: "vaya, esto ya lo he visto!". Puede que la visión sobre el futuro sea limitada, pero sí se atisba el horizonte... O es que Galileo y la Iglesia no sabían lo que estaba en juego? Y que me dices del excelente análisis de Marx sobre el capitalismo -de acuerdo, hoy está desfasado, pero entonces...-?

    La Humanidad va a tener que resolver el cuello de botella de su exposición al petróleo. Si no lo hacemos, las teorías de Malthus saltarán a la palestra, otra vez. Es así desde que descubrimos el fuego, Gfierro.

    Un abrazo amigo!

  5. #36
    14/11/13 18:40

    El sumario histórico es muy bueno, pero dejas fuera la innovación y cómo nuevas tecnologías (muchas de las que no tenemos idea) pueden transformar todo. He estado leyendo varios libros del siglo XX y XIX (gracias a archive.org y gutenberg) y es curioso que la corriente malthusiana del colapso y que la humanidad está cerca del precipicio lleva un par de siglos errando. Claro que puede llegar el momento en que las "predicciones" se hagan realidad, pero seguramente no será por las causas que han descrito sino por otras muy diferentes que ni siquiera habían previsto, porque hay que recordar que sistemas dinámicos altamente complejos como el nuestro son difíciles de pronosticar y mas cuando ha tanta información que no sabemos. Las Revoluciones Industriales no son cosas planificadas o reconocibles ex ante, son fenómenos que surgen del dinamismo y creatividad del ser humano y que sólo pueden ser obvias en retorspectiva. Antes de que Watts copiara y mejorara varios modelos de la maquina de vapor, nadie sabía que habría una revolución industrial como hoy la conocemos, es mas nadie hablaba de que los fundamentales en esa época eran los correctos y necesarios para que hubiese una revolución industrial, todos esos análisis son ex post facto. De hecho si vemos las catástrofes de esa época, con plagas, enfermedades, defaults, guerras, el rompimiento de varios imperios y sus colonias, dictadores, pobreza extrema y educación 100 veces peor a la de hoy, etc. Bueno nadie hubiera dicho que el stage era el mejor. Sin embargo la Necesidad y espontaneidad del ser humano logro salvar lo insalvable. ¿Cómo lo hicimos? hoy lo sabemos porque es obvio en retrospectiva, pero en esos días nadie sabía lo que les esperaba y los pocos que lo intuían se quedaron cortos. Bueno tal vez Jules Verne no y por eso hay que leer mas fiction, tal ves a quien hay que leer ahora es a Asimov porque por ese puede ser el camino.

    If you want your children to be intelligent, read them fairy tales. If you want them to be more intelligent, read them more fairy tales., Albert Einstein
    Lo mismo es hoy, es muy difícil saber ex ante si una proxima revolución industrial o algo parecido aparecerá. Yo lo único que sé es que el ser humano no tiene precisamente la virtud de resolver los problemas con mucha anticipación, solamente cuando se ve acorralado es cuando actúa y lo hace de una forma tan inesperada que todos los pronósticos fallan o se quedan pequeños. Dolor siempre habrá. La vida es como ir al dentist, uno piensa que lo peor apenas vendrá, pero la realidad es que ya ha pasado. Saludos y un abrazo
  6. en respuesta a Madoz
    -
    #35
    12/11/13 19:31

    La economía es una ciencia social (estudia al ser humano) y trata la administración de los recursos (físicos). El dinero es sólo una medida de intercambio, no un recurso físico. El dinero no es riqueza sino lo que se usa para comprar riqueza. De esta manera el dinero ni es recurso ni es ser humano. El estudio del dinero es finanzas, dinerología numerológica. Y aún así insisten en llamar economía a las finanzas.

  7. en respuesta a Comstar
    -
    #34
    12/11/13 16:43

    Margrave es un tipo genial! El va muy largo en bolsa y, por eso, se la sudan las crisis. Y en ese modo de invertir, estoy 100% de acuerdo. Sin embargo, en la Macro y en la Micro, vemos realidades muy diferentes. Incluso opuestas. El tiempo dirá quién tiene la razón. Mira Comstar, yo no voy de catastrofista; veo lo que veo y no me gusta nada. Los experimentos con gaseosa de los Bancos Centrales no van a acabar bien. Estados Unidos aguanta porque, de momento, el mundo no ha consolidado todavía una alternativa al dólar y a su sistema financiero. Pero en unos años las cosas puede cambiar a una asombrosa velocidad; porque nadie en su sano juicio se va a comer, sin consecuencias, otra crisis como la de 2008.

    Un abrazo amigo!

  8. en respuesta a Fresser
    -
    #33
    12/11/13 16:31

    No me malinterpretes Fresser, yo estoy de acuerdo con las quitas y los defaults de deuda soberana. Empezariamos de nuevo, con el contador a cero y en cuestión de un par de años la economía crecería como un tiro. El problema es que ahora no quieren dejar caer a nadie y, al final, las deudas ahogaran el crecimiento. El primero que impague arrastrará a los demás, porque nadie querrá perderse esa ventaja competitiva.
    La producción de petróleo declina a un ritmo del 6% anual según la AIE. Vamos de cabeza a una gran crisis energética. Las demás fuentes todavía no están maduras... Si no tenemos un shock deflacionario antes, tendremos que acostumbrarnos a pagar un pastón por todo.
    Las bolsas no son ningún problema si vas a muy largo plazo. Pero ten en cuenta que, hasta la llegada de Abe, la RV japonesa declinó durante 20 años!
    Hasta dónde yo veo, soy el último oso de que queda en Rankia... Es una pena. No lo digo por mi, pero a mi me parece un perfecto sentimiento contrarian. Cualquier día; sea por el tapering, la subida de los tipos de interés, por una reedicion de la crisis subprime... los mandamases harán desplomarse a las bolsas para desplumar a los incautos que se creen que "Esta vez es diferente".

    Un placer hablar contigo

  9. #32
    12/11/13 16:28

    La buena dirección de China tiene sus bemoles. La medicina privada ha ganado lugar a la pública. Están financierizando a China, creando el atajo por pura avaricia que permite saltarse el trabajo y la producción para ganar dinero, que es lo que sufre occidente hoy. Aunque van en unas cosas por buen camino, en otras no.

    El rankiano Magrave considera una tontería lo que tú y yo decimos, acerca del sistema insostenible, porque para sus ojos, EUA se recupera y todo va de vuelta a la normalidad, y dice que en este momento se hace más pasta en EUA que en otros países. Considera que los blogs que cuestionan el funcionamiento del sistema son csa de puros miedos, y que probablemente la gente dejará de ver mi blog. En fin, cada quien tiene su punto de vista. Y siempre resulta interesante ver que hay quienes ven lo opuesto.

  10. en respuesta a alpibardos
    -
    #31
    12/11/13 16:13

    El fracking es muy caro; menos en Estados Unidos, donde es demasiado barato...
    Para los demás países es una energía carisima, porque exige grandes costes económicos iniciales y no sale a cuenta. Es mucho mejor importarlo de Argelia, de Rusia o de Estados Unidos. Esto es así porque el gas natural, ahora, está tirado de precio. Y sin embargo, el gas natural no va ni puede sustituir al resto de derivados del petróleo. En los próximos 10 años se va a gestar una gran crisis energética. Según la AIE, la producción de petróleo declina a un ritmo del 6% anual! Lo cuál es una barbaridad...

    Un abrazo amigo!

  11. #30
    12/11/13 16:11

    Gran artículo Claudio,

    Sin embargo no estoy de acuerdo en el planteamiento de fondo porque o bien soy mas optimista de forma irracional, o bien quizás no estás teniendo en cuenta determinadas cosas que yo observo y que creo que son importantes tener en cuenta.

    No creo de entrada en un entorno deflacionario a largo plazo en Europa, mis razones son:

    1. El tema demográfico, si, está ahí y admito que es un tema en el que no tengo siempre la misma idea, pero yo me pregunto si no es un error, considerar una sociedad envejecida hoy, con el mismo criterio que hace 15 años, o dentro de 20 años.
    Creo que las sociedades de hoy en Europa, tienen mas años, pero no son mas viejas ni para trabajar ni para consumir. Lo que si que doy por sentado es que trabajaremos mas años, sencillamente porque podremos hacerlo.
    Yo cuando veo a mi padre con 69 años que es perfectamente capaz de "echar una peonada en el campo reglamentaria" porque le viene bien, le interesa y es bueno para su salud, me pregunto si estoy ante un anciano o no. En cuanto al consumo, lo hace en tasas significativamente mas altas que lo que sería de acuerdo con su pensión, ¿por qué?, pues porque puede, no porque sea viejo. Habrá casos y casos, pero la tendencia es que el efecto envejecimiento es y será parcialmente compensado con la mejor capacidad para seguir trabajando y gastando. Se tienen mas años, pero no se es mas viejo. Yo lo veo también así.

    Sobre el tema del petróleo, como las proyecciones sobre el consumo de petróleo y demás, son sólo una diversión sin ningún valor, mas allá de 6 meses o 1 año, yo también me puedo hacer las mías.
    Creo que no habrá ningún tipo de problema para sustituir de forma eficiente como fuente de energía al petróleo dentro de 15 años. La tecnologías alternativas van avanzando y habrá un momento de "click" en el que todo cambiará para siempre. Al petróleo le pasará como a la madera o el carbón, no desaparecerá, simplemente dejará de ser la fuente por excelencia. Hay y habrá algunas fuentes de capacidad aún por descubrir todo su potencial en estos momentos, por lo que quizás es demasiado pensar que el petróleo marcará de forma significativa nuestro futuro a largo plazo.

    Sobre las deudas, en fin, dudo mucho que Europa pueda conforme está configurada aguantar algo ni la mitad de parecido que Japón por un tema básicamente de choque de culturas.
    Si hay que hacer impagos, se harán, si se tiene que destruir el euro se hará, pero sociedades como la nuestra no aceptarán un castigo deflacionario de 20 años porque es política y socialmente inviable.
    Eso no creo que sea el escenario central ni mucho menos.

    Y sobre todo en lo que mas discrepo es en el argumento de que si eso ocurre, si hay impagos de deudas o cosas así, los activos reales como son las acciones, perderán su valor de forma significativa y persistente. No se, eso me ha parecido entender.
    Los activos que mejor se comportarán serán las acciones como ha sido siempre, porque las buenas empresas seguirán haciendo negocio, en todos los escenarios, inflación, deflación, impagos, déficit, superavit etc. No tengo ninguna duda de que los episodios de colapso financiero en la forma que se den, si bien en una primera fase llegan a todos los sitios, al final las acciones son las que mejor y más rápido recuperan su valor porque no dejan de ser una parte de la propiedad de un negocio que mientras haya clientes seguirá existiendo. ¿Por qué digo esto?, pues porque es lo que ha pasado en las diferentes crisis financieras recientes, México 80, Brasil, 90, Argentina 2000, EEUU y Europa ahora, los que dejaron todo su patrimonio en bolsa son los únicos que han recuperado y además en pocos años todo su valor, en todos los casos descritos... En las buenas empresas con buenos negocios, sólo ha supuesto un poco de contratiempo y sobre todo mucho de oportunidad. Los bonos, efectivo, letras etc eso ya es otra cosa, en eso si que se palmará, al igual que no todas las empresas sobrevivirán, pero eso ya pasa todos los días.

    Aunque me parece muy entretenido y gratificante leerte, en este caso, estoy básicamente en desacuerdo en la tendencia de fondo. La población mas que envejecer tiene mas años, las deudas cuando no se puede no se pagan, ha pasado muchas veces y el mundo ha seguido, es mas, es el problema esencial de ahora y tiene desde luego solución, si Alemania en el siglo XX hizo 2 veces default, por qué no puede hacerlo hoy media Europa?. Tanta culpa tiene el deudor que no paga como el acreedor que no sabe calcular el riesgo. El petróleo, no tengo dudas de que será batido y sustituido con eficacia en la cadena productiva en los próximos 20 años en Europa.

    Saludos.

  12. #29
    12/11/13 15:37

    Totalmente de acuerdo hasta lo de sorber (o soplar, que también es posible), luego ya no estoy tan convencido.
    Piensa en la máquina de hacer terremotos, puede ser un buen ejemplo.

  13. en respuesta a Madoz
    -
    #28
    11/11/13 14:17

    Si te interesa la relación entre el alto precio del petróleo y la recesión, aquí te dejo un magnífico artículo de Gail Tverberg:
    http://ourfiniteworld.com/2013/10/23/rising-energy-costs-lead-to-recession-eventually-collapse/
    Un abrazo!

  14. en respuesta a Vaqubike
    -
    #27
    11/11/13 13:56

    Claro Vaqubike, pero que vienen primero: los problemas o las soluciones? En cualquier caso, el pronóstico catastrofista sobre el petróleo ya está aquí. La Agencia Internacional de la Energía informa a "bombo y platillo" a quién quiera escucharla que cada año se cierran más pozos de los que se ponen en marcha y de que la producción ya está en retroceso. El precio actual del Brent, por encima de los 100$/barril, no está ahí porque la economía crezca y vaya como un tiro; sino porque el petróleo se acaba. Ya se están notando los efectos. En 10 años tendremos un problema peliagudo con el tema de la energía.

    Un abrazo!

  15. en respuesta a Txuliren
    -
    #26
    11/11/13 13:48

    Claro que he leído a Margrave. Pero como dices, nuestras opiniones son opuestas. Con él sólo coincido en su método de inversión, que ya es mucho. Pero en todo lo demás, en todo, somos como el ying y el yang. Yo creo en el futuro del euro y de la Eurozona -él no-; él cree que Estados Unidos capeará todas las crisis como el Cid Campeador -yo no-; él está a favor del fracking y confía ciegamente en esta fuente de energía -yo tengo muchas dudas, veo más oscuros que claros-; y así sucesivamente. En esto de la economía y las finanzas hay tantas opiniones y puntos de vista como personas. El tiempo quitará y dará la razón a quién sea... En cualquier caso, equivocarse no es un problema; siempre y cuando estés dispuesto a aprender!

    Un abrazo!

  16. en respuesta a Claudio Vargas
    -
    #25
    11/11/13 12:19

    No sé si has leído a Margrave, él dice justo lo contrario. Yo estoy más de acuerdo contigo pero pienso que el quid de la cuestión es cuándo se va a ir todo al carajo, porque si tienes razón pero dentro de 50 años y mientras, pasa lo que dice margrave es como no tener razón. El es proUSA, antioro.

  17. en respuesta a Claudio Vargas
    -
    #24
    11/11/13 11:51

    Solo se que hasta ahora todos los pronósticos catastrofistas sobre el petroleo y las fuentes de energia han fallado.Hay una máxima que dice " a problemas nuevos... nuevas soluciones"

  18. en respuesta a Madoz
    -
    #23
    11/11/13 10:32

    No hay inflación, de momento, porque el dinero no se mueve como debería... Mira Madoz, el 60% del dinero creado por los QE o los LTRO, está almacenado en los depósitos de la FED y del BCE. Pero con gente como Yellen, que quiere que los bancos paguen por el dinero que tienen depositado... no me sorprendería que lo saquen y empecemos a ver subidas bestiales de la bolsa y, también, inflación de la buena. Aunque si no prestan, será más difícil... El problema es que los bancos no dan crédito. Tienen un pastón en la mano; pero como muchos de ellos todavía están agobiados por las deudas, prefieren quedárselo e invertirlo en una economía de playstation avalada por los gobiernos, que no les reporta ningún riesgo. Claro está, hasta que la economía se hunda en la estanflación a la japonesa; que es dónde todos vamos de cabeza.
    El problema es que a los Bancos Centrales se les está acabando la munición. Con los tipos al 0% ya no se puede hacer más; y las medidas tipo QE, tampoco fomentan el crecimiento. Sí, Estados Unidos ha crecido un 2'8% -ya veremos dónde lo dejan en las futuras revisiones...-, pero es un crecimiento financiado por la deuda. En realidad, corren desesperados hacia el abismo... Es una situación bastante cómica, me da risa, pero no voy a reír porque cuando la próxima crisis de deuda estalle, mejor que nos pille confesados y protegidos.

    Un abrazo!

  19. en respuesta a Madoz
    -
    #22
    11/11/13 10:06

    Je je Madoz. Me encanta dialogar contigo. Es muy constructivo, de verdad.

    Respecto a la Unión Europea; bueno no, vamos a concretar, respecto a la Eurozona, soy optimista a pesar de la dura devaluación interna de los países periféricos... Su macro es envidiable. Tenemos superávit por cuenta corriente, nuestras necesidades de capital extranjero son mínimas -en España lo necesitamos, pero no a nivel del conjunto- y, sobre todo, estamos realizando un montón de reformas que nos permitirá encarar la próxima crisis como dios manda. Por eso el euro está tan fuerte. Luego, que tengamos superávit comercial cuando el euro está tan fuerte, es un indicador increíble de que el sector exportador está haciendo las cosas muy bien. Como Jim Rickards, creo que la moneda única va a ser la moneda más fuerte en el futuro. Tras las quitas a los periféricos, claro está... Je je.

    Lo del petróleo es un tema muy complejo. Si los salarios fueran altos, crearía la inflación habitual de "compra, que me los quitan de las manos". Lo cuál dinamizaría la economía. Pero resulta que los salarios están cayendo en picado en todo Occidente... Así que la subida del crudo, de las gasolinas y demás, está provocando una restricción del consumo que reduce los intercambios comerciales. En Estados Unidos, por ejemplo: tienen un transporte público de "mierda" que obliga a los ciudadanos a coger el coche para ir a trabajar. Así que no tienen otro remedio que ahorrar en comida, ropa y demás, para seguir trabajando. Estas actitudes conducen a la recesión. Y lo mismo para la industria, cuyos recursos financieros decaen porque tienen que pagar más por la energía... Y eso, a la postre, conlleva despidos y bajadas salariales.

    En definitiva, que el alto precio del petróleo nos lleva a la recesión y, con ello, se agravan las tendencias deflacionistas.

    En Occidente, estamos intentando contener todo esto ampliando la oferta monetaria y bajando los tipos de interés. Es una medida inteligente... pero con las deudas actuales, corremos un gran peligro; porque para algunos es un aliciente para seguir endeudándonos. Por eso están subiendo los tipos de interés del bono a 10 años, Madoz! Y por cierto, esa tendencia ha cortocircuitado la susodicha recuperación inmobiliaria de Estados Unidos (porque sube el coste de las hipotecas). Luego, a diferencia de la Eurozona, en Estados Unidos no están implementando ninguna reforma fiscal que permita pagar las deudas. Allá ellos, tal vez el mundo no espere a que los republicanos se pongan de acuerdo.

    Respecto a Reagan, la inflación ya venía de la época de Nixon. Pero el gran éxito de Reagan es que pudo contenerla con su política desaforada de gasto; sobre todo, militar. En aquella época todavía no habíamos avanzado en la globalización. La suerte de los norteamericanos, es que los árabes del petrodólar no sabían que hacer con su dinero... Así que compraron treasuries estadounidenses a tutti ple. La demanda proporcionada por ellos fortaleció al dólar y, gracias a eso, pudieron controlar la inflación (porque desde hace mucho tiempo, Estados Unidos es un país más importador que exportador -sobre todo, en el campo de la energía-). De este modo, Reagan puedo financiar un estratosférico déficit por cuenta corriente sin necesidad de reducir el gasto. La llegada de capital extranjero, la bajada de los impuestos... todo eso benefició a las bolsas, que subieron a chorro.

    Un abrazo amigo!

  20. en respuesta a Vaqubike
    -
    #21
    11/11/13 09:38

    Es que ese no es el problema Vaqubike... Sin acritud, eh. El problema es la factura energética. Si alcanza el 10% del PIB -no importa el mix energético que haya-, la economía entra automáticamente en recesión. Esa es la tendencia. El problema es que las demás fuentes de energía no están "maduras". De momento son un complemento al petróleo. Solrac me va a matar... je je. Pero cuando los molinos de viento están parados, la demanda se cubre con las térmicas o la nuclear. Y el que decir del transporte por carretera y de todos los derivados del petróleo; no los vamos a sustituir con molinos, paneles solares, ni con la nuclear...
    Este tema es muy complicado y yo sólo lo he arañado en la superfície; porque hay muchísimo más.

    Un abrazo!