Rankia Chile Rankia Argentina Rankia Argentina Rankia Colombia Rankia Colombia Rankia España Rankia España Rankia México Rankia México Rankia Perú Rankia Perú Rankia Portugal Rankia Portugal Rankia USA Rankia USA
Acceder
6 recomendaciones

Nuevamente gracias a Rankia por la oportunidad de hablar sobre mi tema favorito ayer.

Dado que el tema de la burbuja de los tulipanes resucitó nuevamente (resucita más que Bitcoin aunque lo remates a bayoneta), me gustaría hablar un poco sobre la volatilidad, porque creo que es de las cosas más fascinantes y que menos gente termina de comprender. Entenderlo explica las burbujas y el más fascinante mecanismo informativo de todos, el de los precios.

Te animo a ver este video de Milton Friedman explicando ese mecanismo de precios y cooperación de maravilla.

Ya he discutido en otros artículos que en mi opinión el progreso económico es un asunto de oferta. Si entendemos esta oferta como la capacidad de los empresarios para maximizar su creatividad con nuevos productos y servicios para mejorar la vida de las personas, es evidente que cuanto mayor sea la información y conocimiento que adquieren los empresarios, cuanto mayor sea la libertad de compartir ese conocimiento y convertirlo en aplicaciones prácticas, mayor será la prosperidad de esa economía. Del mismo modo, cuanto más claras y mínimas sean las reglas, y cuanto más claros estén los derechos y obligaciones de cada uno, menor será la distorsión informativa en la toma de decisiones económicas.

Como consecuencia, cualquier cosa que mejore la compartición de conocimiento e información (incluida los precios) es por lo tanto buena para la economía.

Por otra parte, la capacidad de los Gobiernos para regular y suprimir el conocimiento e ideas y para distorsionar la información, son por tanto obstáculos al progreso y por ello no son deseables.

Voy a intentar conectar esto con la volatilidad porque para mí esta capacidad para transmitir y compartir información a través de los precios es el motivo de que debamos ser radicalmente partidarios de esta volatilidad y radicalmente contrarios a cualquier obstaculización de este fascinante mecanismo.

La volatilidad es información que el mercado todavía no ha digerido

Los emprendedores son agentes que se adentran en lo desconocido y a los que se les recompensa cuando convierten la confusión informativa (volatilidad de todo tipo de información) en resultados predecibles o aplicaciones prácticas. Por este motivo, los entornos volátiles producen pronunciadas curvas de aprendizaje y en caso de éxito a los emprendedores se les recompensa además económicamente y a través de mucho aprendizaje por su capacidad de hacer las cosas más fáciles a los demás.

Piensa en Corea del Norte versus Manhattan. ¿Dónde crees que hay un entorno más volátil con muchísima más información y donde se puede extraer más riqueza? En el primero tenemos el caso de máximo control de la información y obstaculización del conocimiento y la creatividad empresarial. En el segundo uno de los lugares del mundo en el que la información fluye con más libertad. Si has leído mi artículo sobre la cibereconomía, verás las similitudes entre Manhattan e internet mucho más que con Corea del Norte (espero).

Creo que esto es exactamente lo que ocurrió con los tulipanes o que ocurre constantemente con las start-ups. A las empresas nacientes es muy difícil ponerles precio, nadie tiene la más remota idea de cuáles serán sus flujos de caja futuros ni los riesgos ni los competidores. Cualquiera que haya hecho un business plan sabe que es un brindis al sol. Siempre se dice "el papel lo aguanta todo".

Al igual que con los tulipanes, con las start-ups terminamos siempre descubriendo el precio y la utilidad de su producto/servicio y por eso la industria del tulipán es hoy en día multimillonaria. Nadie tiene duda alguna ya sobre para qué sirve un tulipán. Pero imagínate los bulbos llegando a Holanda hace casi 4 siglos, algo totalmente nuevo que se convertía en flores espectaculares de colores. Llegaron sin manual de instrucciones y lo exótico llama la atención. Los más emprendedores compran por curiosidad tratando de comprender qué es este artículo tan peculiar. Mientras el mercado no consigue discernir qué es útil y que no lo es, los precios se vuelven literalmente locos. Nadie termina de comprender su utilidad pero ve que hay gente ganando dinero con ellos así que compran. Pero a base de que unos ganen dinero, atraen automáticamente a otros que al ver el precio subir automáticamente piensan: "aquí hay información que todavía no he entendido, debo aprender". Un precio subiendo sin explicación es equivalente a un agujero negro del conocimiento: Todos queremos entender por qué.

Esto hace subir los precios a su vez hasta que llega un momento en el que unos pocos sensatos empiezan entender la utilidad de verdad y al ver que el precio no se corresponde con la utilidad percibida empiezan a vender. En este momento explota la burbuja y aunque los precios bajan mucho, la gente sigue aprendiendo la utilidad que tiene para cada uno pero con mucha menor intensidad. Esto son procesos largos. No ocurre con la mayor parte de los activos sencillamente porque nadie nos los tiene que explicar. Y cuando nos llega en forma de producto comercial, nos viene ya con un precio predefinido, en el cual el productor introduce un cálculo de sus costes y de los beneficios que espera obtener. Pero ojo, puede ocurrir con activos como el inmobiliario, que por muy conocidos que sean, tienen una utilidad monetaria que distorsiona por completo su precio regularmente.

En Bitcoin lo que está ocurriendo es exactamente lo mismo porque estamos descubriendo el precio y la utilidad de Bitcoin, con la dificultad añadida de que se trata de software y la utilidad seguramente más empleada y a la vez más malentendida de todas, la utilidad monetaria. El mercado está poniendo segundo a segundo, precio a la utilidad monetaria de Bitcoin. Si estás leyendo esto podrías pensar que lo que quiero decir es que al igual que la burbuja de los tulipanes, la de Bitcoin explotará igualmente. En el caso de Bitcoin, es literalmente lo contrario, va a seguir subiendo exactamente como lleva a haciendo los últimos 11 años durante muchos más.

Fíjate en esta tabla:

El precio en el que yo me fijo es en Low, el precio mínimo en cada año. Esa es la base de usuarios de Bitcoin que no vende porque ya disfruta una cierta utilidad en los casos de uso tempranos de Bitcoin, cualquiera de los que repito machaconamente:

  • Dificultad para ser confiscado
  • Elimina el riesgo de contrapartida. Al contrario que ningún otro activo, se puede vender por internet, no hace falta transporte ni almacenamiento.
  • Está descorrelacionado con cualquier otro activo salvo con el oro en el muy corto plazo
  • Envío de remesas.
  • Resistencia a la censura en países con bloqueos financieros.
  • Y sí, por supuesto parte de esta demanda es también especulativa.

De todo el ruido sobre Bitcoin, la métrica más importante es el precio mínimo y la edad de los bitcoins. Fíjate en este dato de hoy mismo de este Bitcoin core developer:

Este tipo de comportamiento en los precios de Bitcoin debería, al igual que con las start-ups novedosas o con el tulipán, animarte a tratar de averiguar si por un casual está ocurriendo algo especial que te esté pasando desapercibido. Estas señales de precio regulares no son normales, son algo completamente nuevo y por eso a Bitcoin hay que aproximarse con la máxima humildad y apertura mental.

Y todo esto está ocurriendo en un entorno en el que toda la información mainstream es contraria a Bitcoin, donde han previsto su muerte cientos de veces. Hasta premios Nobel que creen que no tiene sentido, aunque otros como nuevamente Milton Friedman previeron Bitcoin hace ya 21 años. ¿No crees que quizás es posible que se te esté escapando algo?

Esta extraordinaria volatilidad es el síntoma de que algo gigantesco está pasando, muchísima información que debe ser procesada, grandes recompensas no solo para los emprendedores que se aventuren a comprender de qué va esto, sino para todo el mundo, una vez que se construya un sistema financiero en el que el ruido que en la actualidad distorsiona las decisiones económicas sea eliminado sin piedad.

Añado esta visualización del precio. No hace falta ser un experto en el reconocimiento de patrones para darse cuenta de que esta no es una formación de precios convencional

¡Sé el primero en comentar!
Comentar
6 recomendaciones
Escribe aquí tu comentario...