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5 de febrero de 2018, 02:40 hrs EST- El índice estadounidense, Dow Jones Industrial Average $DJIA, experimenta una repentina caída, colocándolo rápidamente en una pérdida respecto al día anterior. A las 02:45 hrs EST, el índice ha retrocedido 700 puntos. Al cierre registra una  masiva caída de 1,179 puntos en total de apertura a cierre y una caída máxima intradía cercana a los 1,600 puntos. ¿La causa?

 

Un producto comerciado en bolsa de valores, con un algoritmo encargado de re-balancearse automáticamente cuando el portafolio se sale de ciertos parámetros comenzó a vender ciertos productos lo que afectó su mismo precio, la correlación con otros índices americanos produjo un movimiento a la par, ocasionando una modificación instantánea en el índice de volatilidad VIX, y consecuentemente creó una reacción en cadena; llevando aún más abajo los precios de los componentes del índice. Pero, ¿Realmente se le podría atañer la razón al producto que lo desató todo?

Claramente, es un tema que va más allá de eso y requiere entender lo que lleva de fondo: los algoritmos.

Para muchos ha representado el acceso a una nueva era en el Trading trayendo consigo oportunidades para automatizar actividades rutinarias que no requieren del juicio humano para ser ejecutadas, así como oportunidades para emplear la infinita recopilación de datos ofrecida por el Big Data, y multiplicada por el Machine-learning.

Para los fondos de inversión y fondos de cobertura, una de las consecuencias inmediatas ha sido la creación y desarrollo del famoso High-Frequency Trading.

De manera complementaria, la incorporación en la industria financiera, principalmente en aquellas áreas con operación bursátil, de individuos con doctorados en física y química ha dado origen a toda una parte de personas encargadas de crear algoritmos lo suficientemente complejos como para tratar de modelar el comportamiento y sentimiento del mercado en cierto momento, con base en un monitoreo instantáneo de las publicaciones en la web. Estas personas son mejor conocidas como Quants.

 

Sin embargo, la historia es clara. Existe la posibilidad que la integración de múltiples variables resulta en modelos tan complejos que sobrepasan la capacidad intelectual humana para interpretar los resultados y aún peor, para cuantificar las consecuencias que un ataque cibernético o una manipulación intencionada podría tener en el sistema financiero mundial.

Aún más interesante resulta analizar con qué frecuencia seguiremos viendo estos flash-crashes como consecuencia de la influencia de estos algoritmos sobre la “valuación” diaria de los activos, tomando en cuenta que la teoría sobre la cual se sientan las bases de un mercado financiero fue creada hace casi 500 años, con supuestos relativamente distintos en donde la tecnología y los algoritmos no jugaban un papel importante para el correcto funcionamiento.

La interacción entre una política monetaria implementada de manera arbitraria; la cual modifica la oferta monetaria de acuerdo a los intereses temporales del mercado, con una política fiscal liderada por drivers con una objetivo distinto es una combinación que paulatinamente deja ver el riesgo de una implosión.

No sería de extrañarse que el fundamento de la constante disminución del 3/30 cobrado por los fondos de cobertura se deba en gran parte a los pobres resultados que han tenido muchos de estos algoritmos para conseguir un retorno por encima del benchmark.

De acuerdo a datos recabados por Financial Times, durante la primera mitad de 2018 desapareció la mitad de los recursos que antes de obtenían por fondos relacionados con una estrategia de inversión cuantitativa. Esto aunado al hecho que aproximadamente la mitad de los fondos de cobertura exitosos tiene un enfoque algorítmico, muestra claramente los resultados que los algos han presentado hasta ahora.

Finalmente, parece ser que la decisión sobre la ventajas y desventajas del uso de algoritmos para la automatización de procesos no es clara aún, y tiene un largo desarrollo por delante; a medida que la inteligencia artificial se involucre más en la creación de algoritmos autónomos.

 

 

* Cualquier opinión o comentario expresado en el artículo se considera meramente subjetivo por lo que no representa una recomendación de compra o venta.

Twitter: @ericknoriegac

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