Rankia Chile Rankia Argentina Rankia Argentina Rankia Colombia Rankia Colombia Rankia España Rankia España Rankia México Rankia México Rankia Perú Rankia Perú Rankia Portugal Rankia Portugal Rankia USA Rankia USA
Acceder
13 recomendaciones

Una vez que los mercados financieros se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo, la burbuja realmente explotó. Durante la caída del Mercado a mediados de Diciembre de 2016 el índice Dow Jones cayó 87% en poco más de tres días. Aunque hubo un pequeño rebote de gato muerto, la verdad es que todo ha sido cuesta abajo desde entonces.

 

Tanto la infraestructura física como la infraestructura social se han estado debilitando gradualmente junto con el entorno natural. La población ha estado en una continua espiral descendente desde la aparición global del virus “airbola” (ebola aéreo) que ha matado casi a un cuarto de la población humana durante los años 2014 a 2016.

 

El punto de inflexión apareció en 2014 cuando la producción mundial de petróleo finalmente alcanzó su pico y el lento y largo declive comenzó. El crudo fácil de extraer estaba simplemente agotado y el precio comenzó a aumentar rápidamente. Todas las predicciones que decían que el rápido aumento en el precio del petróleo provocaría el surgimiento de nuevas y más baratas fuentes de energía alternativa nunca se cumplieron. No había alternativas más baratas, únicamente más caras.

 

 

El extracto anterior está basado en un escenario del tipo Mad Max que el Profesor Robert Costanza[1] publicó en 1999. En el ensayo de Costanza también se incluyen otros tres escenarios como se muestra en la siguiente imagen (Figura 1):

Figura 1

 

Utilizar una matriz como lo anterior es una buena herramienta para ayudar a predecir el futuro, por más que sea imperfecta debido a las limitadas combinaciones de escenarios. Pero al igual que todas las herramientas, si los inputs son sesgados (en este caso sólo se utilizan visones extremas), entonces los resultados serán igual de sesgados o incluso más. Una matriz  similar (Figura 2) es la usada por Peter Frase en su reciente libro Four Futures[2], pero sigue utilizando visiones extremas debido a su marcado sesgo de izquierda.

 

Figura 2

 

A finales de 2014 escribí acerca del problema de enfocarnos únicamente en escenarios extremos y olvidar el resto de posibles y más probables escenarios dentro de la distribución (Figura 3).

Figura 3

 

Market timers and macro forecasters often make recommendations that are not just difficult to convert into action but also impossible to put to the test., Aswath Damodaran (12jun09)

 

La realidad, por más que a veces desafíe y sea más extraña que la ficción, usualmente suele encontrarse en la combinación de varios escenarios dispersos que conviven al mismo tiempo. Por ejemplo, hoy tenemos un Comunismo disfrazado de Capitalismo Estatal con Grandes Gobiernos, pero también tenemos Rentismo en gran parte de países Desarrollados donde las Trasnacionales tienen enorme influencia. Tenemos inversiones en viajes espaciales y minería de asteroides, pero también tenemos crisis recurrentes en los Mercados, gobiernos demasiado endeudados y Extremismo en algunas zonas. Casi la mitad de la población mundial está en pobreza, pero existen programas centralizados que han ayudado a reducirla. Es decir, tenemos un poco de todo.

In both economic forecasting and investment management, it’s worth noting that there’s usually someone who gets it exactly right… but it’s rarely the same person twice. The most successful investors get things ‘about right’ most of  the time, and that’s much better than the rest., Howard  Marks

 

Siempre es interesante y útil analizar y prestar atención a los casos extremos porque el mejor escenario nos hace soñar y expandir nuestros límites, y el peor escenario nos ayuda a prevenir y actuar contra nuestras más temidas pesadillas. Por ejemplo, fue tanto nuestro impacto y miedo a un mundo Orweliano à la 1984 que ese escenario se convirtió en una self-preventing prophecy y nos hizo conscientes y alertas a los peligros de tomar ciertos caminos. Hoy podrá existir vigilancia, invasión de la privacidad y libertades limitadas, pero nada tan extremo como la novela de Orwell, sino más bien una combinación de varias novelas y realidades.

 

Es normal que le demos mayor peso a los escenarios extremos negativos y sobre todo a los que usan nuestros miedos porque como ya he comentado varias veces, el miedo a las pérdidas se siente con el doble de intensidad, por lo tanto no es raro que prestemos mayor atención a aquello que creemos nos causará mayor dolor. Kahneman en alguna ocasión mencionó que sin esa aversión a la pérdida (loss aversion) el ser humano no habría podido sobrevivir durante tantos miles de años.

Fear is implanted in us as a preservative from evil; but its duty, like that of the other passions, is not to overbear reason, but to assist it., Samuel Johnson

 

En 2016 escribí lo siguiente:

En este momento tengo la pregunta de si los miedos de muchos (estén o no justificados) acerca de Trump son un escenario extremo y si precisamente esta característica puede ocasionar que ciertos sectores estén más a la defensiva, alertas, organizados y críticos, y que por lo tanto sus peores pesadillas se conviertan en una profecía auto-prevenida o en una versión más light y que al final el resultado sea una combinación de varios escenarios de la distribución en lugar de una de sus colas (Figura 3), por más que de forma individual se sienta como un escenario extremo. Yo no lo sé, pero será interesante volver a leer este post en el año 2020.

 

Fear keeps us alive and thriving. It’s no exaggeration to say that our species owes its very existence to fear. But “unreasoning fear” is another matter. It was unreasoning fear that could have destroyed the United States in the Great Depression. It was unreasoning fear that killed 1,595 people by convincing them to abandon planes for cars after the September 11 attacks. And it is the growing presence of unreasoning fear in all the countries of the Western world that is causing us to make increasingly foolish decisions in dealing with the risks we face every day., The Science of Fear.

 

 

Hoy ya es el año 2020 y no hubo ningún desastre provocado por la elección de Trump. Ha habido momentos críticos y malas decisiones, pero eso es algo normal y común en la economía y mucho más en la política, y tal vez más con este tío.

 

Estemos o no de acuerdo con la actual administración de USA, el mundo no llegó a su fin como muchos lo predijeron. Estados Unidos no se colapsó y su bolsa ha tenido un genial desempeño. En lo social ha habido fenómenos importantes, pero aun nada parecido a los movimientos sociales de los 60s y 70s, ni tampoco momentos tan cercanos a la 3era guerra mundial como los que se vivieron en esas décadas.

 

La burbuja de la RF sigue sin explotar y aunque recientemente ha habido pánico en las Bolsas, el SP500 no ha tenido el colpaso que muchos predijeron, y si lo llegase a tener va a ser por un virus que jamás leí en ninguna predicción.

 

La amenaza más reciente a la economía mundial parece ser algo que ha salido de un libro de ficción más que de un análisis. Parece que los permabears le van a atinar por pura suerte un poquitico. Y para los que siempre justifican sus fallos en sus pronósticos echándole la culpa a los Bancos Centrales o a la manipulación de cifras, bolsas y hasta voluntades, entonces pónganse las pilas y agreguen esas variables en sus “pronósticos”.

 

Al final, ha pasado lo que comenté arriba. El futuro rara vez está en los extremos, es más bien una combinación de escenarios que se encuentran más al centro de la distribución. Esto no quiere decir que no existan las colas pesadas (fat tails) de las que nos habla Taleb. Sí existen, pero precisamente tienen una baja probabilidad por más que sus consecuencias sean de altísimo impacto. Por definición son raros y no aparecen varios cada año, pero quienes venden miedo sabes que es lucrativo mencionarlos.

 

No es porque yo sea bueno prediciendo, la verdad es que soy pésimo. Es simplemente porque algunas cosas tienen mayor probabilidad y porque es más fácil decir qué es lo que no va a pasar en lugar de tratar de adivinar lo que sí va a pasar.

 

Si todo el tiempo estamos buscando cisnes negros y señalamos a casi todo como tal, entonces no sólo estamos degradando el término, sino que entra en operación la Reflexividad de la que hablaba Soros o la paradoja del conocimiento de la que hablaba Harari o la self-preventing prophecy.

 

 

 

NOTAS:

[1] Fuente: Four visions of the century ahead: Will it be Star Trek, Ecotopia, Big Government or Mad Max? Robert Costanza (1999). La traducción ha sido libre y he tomado la licencia de modificar algunas fechas, palabras y el orden de párrafos para darle más dramatismo.

[2]Parte de mis lecturas para practicar la disonancia cognitiva.

 

 

 

  1. en respuesta a Enberto
    #2
    Gaspar

    jeje. Tal vez no me expliqué bien, y tal vez lo pude haber dicho en menos palabras.

    Mi punto es que mientras más gente hable sobre escenarios extremos negativos, y entre más gente esté preocupada por ellos y por lo tanto proteste, se queje, estén a la defensiva y tomen acciones para pelear, enfrentar o mitigar esas inconformidades y miedos, entonces tal vez ese escenario y miedos extremos no lleguen a cumplirse precisamente porque hay mucha gente alerta tratando de evitarlos.

    Los escenarios extremos y colas pesadas sí suceden y sus efectos son enormes, pero si muchas personas están vigilantes y activas, entonces podemos convertir un cisne negro en un cisne gris.

    Saludos

    PS.: sólo como referencia y disclosure, yo tengo nacionalidad dual y No voté por Trump.

    3 recomendaciones
  2. #1
    Enberto

    ¿Con un libro de Nostradamus y millonario?

    La verdad que no termino de ver donde quieres llegar

    1 recomendaciones
Creative Commons License
Este Blog esta bajo la licencia de Creative Commons.
13 recomendaciones
Escribe aquí tu comentario...