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Análisis del impacto de las crisis energética, climática y de deuda

La manipulación ecologista como arma política

Creo que ninguno somos conscientes del nivel de manipulación al que nos vemos sometidos continuamente en prácticamente todos los aspectos que nos afectan. La moda de las noticias falsas (fake news) inundó los medios de comunicación a partir de 2016, fue palabra del año 2017 del diccionario Collins, y es usada para atacar a quienes cuestionan la verdad oficial establecida por gobiernos e instituciones internacionales y difundida por los medios de comunicación principales. Desde un principio a mí me resultó extremadamente gracioso, porque los gobiernos de cualquier color de todo el mundo son, y han sido siempre, los principales creadores y distribuidores de noticias falsas, y como muestra bien vale un botón, ¿cómo si no iban a conseguir que los ciudadanos de Occidente estuvieran de acuerdo en bombardear países que no nos han hecho nada?

 

Y como bien dice Quino, los periódicos y cadenas de radio y televisión se encargan de esparcir las noticias falsas oficiales sin escepticismo alguno.

Al menos internet permite (todavía) la circulación de noticias y opiniones no sancionadas por el poder político y económico, muchas de ellas falsas también, sí, como no podía ser de otra forma. Por ello hay esfuerzos por parte de las grandes compañías de internet de purgar la red, diciendo que es por nuestro bien. Nuestro bien sería claramente el perdedor de que se salieran con la suya y consiguieran controlar la información que nos llega. Nuestra mejor defensa en un mundo de grandes intereses, donde la información es poder y donde se nos miente a derecha e izquierda es el ESCEPTICISMO. No debemos creernos nada de lo que se nos cuenta si no viene acompañado de los datos que lo demuestren. Y el escepticismo se vuelve difícil cuando queremos creer lo que nos cuentan, porque coincide con nuestras creencias, como que el mundo va mal.

En periódicos y televisión se nos (des)informa que el cambio climático va a provocar la desertización de buena parte de España en unas décadas. Fake News. Los datos de precipitación de la AEMET demuestran que en España las precipitaciones no muestran tendencia alguna en los últimos 54 años.

La línea roja es la tendencia lineal, pero como los datos no muestran tendencia alguna, es indistinguible de la media. Que cada cual compare estos datos reales con lo que nos cuentan de cómo va a ser España en 2050 ó 2100.

El periodo de mayor sequía tuvo lugar en 1980-1995, mientras que los años de mayor calor son los últimos. Y si las precipitaciones no han cambiado debido al cambio climático, ¿por qué fue necesario declarar la emergencia climática en España el 17 de Septiembre de 2019? Es curioso, una legislatura tan inoperante como la XIII, y esa fue de las pocas cosas que acordaron.

Y la manipulación de la opinión pública mediante noticias falsas, incluyendo en el término medias verdades y verdades distorsionadas, se ha convertido en el mecanismo favorito para impulsar una cierta visión de la sociedad que excluye a quienes no comulgan con la supuesta superioridad moral de la izquierda y su visión políticamente correcta en multitud de asuntos claramente debatibles pero que no se quieren debatir. Los excluidos, a quienes Hillary Clinton definió como "deplorables" son invisibilizados en el debate social y ello no fortalece a la sociedad sino que la debilita y la radicaliza. Una verdadera sociedad plural es la que acepta la legitimidad de las ideas que no gustan a la mayoría.

Y en el ariete de la manipulación con fake news están las noticias ecológicas y climáticas. Prácticamente todo lo que se lee, oye y ve en los medios principales sobre el clima o la ecología es una burda mentira. La sexta extinción masiva, la extinción del 40% de las especies de insectos en unas décadas, la inundación de las ciudades y de las islas por la subida del nivel del mar. Detrás de la promoción de un imaginario apocalipsis climato-ecológico, además de la ONU y ciertos gobiernos, están ciertas ONGs que organizan una tras otra campañas recaudatorias entre la ciudadanía convenientemente preocupada, que alivia así su sentimiento de culpa, permitiendo que los directivos de esas ONGs vivan a lo grande como los directivos de las grandes corporaciones en que se han convertido. Corporaciones cuya única labor es recaudar y desinformar, pues toda pretensión de estar haciendo algo útil ya ha desaparecido. Sí Greenpeace, hablo de vosotros. Qué vergüenza en lo que os habéis convertido.

Uno de mis profesores, concretamente el de ecología, solía decirnos que el ecologismo es a la ecología lo que el culturismo a la cultura. Y la cosa no ha hecho mas que empeorar desde entonces, pues la extrema izquierda occidental perjudicada por la caída del muro de Berlín y el colapso de los regímenes socialistas encontró refugio en las organizaciones ecologistas, que se radicalizaron políticamente. Desde entonces trata con éxito de monopolizar el discurso medio-ambiental, al igual que ha hecho con el discurso de género. Lo cual no deja de ser paradójico porque los regímenes de izquierdas han sido y son causantes de terribles daños medio-ambientales (la Europa del Este, Rusia, China, Corea del Norte).

Su última campaña de desinformación tuvo lugar este verano cuando lanzó a los cuatro vientos la noticia de que la Amazonia estaba ardiendo, al tiempo que se responsabilizaba al recién inaugurado gobierno de Jair Bolsonaro, que aún no había implementado medida alguna. En seguida empezó el postureo ético de multimillonarios famosos y la cosa adquirió tintes más serios cuando Emmanuel Macron dijo que el grupo del G7, en el que no participa Brasil, iba a discutir el asunto.

Pues bien, el asunto era en el fondo una astuta manipulación, una fake news convenientemente repetida y publicitada cuyos destinatarios éramos los ciudadanos de Occidente. Y es obvio que tuvo éxito. La base de la noticia era que en el estado de Amazonas, uno de los nueve estados brasileños que forman parte de la Amazonia brasileña, hubo un repunte en el mes de Julio en el número de focos de incendios. Lo que la noticia ocultaba es que en el resto de los estados la cantidad de incendios era inferior a la normal, y lo que estaba pasando en la Amazonia no era muy distinto de lo que pasa cada año.

La característica fundamental de las fake news es que nunca te presentan los datos de una fuente fiable. Veamos los datos oficiales de incendios en la Amazonia de Brasil: El INPE hace una estupenda labor de seguimiento vía satélite de los incendios. Los datos por número de focos muestran que a 20 de Octubre de 2019 (no hay casi incendios en Noviembre y Diciembre), este año es completamente ordinario y por debajo de la media de la serie.

Y lo mismo muestran los datos de superficie quemada disponibles desde 2002 hasta Septiembre del 2019:

Y no solo eso, sino que la campaña se hizo en redes sociales utilizando fotos correspondientes a años o décadas anteriores, e incluso a otros países, prueba obvia de su naturaleza fake.

La foto que utilizó Macron es de un fotógrafo que murió en 2003, y tiene por tanto más de 15 años. También está mal el dato del 20% del oxígeno, la Amazonia produce aproximadamente un 6%.

Cristiano Ronaldo usa una foto de 2013 y reproduce el error de Macron.

Novak Djokovic no tiene empacho en usar una foto que tiene ¡30 años!

La conocida actriz de Disney argentina Tini Stoessel es tan tonta que piensa que el Amazonas (¿sabe que es un río?) se incendió el 6 de Agosto de 2019 al tiempo que utiliza una foto de 2014. Criatura de Dios, hay decenas de miles de incendios en la Amazonia cada año.

Y Leonardo DiCaprio, el hombre que viaja en jet privado, se equivoca hasta de país, y miente como un bellaco al decir que científicos y conservacionistas atribuyen el incremento al presidente Bolsonaro.

¿Por qué una campaña de alarma sobre los incendios de la Amazonia mediante fake news con la inestimable colaboración de los millonarios que se dedican al postureo ético? Una pista la da el artículo sobre fake news de Wikipedia, donde solo dos personas tienen su propio apartado, Jair Bolsonaro y Donald Trump. Los datos muestran que el gran aumento de los incendios en la Amazonia tuvo lugar entre el 2001 y el 2002 cuando era presidente Fernando Henrique Cardoso, y estuvo extremadamente alto entre 2002 y 2007 cuando era presidente Lula da Silva, iniciando entonces una tendencia descendente que aún continúa. ¿Por qué no hubo campañas entonces? Todo el mundo parece tener la idea de que Bolsonaro le ha pegado fuego a la Amazonia. Y Macron veladamente apuntó con que el G7 tuviera algo que decir en el asunto.

Por poco que me gusten Trump y Bolsonaro (no me gustan nada), y por muy en desacuerdo que esté con sus políticas (que lo estoy y mucho), mucho más en desacuerdo estoy con que me mientan y manipulen, y está claro que estamos siendo sometidos a campañas organizadas y constantes para manipular nuestra opinión, y de paso inclinar nuestras tendencias políticas. Y los mismos que las organizan y publicitan distribuyen acusaciones de fake news.

¿Queréis otro ejemplo de fake news? También este verano hizo la ronda de redes sociales una foto de la catástrofe climática en Groenlandia:

Y se usa de propaganda para cambiarnos el coche a todos por decreto ley y dejar nuestra confortable vida moderna al albur del viento. Todo ello con una foto que no muestra nada excepcional, puesto que la capa superficial de nieve en Groenlandia se funde todos los veranos desde siempre, y el hecho de que ese agua esté ahí indica que debajo hay hielo sólido y espeso o se filtraría y desaparecería. Es sobre ese hielo que caminan los perros. Hay fotos como esa desde hace décadas:

Mads Peter Heide-Jørgensen, profesor del Instituto de Naturaleza de Groenlandia, tomó una foto en Qaanaaq, en el noroeste de Groenlandia, en 1984, que es casi idéntica a la que Steffen Malskær Olsen tomó en 2019. Muestran el mismo fenómeno climático, pero una imagen se utilizó por error como ilustración del calentamiento global, la crisis climática y el desastre ambiental. Politiken.

Ningún error. Es una campaña bien orquestada. Pablo, te puedes meter tu plan Horizonte Verde por donde te quepa. El clima no necesita salvación y si algún día metes tus manos en la economía de este país será para desgracia de todos, incluídos los que te votan.

Nuestra única defensa es ser escépticos. Muy escépticos. Todos mienten. Nada es lo que parece. Lo que va bien nos lo presentan como catastrófico, y de lo que va mal nada se dice.

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Comentarios
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  1. #41

    crates

    en respuesta a Caleb97
    Ver mensaje de Caleb97

    Bueno, de todos modos, llevo más o menos dos años que prácticamente no sé nada del mundillo de los blog del peakoil, los límtes del crecimeinto, el colapso o como queramos llamarlo. Quién sabe, a lo mejor ya lo habían dicho, no lo sé. Aun así, si alguien nuevamente se aprovecha de mis ideas o premisas, transformándolas o adaptándolas a sus propios trabajos y sin hacerme una mínima mención sobre todo esto… me enfadaré de verdad porque estamos en red 😊

    De todos modos, supongo que este no es el lugar para hablar de estas cosas porque es el blog de Know, ojo, y espero que no le importe demasiado.

    Un saludo y que te aproveche Caleb.

  2. #42

    Caleb97

    en respuesta a crates
    Ver mensaje de crates

    No te preocupes Crates, por supuesto que te citaré.

    Muchas gracias y ya hablaremos de nuevo.

  3. #43

    crates

    Hola Know, como si fuera una recomendación, sopesa tu gran trabajo en un libro tuyo del Cambio Climático. Creo que, poniendo una semilla e indirectamente, eso sería bueno para la economía española. Siendo tu gran calidad e inteligencia creo que no sería demasiado difícil encontrar un editorial. Sea lo que sea, en cualquier caso, te apoyo desde aquí.
    Ya sabrás, este mundillo de una mezcolanza del peakoil, CC, ecosocialismos, decrecentismos, bioberenjenas, anticapitalismos, etc. etc. es una locura y una idiotez total.
    Y que sepas que te sigo, pero si no me comunico casi nada contigo es porque me paso mucho tiempo sin internet, y aunque no te lo creas, tampoco tengo smartphone y seguiré hasta que se rompe del todo mi móvil vintage. Y es que funcionalmente no me hacen falta esos cacharros, y aparte, para mí la estética de la tecnología “modelna” no me gusta nada, la veo fea, aburrida, ordinaria. Qué se le va a hacer, y es que debo de ser un rarito.

    Me gustan estas preciosidades como ésta.

    Un saludo.